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SANIDAD

El Hospital Rey Juan Carlos, referente en diagnóstico precoz de enfermedad renal crónica: 3.518 personas participaron en 2025 en el cribado

Estas enfermedades suponen la pérdida progresiva de la función de los riñones o la presencia de daño renal durante más de tres meses

Dos pacientes en tratamiento de diálisis.

Dos pacientes en tratamiento de diálisis. / Ferran Nadeu

Madrid

El Hospital Universitario Rey Juan Carlos detectó durante 2025 un total de 45 nuevos casos de enfermedad renal crónica gracias a PreveRenal, un programa pionero de cribado diseñado para identificar de forma temprana esta patología y evitar, en muchos casos, que los pacientes lleguen a necesitar diálisis. Estas enfermedades suponen la pérdida progresiva de la función de los riñones o la presencia de daño renal durante más de tres meses. Su evolución puede desembocar en un fallo renal avanzado que obliga a recurrir a tratamientos sustitutivos como la diálisis o el trasplante para mantener la vida.

Los especialistas advierten de que se trata de un problema de salud pública de primer orden: "Una intervención a tiempo puede retrasar la necesidad de diálisis hasta tres décadas; cuando el diagnóstico llega tarde, las opciones para frenar su progresión son mucho más limitadas", explican desde el hospital. Uno de los principales desafíos es que la enfermedad avanza de forma silenciosa. En sus fases iniciales no suele provocar síntomas y su prevalencia aumenta con la edad. Por eso, conocer si la función renal de una persona está por debajo de lo esperado para su edad puede resultar clave para detectar causas ocultas y revisar hábitos de vida que influyen en su evolución.

En este contexto, la albuminuria —la presencia de albúmina en la orina— se ha consolidado como uno de los marcadores más tempranos de daño renal. Su detección se asocia a un mayor riesgo de progresión de la enfermedad, envejecimiento biológico acelerado y complicaciones cardiovasculares. La prueba para medirla es sencilla y no invasiva, ya que se realiza a partir de una muestra de orina. Sin embargo, pese a estar recomendada en personas con factores de riesgo, no se evalúa de forma sistemática en la práctica clínica habitual, lo que contribuye al infradiagnóstico de la enfermedad.

3.518 pacientes

Precisamente para cubrir ese vacío nace el programa PreveRenal, una iniciativa basada en el cribado sistemático de albuminuria que permite identificar la enfermedad en una fase muy temprana, cuando los parámetros habituales de función renal todavía pueden aparecer dentro de la normalidad. El programa detecta el deterioro renal en un momento en el que los riñones comienzan a perder su capacidad de producir Klotho, una proteína relacionada con la protección frente al envejecimiento biológico. Este proceso está vinculado a la progresión de la enfermedad renal y a un mayor riesgo de complicaciones.

Según explica la doctora Lucía Cordero, especialista en Nefrología y coordinadora del programa, un total de 3.518 personas participaron en 2025 en el cribado realizado en el hospital mostoleño. Los resultados permitieron identificar 45 casos de enfermedad renal crónica que hasta ese momento no habían sido diagnosticados e incorporar a los pacientes a un seguimiento específico. “La identificación precoz de la enfermedad renal crónica permite iniciar un seguimiento y un tratamiento personalizados en una fase en la que todavía es posible ralentizar su progresión, reducir complicaciones y mejorar el pronóstico”, subraya la especialista.

El programa incluye además un sistema automatizado de medición de albuminuria en todas las muestras de orina que llegan al laboratorio del hospital. Gracias a este procedimiento, se ha detectado aproximadamente un 1 % de resultados positivos, lo que facilita localizar casos potenciales de enfermedad renal antes de que aparezcan síntomas o deterioro clínico evidente.