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PLAN ESTRATÉGICO 2026-2029

Madrid blinda su hostelería con 95 millones de euros para impulsar la formación y la digitalización de un sector en pleno crecimiento

La hostelería madrileña, que genera más de 155.000 empleos y representa el 8,7 % del PIB regional, impulsa un plan estratégico para asegurar la competitividad y el relevo generacional

La Comunidad de Madrid destaca la hostelería como el principal atractivo turístico para el 63% de los viajeros internacionales.

La Comunidad de Madrid destaca la hostelería como el principal atractivo turístico para el 63% de los viajeros internacionales. / Comunidad de Madrid

Andrea San Martín

Andrea San Martín

Madrid

La hostelería madrileña ya tiene nueva hoja de ruta. El Plan Estratégico de Hostelería Madrid 2026-2029, presentado este lunes y clausurado por el viceconsejero de Cultura, Turismo y Deporte de la Comunidad de Madrid, Luis Martín Izquierdo, nace con la ambición de reforzar el papel del sector como motor económico, turístico y social de la capital. La estrategia, impulsada por Hostelería Madrid, moviliza más de 95 millones de euros de inversión municipal, articula 25 proyectos de apoyo a los negocios y pone el foco en tres frentes decisivos: formación, emprendimiento y digitalización.

El mensaje que sobrevuela todo el plan es claro: Madrid quiere seguir creciendo desde sus bares, restaurantes, cafeterías, hoteles y negocios de proximidad. Y quiere ponerlo en marcha con una red empresarial más preparada, más competitiva y más conectada con las nuevas demandas del mercado. Durante su intervención en Playa de Madrid 1932, Luis Martín Izquierdo puso en valor el peso real que tiene la hostelería en la proyección turística de la región. No solo por su capacidad para atraer visitantes, sino por su aportación directa al dinamismo económico madrileño.

Según subrayó, la industria hostelera se ha consolidado como uno de los grandes pilares del turismo regional, hasta el punto de convertirse en el principal atractivo para el 63 % de los viajeros internacionales. Para el viceconsejero, el momento que vive Madrid no es fruto de la casualidad, sino del trabajo constante de todo el tejido empresarial. "El éxito gastronómico de la capital no se explica únicamente por la calidad y variedad de sus productos, sino también al esfuerzo continuado de un sector altamente profesionalizado y competitivo".

La fotografía económica avala ese diagnóstico. El turismo representa ya el 8,7 % del PIB regional y genera más de 300.000 puestos de trabajo, cifras que maneja la Comunidad de Madrid y que explican por qué la hostelería ha dejado de ser vista solo como una actividad de servicios para consolidarse como una industria estratégica.

La Comunidad de Madrid destaca la hostelería como el principal atractivo turístico para el 63% de los viajeros internacionales.

La Comunidad de Madrid destaca la hostelería como el principal atractivo turístico para el 63% de los viajeros internacionales. / Comunidad de Madrid

La clausura institucional también sirvió para escenificar la sintonía entre administraciones y sector privado. La delegada de Economía, Innovación y Hacienda del Ayuntamiento de Madrid, Engracia Hidalgo, reafirmó el compromiso municipal con la hostelería y vinculó esta nueva estrategia a la Estrategia Integral de Fortalecimiento de la Actividad Comercial y Hostelera (EFIACH) 2025-2027. Hidalgo insistió en que el futuro del sector pasa por tejer alianzas sólidas y mantener una interlocución constante con los profesionales. "La importancia de la colaboración público-privada para mantener el dinamismo de un sector que es historia viva y motor económico de la capital" fue una de las ideas centrales de su intervención. No es un mensaje menor. En una ciudad donde la hostelería forma parte de la vida cotidiana y del relato turístico, la cooperación entre instituciones y empresarios se presenta como una herramienta clave para sostener el crecimiento sin perder identidad.

Más de 155.000 empleos y 27.538 establecimientos

El peso de la hostelería madrileña se mide también en cifras concretas. El sector sostiene 155.256 empleos y suma 27.538 establecimientos operativos, entre restauración y alojamiento. Además, aporta el 20,4 % del valor bruto del sector en Madrid, lo que confirma su relevancia dentro del engranaje económico de la ciudad. Con estos datos sobre la mesa, el plan no se plantea como una acción puntual, sino como una estrategia de largo recorrido para blindar la competitividad de uno de los grandes activos de la capital.

Engracia Hidalgo, delegada de Economía, Innovación y Hacienda del Ayuntamiento de Madrid.

Engracia Hidalgo, delegada de Economía, Innovación y Hacienda del Ayuntamiento de Madrid. / Ayuntamiento de Madrid

Uno de los grandes retos detectados por las administraciones es el relevo generacional. Encontrar nuevos profesionales, formarles bien y asegurar la continuidad de oficios tradicionales se ha convertido en una prioridad para un sector que necesita mano de obra cualificada y vocacional. En ese terreno, el Ayuntamiento está reforzando recursos ya en marcha, como la Escuela Municipal de Hostelería y Alimentación de Santa Eugenia, que ofrece 8.000 horas anuales de formación certificada, o la Escuela de Pastelería y Panadería del Mercado de Puerta Bonita.

A ello se suman iniciativas como el Aula de Relevo Generacional y los convenios con Mercamadrid, gracias a los cuales se ha alcanzado una inserción laboral del 70 % entre nuevos profesionales. El objetivo no es solo cubrir vacantes, sino proteger oficios que forman parte de la cultura alimentaria madrileña, como la carnicería, la charcutería o la panadería. La apuesta por la profesionalización del talento aparece así como uno de los pilares más sólidos del plan: sin trabajadores preparados, no hay excelencia posible.

El plan estratégico también quiere facilitar que nuevos negocios lleguen al mercado con más herramientas y menos incertidumbre. Para ello, el Ayuntamiento contempla ayudas directas de hasta 10.000 euros para el traspaso de negocios viables, además del acompañamiento que presta Madrid Emprende, que solo en 2025 atendió a más de 12.800 emprendedores. La idea es que abrir o tomar el relevo de un negocio hostelero no sea un salto al vacío, sino una decisión respaldada por asesoramiento técnico y medidas concretas. En esta misma línea, el consistorio está incorporando herramientas de inteligencia artificial para elaborar diagnósticos de barrio. Es decir, sistemas que permitan estudiar mejor la viabilidad de nuevas inversiones hosteleras según el entorno, la demanda y las características de cada zona. La tecnología, en este caso, se pone al servicio de decisiones más informadas y de un crecimiento más sostenible.

La transformación digital ocupa otro de los ejes centrales del plan. El Ayuntamiento destina 1,5 millones de euros anuales a convocatorias orientadas a impulsar la digitalización de las pymes del sector, conscientes de que hoy competir también significa saber vender, comunicar y gestionar mejor en el entorno digital. En este proceso, plataformas como Todo está en Madrid, con más de 15.900 establecimientos adheridos, se han convertido en un escaparate clave para los negocios locales. La visibilidad online, la capacidad de llegar a nuevos públicos y la mejora de procesos internos forman parte ya del día a día de una hostelería que quiere ser más eficiente sin perder cercanía.

Madrid no solo quiere ser una ciudad con mucha hostelería; quiere seguir siendo, además, una capital gastronómica de referencia. Los datos acompañan esa aspiración: la ciudad cuenta con 31 restaurantes con estrella Michelin, un registro que la sitúa como la quinta capital gastronómica del mundo.

Archivo - Un camarero durante su jornada laboral, a 15 de abril de 2025, en Madrid (España). La Asociación de Hostelería de Madrid prevé un aumento del 3% del gasto en restauración durante Semana Santa, que ha destacado a la Comunidad como la cuarta regió

Archivo - Un camarero durante su jornada laboral, a 15 de abril de 2025, en Madrid (España). La Asociación de Hostelería de Madrid prevé un aumento del 3% del gasto en restauración durante Semana Santa, que ha destacado a la Comunidad como la cuarta regió / Jesús Hellín - Europa Press - Archivo

Pero el plan no mira únicamente a la alta cocina. También reserva espacio para reconocer la tradición y el arraigo de muchos negocios que han construido la identidad hostelera de la ciudad durante décadas. En ese sentido, el Ayuntamiento ha elevado la bonificación del IBI del 50 % al 95 % para 170 establecimientos centenarios, un gesto con fuerte carga simbólica y también económica. La medida protege a locales históricos que forman parte del paisaje sentimental y cultural de Madrid, al tiempo que lanza un mensaje: modernizar no implica borrar la memoria del sector.

Una estrategia para ordenar el crecimiento

El Plan Estratégico de Hostelería Madrid 2026-2029 llega en un momento de expansión para la ciudad y para su ecosistema turístico. Pero, más allá del volumen de inversión o del número de proyectos, lo relevante es la intención de ordenar ese crecimiento y darle continuidad. Porque Madrid quiere seguir llenando mesas, manteniendo negocios vivos, generando empleo y afianzando su prestigio gastronómico. Quiere hacerlo desde la formación, desde la innovación y desde el apoyo a quienes levantan la persiana cada día. Y, sobre todo, quiere dejar claro que la hostelería no es un sector accesorio, sino una de las grandes columnas sobre las que se sostiene la ciudad. La buena salud de la hostelería también se deja ver en el empleo. La campaña de Semana Santa de 2026 prevé generar 110.000 nuevas contrataciones en España, un 5 % más que el año anterior, según los datos de la V Guía Salarial Adecco Hostelería y Turismo.

Hostelería y turismo concentrarán el 85 % de estos nuevos puestos de trabajo, en un contexto donde la digitalización, la experiencia de cliente y la especialización pesan cada vez más. Perfiles como sommelier, chef repostero o coordinador de eventos figuran entre los más demandados y mejor remunerados, con salarios que pueden superar los 45.000 euros brutos anuales en comunidades como Madrid y Cataluña. Ese escenario refuerza una idea de fondo: la hostelería ya no se percibe solo como una salida laboral coyuntural, sino como un sector con recorrido, especialización y oportunidades reales de desarrollo profesional.