Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

UN 20% MÁS

Los madrileños se resignan ante la subida del precio de los carburantes: "Quitaremos dinero de otro sitio para poder movernos"

El conflicto entre Irán, Israel y Estados Unidos dispara el coste del combustible: la gasolina 95 supera los 1,647 euros mientras que el del diésel roza los 1,734

El conflicto entre Irán, Israel y Estados Unidos dispara el coste del combustible.

El conflicto entre Irán, Israel y Estados Unidos dispara el coste del combustible. / José Luis Roca

Pablo Tello

Pablo Tello

Madrid

El surtidor vuelve a marcar máximos. El precio de los carburantes en España se ha disparado en los últimos días y ya se sitúa cerca de un 20% por encima de los niveles previos al ataque a Irán por parte de Estados Unidos e Israel. Según datos del Ministerio para la Transición Ecológica, el diésel ha pasado de 1,434 euros por litro el viernes 27 de febrero, antes del inicio de la escalada, a 1,734 euros este lunes, lo que supone un encarecimiento del 19,7% en apenas unos días. Mientras el diésel se dispara, la gasolina sube a un ritmo menor, un 10,1% en el mismo periodo, al pasar de 1,478 a 1,647 euros por litro, con una evolución algo más contenida en las últimas jornadas. Detrás de esta escalada está el mercado internacional. El petróleo Brent ha superado este lunes la barrera de los 100 dólares por barril, un nivel que no se veía desde 2022, y acumula una subida cercana al 40% desde finales de febrero, en plena tensión geopolítica en Oriente Medio. 

“Se nota un montón. Incluso en casa, que tengo gasoil. He pasado de pagar 1,15 a 1,53 euros de un día para otro. Es una estafa. Tengo dos coches y una moto. Qué le vamos a hacer. ¿Ir andando o en bici de una punta a otra de Madrid? Pues no puedo. Tengo que pagarlo. Quitaremos dinero de otro sitio para poder movernos. En trayectos largos, a veces, cojo el autobús. Dejo el coche aparcado a mitad de camino, cojo el transporte público y luego la moto. Hay que hacer virguerías, es una pasada”, cuenta Pablo, que reposta en una gasolinera del centro de Madrid. 

Madrid. 09.03.2026. Gasolineras. Precio de la gasolina y gasoil

Mientras el diésel se dispara, la gasolina sube a un ritmo menor, / José Luis Roca

Asegura que no puede dejar de utilizar la moto y el coche al completo porque su trabajo lo requiere: “Llegará a dos euros seguramente en unos días y la guerra se prolongará más de un mes. Es un engaño. No hace más que subir todo: la comida, la luz y ahora esto. Es exagerado, un abuso. Acabo de echar cinco litros en la moto y he pagado casi 10 euros, pero no puedo hacer otra cosa. Esto viene de Europa, no del Gobierno español. Me cabrea, pero hay que tirar hacia adelante”. 

Un 20% más

Justo detrás de él, en la fila de espera para repostar, se encuentra Irene. “No he repostado en las últimas dos semanas, pero tampoco estoy sorprendida. La subida es más que evidente. Voy a pagar casi un 20% más de lo que pagué la última vez. Esto es una malísima noticia para toda persona de a pie. Son las consecuencias de la geopolítica actual. Es una lástima, ya que los salarios no cambian cuando todo lo demás sí lo hace”, lamenta. Según asegura, no puede dejar de usar su vehículo por completo pero “habrá que buscar alternativas” si “la cosa se pone peor”. 

A Juan, por ejemplo, ya le ha tocado tomar alguna decisión en lo que a prioridades se refiere. “Repostar se está convirtiendo en un lujo. Ya sabes que si lo haces a menudo, tendrás que posponer las compras para el hogar o algún capricho que antes te dabas. En mi caso, mi mujer y yo recortamos los gastos personales. Si sigue así no sé qué haremos, ya que mi moto es indispensable a la hora de trabajar. No puedo usar el metro. Lo más importante es poder llenar el depósito de combustible, sin importar que en casa falten ciertas cosas”, relata. El joven asegura que ha notado un incremento de casi 40 céntimos por litro en las últimas semanas. 

Madrid. 09.03.2026.  Gasolineras. Precio de la gasolina y gasoil.

Madrid. 09.03.2026. Gasolineras. Precio de la gasolina y gasoil. / José Luis Roca / EPC

En otra estación de servicio, Anaís y su hija pagan 90 euros. “La semana pasada creo que pagué menos de 80. Quieras que no, se nota. Nosotras viajamos mucho en coche. Venimos de Rivas-Vaciamadrid cada día hasta Madrid. Acostumbrada a gastar 70 euros semanales, que ya era bastante, esto me indigna. Nosotros no tenemos la culpa y, al final, siempre somos los afectados”, dice. Detrás del mostrador, Ángel, uno de los trabajadores, asiente con la cabeza. Nadie como él para entender la desesperación de todos estos clientes: “Están enfadados, pero aún así llenan los depósitos enteros porque mañana, probablemente, esté aún más caro”.

100 euros por depósito

“Llevan varios días viendo cómo se encarece, entonces no dudan. Todo el que viene pide el máximo. Poca gente se queda a la mitad. La gente se lo gasta igualmente porque tienen que ir a trabajar. Todos se quejan. Y es normal, pero es lo que hay. Mientras el conflicto siga, seguirán subiendo los precios. El barril de petróleo está altísimo, según oigo ahora en la radio”, señala. Pese a trabajar en una gasolinera, él no tiene coche: “No me afecta, pero no me gusta ver a la gente así. Hay personas pagando 100 euros. Lo que antes costaba entre 60 y 70, ahora ronda los 80 o 90 euros. Y si tienes Diésel más, ya que tiene más capacidad. Por suerte yo voy andando a todos lados, pero si tuviera un coche, creo que lo dejaría en casa visto lo visto”. 

Madrid. 09.03.2026.  Gasolineras. Precio de la gasolina y gasoil.

El petróleo Brent ha superado este lunes la barrera de los 100 dólares por barril. / José Luis Roca

Javier, que hacía meses que no conducía, está “alucinando”. Suele coger el coche una o dos veces a la semana, para cosas puntuales: “A nadie le gusta ver estos precios, pero es lo que nos ha tocado. España no tiene la culpa y el Gobierno tampoco. Todo lo que pueda ahorrar cogiendo el transporte público, mejor. Si la cosa se agrava sería interesante que las instituciones se planteasen conceder algún tipo de ayuda para rebajar los impuestos sobre los carburantes”. Ana, que también espera en la fila, fue algo más previsora que el resto y llenó el depósito hace ya ocho días: “Justo había estallado el conflicto dos días antes y me dio miedo, así que decidí adelantarme, pese a que habían transmitido tranquilidad. Hablaban del suministro, no de la escalada de precios, por eso reposté”. 

Pese a haber notado los efectos del conflicto en Oriente Medio en su bolsillo, por el momento no ha cambiado el uso del coche en su día a día: “Pero sólo de momento. De seguir así, los precios no dejarán de escalar y, aunque en casa no hemos recortado otros gastos, estamos siendo cautos. Si la cosa se pone imposible habrá que usar más el metro o turnarse con los compañeros de trabajo para ir cada día en un coche diferente”.