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ESCAPADAS

Un puente romano y una cruz que marca la frontera: la ruta panorámica que une dos pueblos de la Sierra de Madrid

La Senda del Puente Romano parte de la Plaza de la Picota, recorre el entorno de Peña la Horca y llega hasta un puente histórico sobre el arroyo Jóbalo

El Berrueco permite descubrir el paisaje de la Sierra Norte de Madrid mediante la Senda del Puente Romano

El Berrueco permite descubrir el paisaje de la Sierra Norte de Madrid mediante la Senda del Puente Romano

Victoria Saulyak

Madrid

Existen mil formas de desconectar sin tener que desplazarnos a cientos de kilómetros de nuestra casa o gastarnos ingentes cantidades de dinero. Aunque parezca mentira, en Madrid hay rincones que son auténticos oasis de tranquilidad y hacen que recobremos la energía para comenzar una semana nueva.

Uno de esos rincones es El Berrueco, que además permite descubrir el paisaje de la Sierra Norte de Madrid mediante la Senda del Puente Romano, un recorrido que conecta el casco urbano del municipio con un antiguo paso sobre el arroyo Jóbalo, situado en el límite entre El Berrueco y Sieteiglesias.

La ruta es lineal y de dificultad fácil, con 2,6 kilómetros de recorrido de ida (5,2 km en total) y un desnivel moderado. El punto más alto del recorrido alcanza 965 metros de altitud, mientras que el punto más bajo se sitúa en 906 metros, con 77 metros de subida y 77 de bajada.

Del centro del pueblo al antiguo camino serrano

El recorrido comienza en la Plaza de la Picota, desde donde la senda avanza por varias calles del municipio. El itinerario pasa por la calle de Los Huertos, la calle Peña y la calle Esperillas, antes de cruzar la carretera M-127 y continuar por la Travesía de Cervera, en dirección al Camino del Cementerio, que queda a la izquierda.

A partir de este punto, el recorrido abandona el casco urbano y continúa por un camino de tierra que más adelante se convierte en hormigón. Antes de llegar al depósito de agua, la ruta se desvía hacia la izquierda por un camino de herradura, un sendero más estrecho que conduce hacia la zona natural que rodea el pueblo.

El recorrido comienza en la Plaza de la Picota, desde donde la senda avanza por varias calles del municipio

El recorrido comienza en la Plaza de la Picota, desde donde la senda avanza por varias calles del municipio / TRIPADVISOR

Las panorámicas de Peña la Horca

Uno de los tramos más característicos de la senda bordea Peña la Horca, una formación granítica rodeada de vegetación de bosque mediterráneo. Desde este punto se abren panorámicas del propio pueblo de El Berrueco, del Pico de la Miel y de la sierra de Las Cabreras.

El camino continúa con varias bifurcaciones señalizadas: primero se toma el sendero de la izquierda, y más adelante el camino de tierra a la derecha. Tras pasar junto a una edificación que queda a la izquierda, la ruta continúa por una pista de tierra que avanza paralela a la carretera M-131.

Uno de los tramos más característicos de la senda bordea Peña la Horca, una formación granítica rodeada de vegetación de bosque mediterráneo

Uno de los tramos más característicos de la senda bordea Peña la Horca, una formación granítica rodeada de vegetación de bosque mediterráneo / WIKILOC

El puente y la cruz que marcan el límite del municipio

El recorrido termina en el Puente Romano, situado sobre el arroyo Jóbalo, donde se encuentra uno de los elementos más curiosos de la ruta: una cruz que delimita el término municipal entre El Berrueco y Sieteiglesias.

En este tramo final, el paisaje cambia y aparece vegetación típica de ribera, con especies como alisos, sauces y fresnos, que crecen junto al curso del arroyo. El puente y su entorno marcan el final de este camino tradicional que durante siglos sirvió de paso entre distintos pueblos de la Sierra Norte.