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GASTRONOMÍA

Lay’s sorprende con 'Pilla Tortilla', un nuevo concepto en el corazón de Madrid

Con dos establecimientos en la capital, Pilla Tortilla presenta una carta que se adapta al consumo madrileño, desde pinchos rápidos para el desayuno hasta cenas informales, con la tortilla como plato estrella

La nueva tortilla de patata de 'Pilla Tortilla'.

La nueva tortilla de patata de 'Pilla Tortilla'. / Cedida

Andrea San Martín

Andrea San Martín

Madrid

Madrid suma estos días un nuevo reclamo para los devotos de la tortilla y para los que no se resisten a picar algo a cualquier hora. Pilla Tortilla, el primer bar restaurante de Lay’s en el mundo, aterriza en pleno corazón de la ciudad con una idea tan sencilla como adictiva: llevar la tortilla española al terreno de la personalización, con Lay’s como ingrediente protagonista.

La marca elige la capital por una razón muy poco romántica y muy real: aquí todo tiene más recorrido. "Madrid es garantía de éxito. Mayor alcance. A nivel turístico", resume Fernando Moraga, director general de PepsiCo Iberia, convencido de que la cultura local —pincho, tapa, bocadillo y aperitivo— es el mejor carril de aceleración para un concepto que quiere crecer.

Pincho, bocadillo o para compartir: la tortilla se adapta al ritmo madrileño con 'Pilla tortilla'.

Pincho, bocadillo o para compartir: la tortilla se adapta al ritmo madrileño con 'Pilla tortilla'. / Cedida

Dos locales, un mismo antojo: "pillar una buena tortilla"

Pilla Tortilla nace con dos ubicaciones complementarias: un bar restaurante pensado para quedarse y socializar, y un local más ágil orientado al take away (y al ritmo diario de Madrid). Ambos abren de 09:00 a 00:00, de lunes a domingo.

En sala, la operación se apoya en ocho empleados entre los dos establecimientos. El local de formato restaurante cuenta con 21 comensales, y suma una terraza para unas 10-15 personas, ideal para ese momento madrileño en el que el "vamos a tomar algo" se convierte, sin previo aviso, en comida.

Pilla Tortilla.

Pilla Tortilla. / Cedida

El truco está en el formato y en el 'topping'

La propuesta juega con lo que ya sabemos pedir casi sin pensar: tortilla en pincho, en bocadillo o entera para compartir. Y después llega el giro, y el debate de los españoles que aún está sin resolver: con cebolla o sin cebolla, así como la posibilidad de coronarla con toppings.

La carta, además, se construye para que encaje con el consumo habitual de Madrid: pincho rápido al desayuno, menú a mediodía, picoteo con bebida por la tarde o cena informal. "Buscamos ir más allá del momento aperitivo y transformar algo tan cotidiano como comer tortilla en un concepto único: 'pillar una tortilla'", explica Erica Lascorz, directora de Marketing de Innovación de Lay’s para Europa.

En ambos establecimientos ubicados en la C/ Fuencarral, 102 y en Corredera Alta de San Pablo, 3 se presume de base honesta: AOVE, cebolla confitada con aceite de oliva y sal, y una premisa clara: "sin aditivos ni conservantes", sostiene el chef Miguel Carretero (antes en Santerra, estrella Michelin 2024), quien está detrás de la validación culinaria. A partir de ahí, la innovación se canaliza en la parte divertida: la personalización.

El chef Miguel Carretero presenta su nueva tortilla mallorquina, con sobrasada, queso brie y miel.

El chef Miguel Carretero presenta su nueva tortilla mallorquina, con sobrasada, queso brie y miel. / Cedida

Los toppings se plantean como recetas completas, pensadas para sumar textura y contraste. Entre las combinaciones, la que ya apunta maneras de favorita es la tortilla mallorquina, con sobrasada, queso brie y miel, al menos para el chef (por ahora). Carretero lo cuenta sin rodeos: "Llevar su identidad a una receta tan nuestra como la tortilla era un reto interesante. El resultado es una tortilla reconocible, pero con un punto distinto". Y esa es, precisamente, la frontera que persigue Pilla Tortilla: tocar lo justo para sorprender sin romper el recuerdo.

Más allá de la tortilla: ocho entrantes para abrir apetito

Aunque la tortilla manda, la carta se estira con ocho entrantes donde la patata aparece como hilo conductor: desde ensaladilla y croquetas hasta gilda o chicken pops con salsa de chile dulce. La idea es clara: que pillar una tortilla no sea un acto solitario, sino una mesa que se mueve entre bocados, brindis y ese "pide otra ronda" tan de Madrid. Para acompañar, el cliente puede elegir guarniciones frescas —cogollos, lechuga o pimientos— y, según el plan, tirar de terraza, delivery (a partir de abril) o take away.

Entrantes de Pilla Tortilla.

Entrantes de Pilla Tortilla. / Cedida

Porque si algo ha entendido esta apertura es el idioma local: en Madrid, la tortilla no solo se come; se comparte, se comenta y se repite. Y cuando parece que ya no cabe nada más, llega el remate: un postre dulce y fresquito —helados de queso de cabra, dulce de leche o chocolate negro— para cerrar la jugada como manda la ciudad.

Helados con Lay's en Pilla Tortilla.

Helados con Lay's en Pilla Tortilla. / Cedida