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LALIGA | ATLÉTICO - GETAFE (16.15 H.)

El Simeone más guerrillero aísla del ruido al Atlético antes del "durísimo" Getafe: "A nuestra gente le digo, estamos bien y vamos a competir"

Él argentino recuperó su tono mas peleón para dejar a un lado los rumores sobre el futuro de Julián Álvarez y poner en valor en la previa del choque el buen momento de su equipo, tanto en Copa como en Champions

Simeone y Bordalás, en una foto de archivo.

Simeone y Bordalás, en una foto de archivo. / Rodrigo Jimenez / EFE

Daniel Gómez Alonso

Daniel Gómez Alonso

No fue una rueda de prensa más. De primeras, podía paracerlo por el escenario, la previa de un partido de Liga en la que ya todo el pescado parece vendido para el Atlético de Madrid, y por el rival, un Getafe crecido pero que, aún así, no despierta un gran entusiasmo con su llegada al Metropolitano (16.15 horas; DAZN). Pero al final, resultó que Diego Pablo Simeone quiso aprovechar el momento, aparantemente uno más, para elevar el tono y poner los puntos sobre la íes. Sobre lo que él, y por consiguiente la mayoría de Atléticos, entienden que es lo realmente importante.

Lo hizo al ser preguntado, seguramente ya se lo esperaba por el futuro de Julián Álvarez, tras sus declaraciones después de la goleada al Tottenham en las que dijo que "puede ser que sí, puede ser que no" siguiera el año que viene en el equipo. Y saltó con todo, como en los viejos tiempos.

"Entiendo todas sus preguntas...", empezó el Cholo, que conforme iba hablando iba subiendo la voz. "Ganamos al Brujas 4-1 y el mejor para ustedes fue Oblak, que paró dos pelotas importantes. El equipo quedó en segundo orden, la expectación fue que Oblak salvó el partido. Contra el Barcelona fue 4-0 y la parte importante fue Griezmann, si se va o se queda. Se quedó con nosotros y va a jugar la final... Julián hizo una declaraciones correctas el otro día, la vida es el día a día y nos está dando un montón", relató.

Un mensaje para "mi gente"

"Ganamos al Brujas y todo se basó en Oblak. Al Barcelona, 4-0 y todo basado que Griezmann se iba. Al Tottenham, 5-2 y todo basado en Julián Alvarez. Le dije a mi gente que íbamos a competir y estamos compitiendo", cerró Simeone, que quiso poner en el foco el buen momento de su equipo, por encima del ruido externo por el futuro de los jugadores.

Y es que su equipo atraviesa su mejor momento, quizás en años. Ha recuperado la fortaleza en casa, con atracón de goles, con 20 en sus últimos cinco triunfos seguidos como local y está clasificado para la final de la Copa y con el pase a cuartos de la Champions encarrilado. Y a Simeone, está claro, le molesta que el foco mediático apunte a otros lados, más nocivos.

Apartado de la competencia por el campeonato desde hace semanas, a 13 puntos del liderato del Barcelona y a nueve de la segunda plaza del Real Madrid, pero consolidado en las posiciones de Liga de Campeones con los mismos 54 puntos del Villarreal y un margen de once ya sobre el quinto puesto del Betis, la atención del Atlético está en la final de Copa del 18 de abril y en la vuelta de los octavos de final del martes que viene con el Tottenham.

Sin Barrios ni Oblak

En función de ello, Simeone ha ido dosificando esfuerzos, aún más especialmente en el último mes, cuando se siente la carga insoportable de partidos: este sábado disputará el vigésimo de 2026, pero, sobre todo, el decimotercero en mes y medio, desde el 31 de enero hasta ahora, entre la exigencia de los encuentros, los sobre esfuerzos, los golpes, el desgaste mental y físico y algunas lesiones.

Ahora, el Atlético lamenta una nueva dolencia muscular de Pablo Barrios, uno de sus futbolistas más trascendentales. Recién reaparecido el pasado martes contra el Tottenham de un mes de baja, tras perderse nueve encuentros consecutivos, este jueves volvió a dañarse durante el entrenamiento. Otra vez fuera durante al menos tres semanas y tres partidos (este sábado, el miércoles con el Tottenham y el domingo con el Real Madrid), o probablemente más, dependiendo de su evolución. Simeone lo espera para la final de la Copa del Rey contra la Real Sociedad.

El delantero del Atlético de Madrid Alexander Sørloth.

El delantero del Atlético de Madrid Alexander Sørloth. / Rodrigo Jimenez / EFE

De momento, este sábado no estará, como tampoco Jan Oblak, baja de última hora. Un serio contratiempo ahora para el técnico, que tampoco dispone de Rodrigo Mendoza -su recambio más natural en la plantilla, aunque aún en proceso de acoplamiento y ahora de baja por un esguince en en tobillo derecho- y que deberá rearmar de nuevo su once en esa zona, como ha hecho en el mes anterior, bien con Marcos Llorente (está recuperado de un golpe sufrido el martes) como recurso, bien con la suma de Koke Resurrección y Johnny Cardoso o bien con la alternativa de Alex Baena, cuyo presente es llamativo, sin minutos ni contra la Real Sociedad ni frente al Tottenham. Suplente.

El fichaje más flamante del pasado verano en el Atlético ha sido reserva en nueve de los 19 partidos de 2026, desde que superó una lesión muscular, y en los tres últimos de manera consecutiva, sin sitio hoy por hoy en la alineación tipo del técnico, que cuenta con Ademola Lookman por la izquierda desde el mercado de invierno. La duda es si volverá al once ante el Getafe, cuando se presuponen rotaciones en el equipo titular que maneja Diego Simeone.

Un Getafe revitalizado

En el Getafe, entre tanto, se ha instalado una euforia contenida tras la increíble racha de resultados con la que ha conseguido alejarse casi definitivamente de los puestos de descenso. Hace mes y medio estaba a solo un punto de las plazas de Segunda División y ahora son diez las unidades que le separan de la pérdida de categoría.

GETAFE (MADRID), 08/03/2026.- El centrocampista del Getafe Kiko Femenía celebaa con sus compañeros tras marcar el primer gol durante el partido de LaLiga entre el Getafe y el Betis, este domingo en el Coliseo. EFE/Zipi

El centrocampista del Getafe Kiko Femenía celebra con sus compañeros tras marcar el primer gol en el partido de LaLiga entre el Getafe y el Betis / ZIPI ARAGON / EFE

El punto de inflexión llegó en su visita al Girona en la vigésimo primera jornada. Aquel día, jugó con tres de sus cinco sus fichajes del mercado de invierno. Desde entonces, Luis Vázquez, Martín Satriano y Zaid Romero no se han caído del once de José Bordalás, mientras que Sebastián Boselli ha sido un buen refuerzo desde el banquillo y Veljko Birmancevic está aún por explotar.

Los nuevos dieron otro aire al Getafe, que solo ha perdido uno de sus últimos siete partidos con victorias ante clubes de la zona noble como el Villarreal (2-1), el Real Madrid (0-1) o, la pasada jornada, el Betis (2-0). En total, 14 puntos de 21 posibles para colocarse a cinco de Europa.

Sin embargo, el discurso continental no aparece ni en José Bordalás ni en sus jugadores. El objetivo se mantiene y no es otro que la permanencia. No quieren repetir la historia de la temporada pasada, cuando a estas alturas el Getafe tenía una cifra parecida de puntos y encadenó una racha de seis derrotas que le generó problemas hasta el final: hasta la penúltima jornada, no consiguió la salvación.

Estreno de Apollo

Bordalás afrontará el reto de acabar con otro gigante casi consecutivo con casi toda su plantilla al completo. Sólo es baja seguro por lesión Abu Kamara, mientras que Juanmi Jiménez, Borja Mayoral y Davinchi son duda. Los tres se han recuperado de sus lesiones, ya se entrenan con el grupo y Bordalás deberá decidir si incluirlos en la convocatoria o esperar un poco más.

El once para derribar al Atlético será bastante continuista respecto al que ganó al Betis y la única duda estará en el centro del campo. Djené y Mario Martín se disputan un hueco junto a Mauro Arambarri y Luis Milla, dos de los pilares de un equipo que también contará con David Soria, cuya renovación anunció esta semana el presidente Ángel Torres y otra de las claves del éxito del Getafe en las últimas jornadas. Será la última barrera que deberá superar el Atlético si quiere los tres puntos.

Será el primer partido del fondo de inversión estadounidense al frente del conjunto rojiblanco. El inicio de un nuevo control de la entidad, que seguirá gestionada al menos los próximos tres años por Miguel Ángel Gil Marín, su consejero delegado y, hasta este jueves, máximo accionista.