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FUERA DEL PARTIDO

Los porqués del portazo definitivo de Vox a Ortega Smith

El Comité de Garantías ha decidido echarle del partido y de la militancia por una "infracción muy grave" al desacatar la orden de dejar la portavocía

Archivo- Abascal se dirige a Ortega Smith en el Congreso.

Archivo- Abascal se dirige a Ortega Smith en el Congreso. / EDUARDO PARRA

Madrid

Era el único desenlace posible - a la vista del devenir de los acontecimientos en los últimos años y meses-, pero no por ello deja de ser sorprendente. La dirección nacional de Vox ha expulsado definitivamente del partido al que fuera el número 6 del mismo y uno de sus ilustres fundadores, Javier Ortega Smith. La decisión final la ha tomado el Comité Nacional de Garantías de la formación, pero es imposible no ver detrás la mano de su líder, Santiago Abascal, frontalmente enemistado con el que no hace tanto fue su mano derecha.

Es el resultado lógico de la cadena de desencuentros que se viene sucediendo desde 2022, cuando la directiva relevó a Ortega como secretario general de Vox. A ese primer desplante le siguió en 2024 la de retirarle de la vicepresidencia y, sin solución de continuidad, de las portavocías adjuntas del Congreso y de la Ejecutiva Nacional. El penúltimo golpe llegó el 12 de febrero de este año, cuando el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de Vox acordó por unanimidad su cese como portavoz municipal y el nombramiento de Arantxa Cabello como sustituta

Este fue el punto en el que el susodicho dijo 'hasta aquí hemos llegado'. La reacción de Ortega Smith fue negarse en rotundo a dejar su cargo en el Ayuntamiento y lanzar un órdago a Vox. Como consecuencia, el grupo municipal se partió en dos: por un lado, los leales al todavía portavoz, Carla Toscano y Javier Ansaldo, y, por otro, Cabello y Fernando Martínez Vidal. Asimismo, el partido reaccionó abriendo un expediente de expulsión tanto al propio Ortega como a sus dos concejales fieles.

Expediente que ha culminado con la expulsión irrevocable que hemos conocido en la madrugada de este viernes, por lo que el comité considera una "infracción muy grave". Según reza el comunicado difundido por Vox, "ha finalizado este jueves el expediente disciplinario de Javier Ortega Smith acordando su expulsión del partido y la pérdida de la condición de afiliado por "infracción muy grave" al haberse negado a cumplir una resolución emanada del Comité Ejecutivo Nacional que acordaba el cambio de portavocía en el grupo municipal de Vox en el Ayuntamiento de Madrid".

Unos días antes, el pasado miércoles, la formación le había apartado también de sus puestos en la Diputación Permanente y de las comisiones en el Congreso. El propio Smith respondió en redes a la noticia deslizando que "algún día, algunos tendrán que explicar por qué se está humillando, difamando y expulsando, sin causa ni razón, a muchos de aquellos que levantamos de la nada este proyecto". También afirmó que no pensaba "dejar de seguir luchando por España y por la libertad", mientras que "otros lo hacen por sus propios intereses".

Ya había dicho algo parecido semanas antes, cuando la expulsión era todavía una amenaza. Quienes por un instante han podido creer que "Ortega va a bajar la cabeza", que "Ortega se va a callar", que "pierdan toda esperanza", dijo el propio Ortega, antes de asegurar que estaba dispuesto a "pelear dentro del partido con los recursos que permiten nuestros estatutos", sin descartar acudir a los tribunales si fuera necesario para "defender su honorabilidad". Un escenario, este último, que ahora no parece del todo improbable.

Desde la dirección nacional señalan al respecto que "Vox no va a tolerar que se falte el respeto a sus afiliados ni al resto de cargos orgánicos e institucionales" y que Ortega, quien "ha presumido de ser el afiliado número 6", debería ser el primero en saber que "un fundador digno de tal nombre se somete a las normas más que nadie". En concreto, critican a Ortega Smith por sus "actuaciones dirigidas todas a desacatar" su sustitución al frente de la portavocía en el Ayuntamiento; y le recriminan sus declaraciones y "descalificaciones" contra el partido, su dirección y sus miembros, que han abundado en los últimos días.

Y es que "nadie está por encima del proyecto común", subrayan desde la dirección regional de Vox en Madrid. "Cuando un cargo decide no acatar resoluciones legítimas de la dirección, rompe con las normas que todos asumimos", insisten, por eso "se ha actuado conforme a nuestros estatutos" decretando la expulsión. De cara al futuro inmediato, añaden, el grupo municipal "seguirá trabajando con firmeza, representado por Arantxa Cabello", a quien definen como una edil trabajadora, capaz y "profundamente comprometida con Vox y con los madrileños".