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TRÁFICO AÉREO

Planes sí, aviones no: el Gobierno enfría el proyecto de un segundo aeropuerto privado para Madrid

La propuesta del promotor está aún en fase de análisis, mientras que Aena apuesta por reforzar Barajas y mantener Cuatro Vientos.

Vista aérea del aeródromo de Casarrubios, candidato a convertirse en un aeropuerto para Madrid.

Vista aérea del aeródromo de Casarrubios, candidato a convertirse en un aeropuerto para Madrid. / Archivo

Héctor González

Héctor González

Madrid

La idea de contar con un segundo aeropuerto en la Comunidad de Madrid que ayude a descongestionar Barajas lleva un tiempo planeando sobre la región. Se trata de una reclamación de empresas y patronales madrileñas que viene de hace años, pero, por el momento, todo sigue en el aire. Recientemente, el Gobierno ha enfriado las expectativas sobre el proyecto privado que pretende convertir el aeródromo de Casarrubios-El Álamo en una nueva infraestructura aeroportuaria para dar servicio al área de Madrid.

Bautizada como Air City Madrid Sur, la propuesta plantea transformar y ampliar el actual aeródromo privado de Casarrubios-El Álamo (Toledo), a unos 30 kilómetros de Madrid, para convertirlo en un aeropuerto comercial complementario a Barajas. La promotora prevé una pista principal de 3.200 metros, una terminal inicial de 15.000 metros cuadrados, unos 50.000 metros para hangares y mantenimiento, espacio para aviación ejecutiva y carga y la ampliación de la pista existente hasta 1.500 metros para la aviación general.

La iniciativa nació hace 7 años, impulsada por el piloto y empresario Javier Ruedas. Sus promotores la presentan como una apuesta privada respaldada por empresarios e inversores; además, ha recabado el apoyo explícito de Madrid Foro Empresarial y el interés de patronales como CEIM y Fedeto, que han defendido públicamente su potencial como segundo aeropuerto para Madrid. "España es el único país moderno en cuya capital hay un único gran aeropuerto. Londres cuenta con seis y París tiene cuatro", apuntaba el propio Ruedas en 2024 en una entrevista con Telemadrid.

Sin embargo, pese al fuerte apoyo empresarial del proyecto, el Gobierno no termina de decidirse a darle luz verde. En febrero, el senador herreño Aniceto Javier Armas, del Grupo Parlamentario Plural (GPP), registró una pregunta en la que cuestiona si la ampliación de Barajas "será suficiente para Madrid o se necesita un segundo aeropuerto", como defienden los empresarios. En su respuesta, fechada el pasado 16 de marzo, el Ejecutivo evita mojarse, afirmando que la propuesta presentada por Air City Madrid sigue todavía “en fase de análisis e informe por parte de los organismos competentes”.

El aeródromo de Cuatro Vientos en una imagen de archivo.

El aeródromo de Cuatro Vientos en una imagen de archivo. / Madrid Film Office

Más clara resulta la postura respecto a Cuatro Vientos. El texto descarta el posible conflicto de seguridad con el futuro desarrollo urbanístico de Nuevo Campamento esgrimido por el Armas y señala expresamente que Aena no contempla su cierre, ya que sus infraestructuras siguen permitiendo atender la demanda de aviación general, vuelos formativos y también operaciones institucionales, como las de la Policía o la DGT. "En la actualidad no hay en marcha modificación normativa que altere el régimen jurídico del aeropuerto de Madrid-Cuatro Vientos", recoge la respuesta parlamentaria, que añade que toda la actividad del aeródromo se encuentra sometida a "un estricto marco normativo en materia de seguridad operacional".

Por tanto, la única apuesta real en estos momentos para aumentar la capacidad aérea de la región es la ampliación de Barajas. En su respuesta al Senado, el Ejecutivo recuerda que la propuesta de DORA de Aena para el periodo 2027-2031 contempla 9.991 millones de euros de inversión regulada, con actuaciones de gran envergadura "con el objetivo de dar respuesta a la evolución prevista del tráfico aéreo y a los nuevos retos del sector durante los próximos años".

El plan del gestor aeroportuario se centra en dos grandes ejes: ampliar la ya emblemática T4 y su satélite T4S (dedicadas a la alianza Oneworld), incluyendo un nuevo edificio "procesador" exclusivo para pasajeros en vuelo; y unificar y modernizar radicalmente las terminales T1, T2 y T3 para albergar a las otras grandes alianzas (Star Alliance y SkyTeam) y ofrecer un nivel de servicio equivalente. Esta unificación mejorará significativamente el flujo de pasajeros y aprovechará su privilegiada conexión con dos líneas de metro (5 y 8) para fomentar el transporte público. Estas obras responden a la necesidad imperiosa de aumentar la capacidad y redefinir la experiencia en uno de los proyectos aeroportuarios más significativos a nivel global.