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CASO NOELIA CASTILLO

Más de 200 personas han recibido la prestación de ayuda para morir en Madrid desde la aprobación de la Ley de Eutanasia

En la región se denegaron en 2024 un 18,6% de las solicitudes de eutanasia frente a un 15,18% en el conjunto de España

Noelia Castillo, joven de 25 años que recibió la eutanasia tras más de un año y medio de batalla judicial por la oposición de su padre, en una entrevista concedida al programa ‘Y ahora Sonsoles’, de Antena 3.

Noelia Castillo, joven de 25 años que recibió la eutanasia tras más de un año y medio de batalla judicial por la oposición de su padre, en una entrevista concedida al programa ‘Y ahora Sonsoles’, de Antena 3. / Antena 3

Víctor Rodríguez

Víctor Rodríguez

Madrid

El caso de Noelia Castillo, la joven catalana de 25 años que recibió la eutanasia este jueves 20 meses después de solicitarla y tras una batalla legal contra su padre, representado por Abogados Cristianos, ha vuelto a poner el foco sobre la muerte digna. La Ley Orgánica 3/2021, de 24 de marzo, de regulación de la eutanasia, estableció el derecho, los requisitos y condiciones y el procedimiento para acceder a la prestación de ayuda para morir en caso de sufrir "una enfermedad grave e incurable o un padecimiento grave, crónico e imposibilitante" médicamente certificados.

Desde entonces, y hasta el 31 de diciembre de 2025, en la Comunidad de Madrid se ha administrado la eutanasia a 215 personas. A lo largo de estos cinco años, se observa un progresivo incremento en el número de personas que han accedido a la prestación de ayuda para morir, como se denomina técnica y legalmente. Si en 2022 fueron 38 y en 2023, un total de 35, en 2024 aumentaron hasta 62 y el pasado año resultaron ser 76.

En 2021, apenas fueron cuatro, lo que tiene que ver con que fue el año de entrada en vigor de la ley, que no estuvo vigente, por tanto, durante un periodo completo de 12 meses. En el conjunto de España ese año fueron 75 frente a las 426 registradas en 2024.

Los datos facilitados por la Consejería de Sanidad madrileña no detallan mucho más sobre estas cifras, pero el último Informe Anual sobre la Prestación de Ayuda para Morir del Ministerio de Sanidad, presentado el pasado diciembre y elaborado con datos de 2024, ofrece una panorámica más amplia. Aquel año se finalizaron en Madrid un total de 129 procesos de solicitud de prestación de ayuda para morir. No quiere decir que fueran el total de solicitudes de ese año, pues algunos de esos procesos responden a solicitudes del año anterior, del mismo modo que algunas solicitudes de 2024 finalizaron en 2025.

De esos 129 procesos, hasta 62, un 48,06%, resultaron en la prestación de ayuda para morir. Otros 24, un 18,60%, fueron denegaciones médicas al entender que no concurrían los requisitos. En un total de 11, un 8,53%, fueron los propios pacientes los que revocaron la solicitud durante el procedimiento, que exige realizar dos solicitudes con un plazo mínimo entre las dos de 15 días y la evaluación, primero, de un médico responsable, después de un segundo médico consultor y finalmente de una Comisión de Garantía y Evaluación que emite la resolución definitiva. El resto, 32 casos, concluyeron con el fallecimiento del paciente durante la tramitación.

Ligeramente por encima de la media nacional

El informe de Sanidad también permite comparar las cifras de eutanasia en Madrid con las de otras comunidades autónomas. En este sentido, y en términos absolutos, Madrid fue la segunda región donde más prestaciones de ayuda para morir se realizaron, tras Cataluña, donde hubo 303. En términos relativos, en cambio, la Comunidad de Madrid se sitúa solo ligeramente por encima de la media nacional. La tasa de mortalidad por prestación de ayuda en la región en 2024 fue del 0,13%, frente a un 0,10% en España y por debajo del 0,23% de Navarra, el 0,22% del País Vasco o el 0,19% de Cataluña.

La mayoría de esas eutanasias en la región, un 51,6%, se administraron en centros hospitalarios; un 43,5%, en el domicilio del paciente, y un 4,8% en residencias.

En cuanto a las denegaciones, en Madrid fueron algo superiores a la media. Frente al 18,60% en la región, en el conjunto de España supusieron un 15,18%. En Cataluña, la comunidad con el porcentaje de negativas médicas más bajo, fueron un 8,58% de los procesos resueltos en 2024. En Murcia llegaron a un 33,33%, si bien hay que considerar el mayor número de procesos tramitados: nueve, de los que tres fueron denegaciones.

La Comunidad de Madrid es, además, una de las regiones donde más se dilata el tiempo entre la primera solicitud del paciente y la prestación de la ayuda para morir, con una media de 86 días, frente a los 82 de promedio en el conjunto de España. Solo en cuatro comunidades este plazo es más largo, pero si en vez de la media se considera la mediana (71 días en el caso de Madrid; 62 en el de toda España), únicamente en Andalucía y Castilla y León se demora más el proceso.

El informe de Sanidad no da información por regiones sobre el sexo o edad de las personas que acceden a la eutanasia, pero sí en la escala nacional. De las 426 personas que recibieron en 2024 prestación de ayuda para morir en España, 217 fueron hombres (50,94%) y 209, mujeres (49,06%). Solo tres tenían menos de 30 años. Hasta 330, más del 77%, tenían más de 60 años. En tres de cada cuatro casos, la enfermedad de base era neurológica u oncológica. El 96,7% de las prestaciones se realizaron, además, en el sistema sanitario público.