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8 DE MARZO

Las estudiantes madrileñas reivindican el feminismo en la semana del Día Internacional de la Mujer: "Debe incomodar y generar debate"

Celia, Laura, Lucía y Yoana, estudiantes de Madrid, debaten sobre el significado actual del feminismo y la creciente polarización social, preocupadas por la desinformación y el auge de la extrema derecha entre los jóvenes

Mujeres claman libertad en las manifestaciones del 8M en Madrid

Mujeres claman libertad en las manifestaciones del 8M en Madrid / DAVID CASTRO

El 8 de marzo de 1978 tenía lugar la primera manifestación feminista con motivo del Día Internacional de la Mujer en España. Bajo el lema Por un puesto de trabajo sin discriminación, las mujeres exigían igualdad salarial, el acceso a todas las categorías profesionales y la eliminación de la discriminación laboral. Hoy, 48 años después, las jóvenes siguen alzando sus voces... pero los motivos han cambiado.

Varias jóvenes estudiantes en centros educativos de la Comunidad de Madrid muestran su preocupación por las tendencias conservadoras y la desinformación a la que la sociedad está expuesta casi a diario. Con la definición del término feminismo en el centro del debate, las reivindicaciones atraviesan nuestras fronteras para mostrar a una juventud cada vez más consciente de los conflictos internacionales.

Celia Martínez, estudiante de 21 años, destaca entre sus principales preocupaciones "el auge de la extrema derecha", un pensamiento que es compartido por Laura García, de 22 años, quien observa con miedo como muchos jóvenes han comenzado "a mirar con nostalgia unos tiempos que para nada fueron mejores".

Jóvenes en la manifestación del 8 de Marzo en Madrid en 2025

Jóvenes en la manifestación del 8 de Marzo en Madrid en 2025 / Irene Pérez Toribio

En una sociedad que describen cómo "cada vez más dividida", Laura teme que la desinformación a la que se enfrenta cada día la juventud consiga "que adquieran posiciones asociadas con el fascismo". Son precisamente estos discursos que minimizan o niegan la violencia lo que más preocupa a Lucía Valero, de 22 años, que denuncia como muchos varones jóvenes en España perciben el feminismo como una herramienta de manipulación política: "Mientras tanto, las cifras de violencia sexual, agresiones y feminicidios siguen siendo una realidad".

Joven en la manifestación del 8M en Madrid el pasado 2025

Jóven en la manifestación del 8M en Madrid el pasado 2025 / Irene Pérez Toribio

El significado de ser feminista

También como objeto de debate se encuentra el término feminismo que Lucía define como "la igualdad real y efectiva entre hombres y mujeres". A ella le gusta pensar que "aunque muchas personas nieguen considerarse feministas, realmente todos lo son en parte". Una creencia que se contextualiza en un momento en el que el ser feminista se desprecia entre los jóvenes. Así lo ha demostrado el último Barómetro Juventud y Género 2025, elaborado por Fad Juventud, que arroja datos tan poco alentadores como que solo cuatro de cada diez jóvenes en España (38,4%) se identifican como feministas

Laura lo ve reflejado en las amigas de su hermana pequeña de tan solo 13 años: "Pueden comulgar perfectamente con los valores feministas, pero llamarse feministas ellas mismas sienten que no es algo bueno", hecho que se enmarca también en la actual campaña de desprestigio. 

Cartel en la manifestación del 8M de 2025

Cartel presente en la manifestación del 8M de 2025 / Irene Pérez Toribio

"El feminismo se suele llamar como feminazismo como consecuencia de las olas de crispación y polarización política, atribuyéndole una connotación negativa y significados adicionales al término feminista", dice Rania Smola, de 22 años. Algo de lo que también entiende Celia, una de esas jóvenes que defiende que a pesar de estos calificativos, el discurso feminista no puede ser adaptado a un tono family friendly: "Es algo que debe incomodar, generar debate e ideas contradictorias para reivindicar lo que está molestando a las mujeres hoy en día". 

Un movimiento que no debería tener fronteras

"Te vas un poco más allá de lo que es el mundo occidental y te das cuenta que ni feminismo ni nada", así explica Yoana Kaloyanova, de 23 años y estudiante de periodismo, la situación en su país. Nacida en Bulgaria, lleva cuatro años estudiando en Madrid y, pese a admirar los logros conseguidos por el movimiento feminista en occidente, defiende que las reivindicaciones no deberían entender de fronteras. "En Bulgaria te da miedo decir que eres feminista porque la gente va a pensar cualquier cosa... por todos los prejuicios con los que está cargada", explica.

Lucía también es muy consciente de esta realidad: "Mi perspectiva viene desde el privilegio de mi realidad en España, pero hay lugares donde las mujeres no pueden acceder a la educación, donde necesitan permiso para trabajar o viajar, donde el matrimonio forzado sigue existiendo o donde defender derechos básicos puede implicar persecución".

Cartel en manos de una joven en la manifestación del 8M en Madrid en 2025

Cartel en manos de una joven en la manifestación del 8M en Madrid en 2025 / Irene Pérez Toribio

En Afganistán, a mediados de año, el régimen Talibán promulgaba la ley sobre el vicio y la virtud, que prohibía que se oyera la voz de las mujeres en público. Este conflicto, donde las restricciones desproporcionadas limitan cada vez más los derechos de las mujeres y las niñas, se mantiene activo junto a otros en Sudán o Irán. Así, en una movilización en la que se espera un "marcado carácter internacional", las luchas locales y las resistencias globales se unen a las preocupaciones de las jóvenes que sienten la responsabilidad de alzar su voz un 8M por todas aquellas que no pueden hacerlo.

Una cita que sigue siendo necesaria

Yoana Kaloyanova, de 23 años y estudiante de periodismo, lamenta como "un día que desde siempre ha estado marcado por la unidad, la colaboración y la comunidad", pierde fuerza por la creciente polarización. "Ha llegado a tal punto de división que incluso en los últimos años hay dos manifestaciones... cada uno está tan metido en sus propias creencias políticas y está tan poco dispuesto a mirar a su alrededor, mirar a la gente, mirar al mundo, que vive en su burbujita y no quiere salir de ahí", añade.

"Mientras haya hombres que maltratan, asesinan o acosan; mientras el peso de los cuidados y la responsabilidad doméstica siga recayendo mayoritariamente en las mujeres; mientras los referentes sigan estando mayoritariamente masculinizados; mientras no ajustarse a ciertos estándares estéticos siga considerándose un acto de rebeldía… el 8M seguirá siendo necesario", así sentencia Lucía la importancia de esta cita anual.

De izquierda a derecha Laura García, Irene Pérez y Yoana Kaloyanova en la manifestación del 8M en 2025

De izquierda a derecha Laura García, Irene Pérez y Yoana Kaloyanova en la manifestación del 8M en 2025 / Cedida por Eva D. Gil

Yoana explica la sensación de acudir a la manifestación "como una forma de verte representado por tantísimas personas un día al año". Destacando el apoyo y el orgullo que se respira en las calles de Madrid, las jóvenes son cada vez más conscientes de la fuerza que nace de esta unión, y es que aunque ya no temen a reunirse, sienten un miedo diferente, el miedo a que se olvide el esfuerzo que hicieron las mujeres en el pasado. Abuelas, hermanas y madres que lucharon para que hoy sus hijas tengan las facilidades y oportunidades que ellas no tuvieron. Este es el motivo que une todos estos testimonios femeninos en Madrid y que se darán cita este próximo domingo para continuar con el camino que todavía queda por recorrer.