Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

CONSEJO DE GOBIERNO

Madrid impulsa su primera Ley de Caza y Pesca: cotos mínimos y planes para controlar especies sobreabundantes

La nueva ley impulsada por el Ejecutivo regional establece un tamaño mínimo de 250 hectáreas para los cotos de caza, además de simplificar la regulación de las aguas

Dos cabras montesas en La Pedriza.

Dos cabras montesas en La Pedriza. / Europa Press/ Rafael Bastante

Madrid

El Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid ha aprobado este miércoles el proyecto de Ley de Caza y Pesca, una norma con la que el Ejecutivo regional busca reforzar la seguridad jurídica del sector, mejorar la protección del medio ambiente y modernizar la gestión de ambas actividades. El texto será remitido ahora a la Asamblea de Madrid para su tramitación parlamentaria, con la previsión de que pueda entrar en vigor a lo largo de este año.

Tras la reunión extraordinaria celebrada en Morata de Tajuña, la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, ha destacado que se trata de la primera ley de este ámbito en la historia de la Comunidad de Madrid. Según ha defendido, la norma servirá para apoyar al sector, contribuir a la buena salud de los ecosistemas y facilitar el control poblacional de especies cuya sobreabundancia provoca daños en la agricultura, accidentes de tráfico o riesgos para la ganadería.

Entre las principales novedades, la futura ley establece por primera vez un tamaño mínimo general de 250 hectáreas para los cotos de caza. No obstante, en el caso de la caza menor podrán autorizarse cotos a partir de 50 hectáreas, siempre que exista una justificación técnica. Además, amplía de 100 a 150 metros la distancia mínima respecto a núcleos de población y regula el acceso de la cetrería a los cotos.

El proyecto también crea la figura de los Planes de Control Poblacional, concebidos como una herramienta especialmente dirigida a los ayuntamientos para gestionar especies sobreabundantes, como el jabalí o el conejo, fuera de los periodos ordinarios de caza y con el objetivo de prevenir daños, especialmente en la agricultura.

El conejo de campo está en declive en España, pese a su abundancia en algunas zonas

Un conejo de campo. / Sergio Marijuan WWF

Simplificar el tipo de aguas

En materia de pesca, la norma simplifica la regulación de las aguas, que quedarán reducidas a tres categorías: cotos, aguas en régimen especial y aguas privadas. El texto presta además especial atención a especies como la trucha en los ecosistemas fluviales, así como a otras de interés para los pescadores en embalses y tramos bajos de los ríos, como la carpa o el lucio.

La ley apuesta asimismo por la modernización administrativa, con el impulso de los procedimientos electrónicos y la digitalización de las licencias, para simplificar trámites y mejorar el seguimiento de la actividad. También actualiza el régimen sancionador, con multas de entre 200 y 1.000 euros para las infracciones leves, de 1.000 a 10.000 para las graves y de 10.000 a 80.000 para las muy graves.

Según los datos de la Comunidad de Madrid, cerca del 69% del territorio regional, unas 576.000 hectáreas, está considerado terreno cinegético. En la región hay alrededor de 50.000 licencias de caza activas. En cuanto a la pesca, existen unas 46.000 licencias en vigor y 24 tramos regulados que suman casi 130 kilómetros.

El Gobierno regional subraya que la elaboración del proyecto ha incluido un proceso de participación y diversos informes técnicos y sectoriales. Con esta iniciativa, la Comunidad pretende integrar en un único marco legal los aspectos esenciales de la actividad cinegética y piscícola, dos ámbitos que considera vinculados al desarrollo rural y a la lucha contra la despoblación.