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CONSUMO DE DROGAS

Lo que cuentan las alcantarillas: Madrid se droga, pero menos que otras capitales como Lisboa o Roma

En cannabis aparece por debajo de varias ciudades europeas y españolas, mientras que en cocaína es la segunda con menor consumo

Análisis de muestras en el laboratorio de Madrid Salud.

Análisis de muestras en el laboratorio de Madrid Salud. / AYUNTAMIENTO DE MADRID

Héctor González

Héctor González

Madrid

Cada vez que una persona que ha consumido cualquier tipo de droga o fármaco va al baño, deja un rastro de la sustancia. Este baja por las cañerías y se suma al torrente de aguas residuales que fluyen por la red de alcantarillado hasta las depuradoras con las que cuenta el sistema en distintos puntos de la ciudad. Ahí, técnicos de Madrid Salud y la Universidad Complutense han estado recogiendo y analizando muestras a lo largo de los últimos dos años para trazar una radiografía del consumo de drogas y otras sustancias en la capital.

Rastro y análisis han permitido confirmar dos cosas: que la cocaína y el cannabis siguen siendo las sustancias ilegales con mayor presencia en Madrid, y que, aun así, la capital se sitúa en niveles por debajo de buena parte de las urbes españolas y europeas con las que se ha comparado, según los resultados presentados este lunes por la vicealcaldesa y delegada de Seguridad y Emergencias, Inma Sanz, desde el laboratorio municipal.

El resumen encaja con lo ya vienen viendo los expertos de la red de adicciones y la Policía Municipal: un consumo “bastante estabilizado” en los últimos años, con la cocaína y el cannabis como protagonistas y con otras sustancias más ligadas al ocio nocturno y al fin de semana, como el éxtasis. La novedad está en el método. Frente a las encuestas o a los datos asistenciales, el análisis de aguas residuales permite medir casi en tiempo real qué está circulando realmente por la ciudad, cómo se reparte el consumo y en qué momentos se intensifica.

El estudio se ha basado en casi 400 muestras de 24 horas recogidas en las ocho depuradoras que dan servicio a Madrid y a parte de su corona metropolitana, como Pozuelo, Leganés o Rivas-Vaciamadrid. El mensaje más positivo está en la comparación: Madrid consume, sí, pero menos que otras capitales. En cannabis, las aguas residuales madrileñas registraron 77,2 miligramos al día por cada 1.000 habitantes, una cifra claramente inferior a Lisboa (150,8), Barcelona (220,7) o Ámsterdam (319). Madrid solo aparece por encima de ciudades como Santiago de Compostela (54,3) o París (53,9).

Hablando de cocaína, la comparación es más matizada, aunque también deja a Madrid en la parte baja de la tabla. Entre las ciudades europeas analizadas, la capital registra 369 miligramos al día por cada 1.000 habitantes y aparece como la segunda con menor consumo, sólo por delante de Ámsterdam. Por encima quedan Lisboa, Roma, Oporto y Milán. En el plano nacional, la posición es similar: Madrid también ocupa el segundo lugar por la parte baja y sólo Barcelona presenta menos consumo, mientras Castellón, Lleida, Santiago y Tarragona arrojan cifras sensiblemente superiores.

Ese contraste internacional y nacional permite al Consistorio sostener que Madrid está “algo más a la baja” que otras ciudades, como apuntó Sanz en su intervención. La vicealcaldesa insistió, no obstante, en que la lectura no puede ser complaciente: los consumos detectados son “compatibles con lo que está ocurriendo en otras ciudades” y obligan a mantener la vigilancia, especialmente por la relación entre adicciones y salud mental y por el repunte de las patologías duales que atiende la red municipal.

En total se han estudiado 20 sustancias, aunque la presentación pública se ha centrado en seis compuestos especialmente útiles para seguir la evolución del consumo: cocaína, cannabis, anfetamina, metanfetamina, MDMA y ketamina. Hay sustancias, como el cannabis, que mantienen una presencia estable a lo largo de la semana; mientras que otras, como el MDMA, repuntan sobre todo en fines de semana y momentos de ocio.