NORMATIVA
La Ley de Bienestar Animal lo confirma: los madrileños ya no podrán dejar suelto a su perro en lugares de acceso público
La ley busca proteger a personas y animales, limitando la libertad de los perros para evitar riesgos como ataques, transmisión de enfermedades y alteraciones en el comportamiento de la fauna salvaje

Esta ley responde a motivos de seguridad y de protección ambiental

Los madrileños ya no podrán pasear a sus perros por los parques como lo hacían antes. Si bien siempre ha sido común ver a la gente soltando a sus animales en diversas zonas verdes de la capital, ahora la Ley 7/2023 deja claro lo que no se debe hacer.
Así, queda prohibido "dejar animales sueltos o en condiciones de causar daños en lugares públicos o privados de acceso público, especialmente en los parques nacionales, cañadas donde pastan rebaños o animales u otros espacios naturales protegidos donde puedan causar daños a las personas, al ganado o al medio natural".
Esto significa que, como norma general, tu perro no puede ir suelto por cualquier parque, campo o zona verde, aunque no cause problemas o esté bien adiestrado. Se obliga además a que el responsable adopte las medidas necesarias para evitar molestias, peligros o daños a personas, otros animales y al medio natural. Ahora, siempre existen excepciones y condiciones específicas que pueden modificar la normativa.
Multas y sanciones
Aunque el perro no ataque a nadie, el simple hecho de deambular suelto donde está prohibido puede ser sancionable. Soltar al perro en parques o espacios naturales donde está prohibido suele considerarse una infracción leve de la Ley de Bienestar Animal, sancionable con apercibimiento o multa de 500 a 10.000 euros, según el daño y las circunstancias.
Además, muchas ordenanzas municipales añaden sus propias sanciones. En algunas ciudades ir con el perro suelto se multa con unos 100 euros, pero si genera riesgo o entra en zonas infantiles, las multas pueden subir varios cientos de euros.
¿Y en las zonas caninas?
En parques urbanos, la regla general es que el perro debe ir atado con correa, salvo que la ordenanza del ayuntamiento prevea zonas y horarios específicos donde pueda ir suelto. Por otro lado, en espacios naturales protegidos, parques nacionales o zonas con fauna sensible, la ley es mucho más estricta y prohíbe expresamente soltar al perro para proteger la fauna salvaje, el ganado y el propio ecosistema.
¿Cuándo puede ir mi perro suelto?
Esta ley responde a motivos de seguridad y de protección ambiental. Los perros sueltos pueden molestar, asustar o morder a personas, otros perros u otros animales domésticos. En el campo, pueden perseguir o atacar fauna salvaje, transmitir enfermedades o alterar gravemente el comportamiento de muchas especies. También corren riesgos ellos mismos: pérdidas, atropellos, enfrentamientos con otros animales.
Solo puedes soltar al perro legalmente en tres escenarios: cuando estés en un área específica de esparcimiento canino, cuando la ordenanza municipal permita soltarlo en determinados parques y horarios y siempre bajo supervisión efectiva y con un perro que responde a la llamada.
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