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TIEMPO SOLAR

El barrio madrileño que vive ajeno al cambio de hora gracias a sus 17 relojes de sol

Los vecinos de esta zona de Usera conviven con un sistema que sigue el tiempo solar: en verano, hay que añadir una hora a lo que marcan las fachadas

Relojes de sol de Moscardó

Relojes de sol de Moscardó / AYUNTAMIENTO DE MADRID

Madrid

El regreso del cambio de hora este fin de semana al horario de verano no afecta a todos por igual. En las calles de Moscardó, en el distrito madrileño de Usera, 17 relojes de sol siguen marcando el tiempo tal como lo dicta la posición del astro, sin ajustes estacionales.

"En verano hay que sumar una hora. Si el reloj de sol marca las doce, es la una según nuestro reloj de pulsera", explica Rosa María García Reverte, conservadora-restauradora y coordinadora en Titanium Studio, en declaraciones a Europa Press.

Origen: vivienda social y rehabilitación urbana

El barrio tiene su origen en la colonia de Salud y Ahorro, impulsada en 1929 por el Ayuntamiento de Madrid para responder a la falta de vivienda derivada del crecimiento demográfico. Aquel proyecto inicial incluyó unas 300 viviendas públicas, ampliadas posteriormente con nuevas actuaciones, como la colonia de Valdúñez en 1932 y otras intervenciones tras la Guerra Civil.

La transformación clave llegó en 1982, con una rehabilitación integral promovida por la Empresa Municipal de la Vivienda y dirigida por los arquitectos Pedro Casariego y Antonio Vélez. Según detalla García Reverte, cerca del 60% de la financiación fue aportada por los propios vecinos.

El objetivo era claro: mejorar el barrio con soluciones sencillas, sostenibles y económicas. "Se trataba de rehabilitar y mejorar las condiciones, pero de la forma más sencilla, rentable y sostenible posible", señala.

Dentro de ese proyecto surgió la necesidad de dotar al entorno de una identidad reconocible. Para ello se contó con el artista Alberto Corazón, que propuso integrar relojes de sol en las fachadas.

"Lo que buscaban era crear una imagen del barrio que recogiera el carácter de quienes viven en él. Y el sol era una forma de representar ese paso del tiempo cotidiano", explica la especialista. El planteamiento apostaba por una "mínima complejidad tecnológica", integrando estos elementos en el propio diseño arquitectónico.

Un conjunto único en España

El diseño original contemplaba 33 relojes de distintas tipologías, aunque finalmente se ejecutaron 17 por motivos económicos. Aun así, Moscardó alberga el mayor conjunto de relojes de sol de estas características en España.

Se concibieron como un muestrario con diferentes diseños, muchos de ellos reinterpretaciones de modelos históricos. Su ubicación no es casual: se sitúan en fachadas visibles o en pasajes entre calles, de modo que el reloj se convierte en un elemento protagonista del espacio urbano.

Para su desarrollo, Corazón contó con el matemático Juan José Caurcel, encargado del cálculo gnomónico. "El diseño puede parecer similar, pero cada reloj está calculado específicamente para el lugar en el que está", subraya García Reverte.

Los relojes son verticales declinados, adaptados a la orientación de las fachadas. Su lectura es sencilla: cuando el sol alcanza su punto más alto y desaparece la sombra, es mediodía.

Sin embargo, no reflejan el horario oficial en verano. "El horario solar no cambia", recuerda la restauradora. El momento en que coinciden con mayor precisión con el tiempo civil es durante los equinoccios.

Restauración y valor actual

Con el paso del tiempo, algunos relojes perdieron visibilidad debido al deterioro de los pigmentos, especialmente los más sensibles a la luz. En 2022, la Junta Municipal de Usera impulsó una restauración con participación vecinal y ejecución de Titanium Studio.

Los trabajos incluyeron la recuperación de diseños, consolidación de soportes y reposición de elementos desaparecidos, como los gnomones, que tuvieron que ser recalculados. "El cálculo era exacto; cuadraba perfectamente", afirma García Reverte.

Actualmente, los relojes se encuentran en buen estado y forman parte de la identidad del barrio. Además, se organizan visitas guiadas periódicas para dar a conocer este singular patrimonio urbano.

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