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GASTRONOMÍA

Tribeca Bistró, el restaurante que rompió el hechizo en el barrio de Salamanca y celebra su primer aniversario

Con la llegada del chef Gerardo Méndez, Tribeca Bistró renueva su propuesta culinaria, manteniendo la esencia de la cocina clásica europea con platos como el tartar de atún y el rodaballo con caviar

Sala Tribeca Bistró.

Sala Tribeca Bistró. / Cedida

Andrea San Martín

Andrea San Martín

Madrid

En el barrio de Salamanca hay direcciones que parecen destinadas al éxito y otras que cargan con cierta fama negra. En la calle Marqués del Duero, 5, donde hoy se encuentra Tribeca Bistró, se dice entre hosteleros que los proyectos no terminaban de cuajar. Los negocios se sucedían sin demasiada fortuna y la dirección comenzó a arrastrar una discreta leyenda urbana: la de un local "maldito". Un año después de su apertura, el restaurante liderado por el chef mexicano Diego Santa Rosa parece haber roto ese hechizo. Tribeca Bistró celebra ahora su primer aniversario consolidándose en el circuito gastronómico madrileño y lo hace con una carta renovada que reafirma su apuesta por la cocina clásica europea con un guiño cosmopolita y espíritu de bistró neoyorquino.

Sala Tribeca Bistró.

Sala Tribeca Bistró. / Cedida

Ubicado en pleno corazón del barrio de Salamanca, el proyecto impulsado por Santa Rosa junto a su socio Diego Amigo ha encontrado su sitio en una de las zonas gastronómicas más competitivas de la capital. Su fórmula es sencilla en apariencia, pero difícil de ejecutar: cocina reconocible, técnica precisa y un servicio cuidado que apuesta por la cercanía.

Coincidiendo con el aniversario —que se celebrará el próximo 24 de marzo— el restaurante presenta una nueva etapa culinaria de la mano del chef Gerardo Méndez, con trayectoria en restaurantes como Her, en Madrid, o Rosetta en Ciudad de México, uno de los establecimientos con estrella Michelin y presencia en la lista The World’s 50 Best Restaurants.

Gerardo Méndez y Diego Santa Rosa de Tribeca Bistro.

Gerardo Méndez y Diego Santa Rosa de Tribeca Bistro. / Cedida

La renovación de la carta mantiene intacta la filosofía del restaurante: recuperar el recetario clásico europeo y acercarlo a un público contemporáneo sin perder su esencia. Entre las nuevas incorporaciones destacan platos como el tartar de atún con aguacate, versión marina del steak tartar de la casa; el bikini de roast beef con queso Comté y Emmental y mayonesa de piparra; la pluma ibérica a baja temperatura con puré de chirivía; el rodaballo en salsa beurre blanc y caviar o el arroz con carabineros y mayonesa de ajo.

Tartar de atún en Tribeca Bistró.

Tartar de atún con aguacate en Tribeca Bistró. / Cedida

A estas novedades se suman platos que se han convertido en imprescindibles desde la apertura del restaurante. Entre ellos, el lenguado a la meunière terminado en sala con mantequilla avellanada y perejil, el steak tartar picado al momento con un toque de chipotle, el tartar de gamba con salsa americana o la hamburguesa Café de París, servida en pan brioche y bañada en la mítica salsa de mantequilla especiada.

Clásicos que apelan a la memoria

La propuesta gastronómica de Tribeca Bistró tiene algo de viaje emocional. Muchos de sus platos remiten a sabores familiares y a la cocina que forma parte de la memoria colectiva. "Queremos que disfruten de esos sabores de casa que recuerdan con nostalgia", explica Santa Rosa. Esa intención se percibe especialmente en elaboraciones como el lenguado a la meunière, terminado en sala con mantequilla avellanada y perejil, un gesto clásico que remite a la restauración de otra época. "El lenguado recuerda a ese domingo en casa de los abuelos, a esas sobremesas largas y a ese momento en que toda la familia estaba reunida", apunta el chef.

Nuevo menú de Tribeca Bistró.

Nuevo menú de Tribeca Bistró. / Cedida

Un restaurante para todos los días

Aunque la inspiración del proyecto bebe del bistró europeo clásico, Tribeca Bistró se concibe como un restaurante accesible y cotidiano. El ticket medio ronda los 45-50 euros, y el local mantiene además un menú del día competitivo para la zona.

La carta permite pedir muchos platos en medias raciones, lo que facilita explorar la propuesta gastronómica en una misma visita. A ello se suma una bodega con más de 80 referencias nacionales e internacionales y una sala dirigida por Javier Utrera, que apuesta por un servicio cercano y personalizado.

Pluma ibérica en Tribeca Bistró.

Pluma ibérica en Tribeca Bistró. / Cedida

Un aniversario con espíritu neoyorquino

El nombre del restaurante remite al barrio neoyorquino de Tribeca, conocido por sus bistrós que reinterpretan la cocina europea con naturalidad. Ese espíritu cosmopolita será también el hilo conductor de la celebración del primer aniversario. Durante este mes Tribeca Bistró organizará diferentes acciones con ambiente neoyorquino —música, cócteles y colaboraciones— que culminarán con el sorteo de un viaje a Nueva York. Podrán participar todos los clientes que disfruten de la experiencia gastronómica del restaurante con un ticket superior a 100 euros hasta el 27 de marzo. Con su primer aniversario, Tribeca Bistró no solo celebra el camino recorrido. También confirma que, a veces, incluso las direcciones con fama complicada pueden encontrar su momento cuando detrás hay una cocina sólida, una idea clara y la voluntad de hacer las cosas bien.