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PUEBLOS

El pueblo de la Sierra donde puedes ver restos visigodos y una necrópolis a solo una hora de Madrid

En el Cerro de La Cabeza se conservan restos de un asentamiento visigodo del siglo V con viviendas circulares, muralla y una necrópolis excavada en la roca

La economía de este enclave se apoyaba principalmente en actividades agrícolas y ganaderas

La economía de este enclave se apoyaba principalmente en actividades agrícolas y ganaderas

Victoria Saulyak

Madrid

No hace falta coger ningún billete de avión o hacer largos viajes por carretera para desconectar del bullicio de Madrid. A pocas horas de la capital encontrarás varios rincones en los que descansar durante un fin de semana y recargar las pilas.

Uno de ellos es La Cabrera, en la Sierra Norte de Madrid, cuyo origen se remonta a un asentamiento visigodo situado en el Cerro de La Cabeza, un enclave elevado desde el que se dominaba el valle. En este lugar se han hallado distintos restos arqueológicos que permiten reconstruir cómo era este poblado fechado en la segunda mitad del siglo V, considerado el origen más antiguo del municipio.

Las excavaciones han sacado a la luz viviendas de planta circular, una tipología característica de estos asentamientos serranos de época visigoda. Junto a estas construcciones también se han documentado elementos defensivos, entre ellos una muralla perimetral, que protegía el poblado y delimitaba el recinto donde se organizaba la vida cotidiana.

La Cabrera, en la Sierra Norte de Madrid

La Cabrera, en la Sierra Norte de Madrid / PEXELS

Un asentamiento estratégico sobre el valle

El poblado se levantó en un cerro con un claro valor estratégico. Desde esta posición elevada se podía controlar visualmente el valle, una ventaja fundamental tanto para la defensa como para la vigilancia del territorio. Este tipo de emplazamiento era común en otros asentamientos serranos de la misma época.

La economía de este enclave se apoyaba principalmente en actividades agrícolas y ganaderas, aprovechando los recursos del entorno natural de la sierra. El poblado compartía rasgos con otros asentamientos visigodos de zonas montañosas, tanto en su organización como en su adaptación al paisaje.

La necrópolis excavada en la roca

Junto a las estructuras de vivienda y los restos defensivos, el cerro conserva también una necrópolis, uno de los elementos arqueológicos más significativos del lugar. Las sepulturas están excavadas directamente en la roca, formando un conjunto funerario asociado al antiguo poblado.

Estas tumbas excavadas permiten identificar la zona destinada a enterramientos dentro del enclave y forman parte del conjunto arqueológico que documenta la presencia visigoda en el lugar. La combinación de viviendas circulares, muralla y necrópolis excavada en la roca permite reconstruir la organización de este asentamiento del siglo V que ocupó el Cerro de La Cabeza.

Si necesitas desconectar del ajetreo de Madrid y no sabes a qué pueblo dirigirte, La Cabrera se posiciona como uno de los más indicados para descubrir un legado histórico que no te dejará indiferente.