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CALIDAD EDUCATIVA

Decenas de familias se encierran en el colegio Miguel Hernández de Getafe para denunciar "falta de recursos y estabilidad docente"

La protesta llega tras la decisión de Educación de no abrir un aula de 1º de Primaria y priorizar "la construcción de centros concertados" mientras se "demoraba" la de los públicos

Está previsto que cerca de 200 personas, entre padres y alumnos, se encierren esta noche en las inmediaciones del colegio.

Está previsto que cerca de 200 personas, entre padres y alumnos, se encierren esta noche en las inmediaciones del colegio. / INSTAGRAM | @afa.miguelhernandez

Pablo Tello

Pablo Tello

Madrid

Está previsto que cerca de 200 personas, entre padres y alumnos, se encierren esta noche en las inmediaciones del colegio Miguel Hernández de Getafe. La Asociación de Familiares de Alumnos (AFA) del CEIP denunciaba que, entre otras cosas, la inestabilidad de la plantilla docente afecta de forma directa a la calidad de la enseñanza y al proyecto educativo del centro, especializado en alumnos con necesidades especiales. 

“Esta iniciativa responde a un desgaste de la escuela pública. Durante años de políticas liberales de la Comunidad de Madrid, cada vez se está precarizando más la enseñanza. Una consecuencia es la falta de planificación educativa que tiene la Dirección Territorial del Área Madrid Sur (DAT Sur), con quien rogamos una reunión formal el pasado 15 de febrero y nos la denegaron. Aunque hicimos un primer encierro el 6 de marzo, donde paralizaron algunas medidas, vimos que la carencia de recursos a nivel municipal requería seguir empujando, por eso repetimos esta noche”, defiende Aitor, uno de los padres del centro. 

Todo ello, según la asociación, está poniendo en riesgo la enseñanza: “Pretendían abrir una nueva aula de manera extraordinaria en un colegio donde la inestabilidad docente supera el 45%. Esto genera un mayor desgaste en el centro, que cuenta con un proyecto innovador basado en dos ejes: la inclusión y la participación de la comunidad”. Este centro cuenta con dos aulas TEA y “un alto porcentaje de estudiantes con necesidades especiales”, según detalla. En este sentido, padres y madres solicitan “muchos más recursos y una mayor estabilidad docente”. 

Archivo - Colegio Miguel Hernández de Getafe

Archivo - Colegio Miguel Hernández de Getafe / COMUNIDAD DE MADRID - Archivo

“Necesitamos que esto ocurra. Rogamos la incorporación de figuras de apoyo en Infantil y Primaria, que han ido desapareciendo con el tiempo. También una mejora en la atención a la diversidad con más pedagogos terapéuticos (PT) y un profesional de Audición y Lenguaje (AL). Por último, una figura de Educación Social que antes sí existía en la Comunidad de Madrid, pero desapareció. Sin olvidar que, ahora que empezamos a trabajar en red con la Plataforma por la Escuela Pública de Getafe, debe ir de la mano con una planificación educativa por parte de la DAT Sur”, suma. 

45% de plazas fijas

Aitor señala que las familias del centro con niños y niñas TEA critican que, pese al buen trabajo, sienten que no reciben la suficiente comunicación por parte del personal en relación al desempeño de los pequeños en clase: “Es por falta de tiempo de los profesores. Sólo un 45% de ellos tienen plazas fijas. El resto cambian año tras año, por lo que la vinculación al proyecto, que requiere unas competencias determinadas para una atención satisfactoria, es insuficiente. Esto genera muchísimo desgaste en el profesorado permanente”. 

De conseguir estas mejoras, asegura, se podrían abarcar todas las realidades presentes en el centro: “Necesitamos maestros a largo plazo, que mantengan el tiempo de trabajo más allá de un curso escolar”. El encierro, que dará comienzo a las 16:45 horas con una recepción de las familias, contará con dos asambleas: la primera de ellas, centrada en las necesidades del colegio y la segunda enfocada en el trabajo con la Plataforma por la Escuela Pública “para ver qué acciones podemos seguir haciendo”. “Luego habrá un espacio abierto y lúdico con talleres, cena compartida, películas y cuentos para hacer comunidad”, añade. 

El encierro terminará con un desayuno en la mañana de este sábado, 14 de marzo, después de haber pasado la noche en las inmediaciones. El colegio ya protagonizó otro encierro en 2022, cuando unas 400 personas pernoctaron para reclamar a la Consejería de Educación profesionales que valorasen a 31 alumnos susceptibles de presentar necesidades educativas especiales. La Plataforma cuestiona que la Consejería haya priorizado "la construcción de centros concertados, para lo cual se ha promovido descaradamente la cesión de suelo público, mientras se demoraba la construcción de centros públicos con el invento de la construcción por fases".

Aitor asegura que el centro está agradecido de ver a padres y alumnos movilizados por la situación. “Esperan poder mejorar la calidad educativa con este tipo de acciones. Las familias hemos dado el paso porque ellos tampoco pueden hacer más. En anteriores encierros se esperaba la asistencia de unas 80 familias. Ojalá llegar hoy a esa cifra también. Están invitadas el resto de AFAs y AMPAs del municipio para abrir juntos este camino. Hay niños en otros centros que estudian en barracones desde hace años y eso tiene que cambiar”, zanja.