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ALIMENTACIÓN

Madrid crea un registro obligatorio para tiendas, bares y restaurantes que vendan alimentos al consumidor

El nuevo decreto obligará a inscribirse a comercios minoristas, locales de hostelería y servicios de restauración colectiva para reforzar el control sanitario y la protección de los consumidores

Archivo - Un puesto de pescado, antes de la cena de Nochevieja, en un mercado de barrio, a 31 de diciembre de 2025, en Madrid (España).

Archivo - Un puesto de pescado, antes de la cena de Nochevieja, en un mercado de barrio, a 31 de diciembre de 2025, en Madrid (España). / Alejandro Martínez Vélez - Europa Press - Archivo

Madrid

La Comunidad de Madrid creará un registro de empresas de comercio al por menor de productos alimenticios de la región después de que el Consejo de Gobierno haya aprobado esta semana el decreto que regula su funcionamiento. Con esta medida, el Ejecutivo autonómico pretende reforzar la protección de la salud pública y de los derechos de los consumidores, al garantizar el control oficial de las compañías que desarrollan este tipo de actividad económica.

La obligación de inscribirse afectará a los establecimientos que venden alimentos y bebidas directamente al consumidor final. En este grupo se incluyen también los locales de restauración, con o sin elaboración, como bares de copas, restaurantes y cafeterías.

El nuevo registro incorporará además a los negocios de restauración colectiva. Entre ellos figuran colegios, comedores de empresa y cocinas hospitalarias, que también deberán constar en este censo autonómico.

Asimismo, estarán obligados a registrarse aquellos operadores que utilicen una vivienda para la elaboración y posterior venta de alimentos. En estos casos, para iniciar la actividad será necesario presentar una declaración responsable, un trámite que se completará con los controles e inspecciones de la Dirección General de Salud Pública.

Por el contrario, quedarán excluidos de esta obligación los espacios en los que se preparen y suministren alimentos de manera ocasional. Es el caso, por ejemplo, de celebraciones religiosas, escolares o benéficas.

Con este decreto, la Comunidad de Madrid da un paso más en el control sanitario de la actividad alimentaria minorista y en la supervisión de los establecimientos que venden o sirven comida al consumidor final en la región.