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CARRERA ELECTORAL

Almeida se lanza a afianzar el voto del sur tras la ofensiva de la izquierda: "Puedo garantizar que no le fallaremos a los vecinos"

El alcalde quiere repetir su éxito de 2023 con un ambicioso plan para crear un nuevo polo económico y social en los distritos del sur y el este de la capital

Almeida durante la presentación de la 'Estrategia del Sur'.

Almeida durante la presentación de la 'Estrategia del Sur'. / Ayuntamiento de Madrid

Héctor González

Héctor González

Madrid

Primero fue el PSOE, que a principios de febrero presentó un informe con sus recetas para coser la brecha de desigualdad que sufren el sureste de la capital. Luego Más Madrid, que la semana pasada anunció la segunda fase de su precampaña, en la que irán puerta por puerta por estos barrios para combatir su habitual abstención y recuperarles para la causa de cara a las próximas elecciones municipales. Frente a esta ofensiva de la izquierda, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, busca afianzar su posición en los distritos del sur y del este, donde ya arrasó en 2023.

En aquellos comicios, el PP pasó de 15 ediles y el peor resultado de su historia en 2019 a lograr una aplastante mayoría absoluta ganando en todos y cada uno de los 21 distritos de la capital, incluyendo un feudo tradicional de la izquierda como Puente de Vallecas (donde superó a Más Madrid por 199 votos). Pero también ganó con holgura en Carabanchel (37% de las papeletas), Usera (33%), Villaverde (32%) y Villa de Vallecas (33,5%). En el este, la holgura fue abismo, quedando por encima del 40% de sufragios en Ciudad Lineal (47%), Moratalaz y San Blas (40,6% en ambos).

Con la idea en mente de repetir este éxito histórico para los populares, el regidor madrileño presentó este lunes la bautizada como 'Estrategia del Sur', un ambicioso plan para transformar los 9 distritos del sureste (Latina, Carabanchel, Usera, Villaverde, Puente de Vallecas, Villa de Vallecas, Moratalaz, Vicálvaro y San Blas-Canillejas) a través de la vivienda, el empleo y la regeneración urbana. En un discurso de tono programático y reivindicativo, Almeida enmarcó la estrategia como el resultado de “años de trabajo” y de una “reflexión compartida”, con un objetivo político claro: convertir el sur en “la nueva centralidad de la ciudad de Madrid”.

“No lo hemos hecho ni desde los lemas, ni desde las pancartas, ni desde tratar de apropiarnos del sur”, sino desde el convencimiento de que "el sur es el futuro", repitió como un mantra durante el acto. No solo aglutinan ya al 44% de toda la población de Madrid (alrededor de 1,6 millones de personas), sino que se espera que en los próximos años sigan sumando más residentes empujados del resto de la ciudad por la crisis de vivienda. Un "desplazamiento inmenso de talento", en palabras de Almeida, ante el que el Consistorio quiere responder convirtiendo el sureste en un "nodo económico y de oportunidades".

Para ello, la estrategia municipal se articula en torno a tres ejes: urbanismo y vivienda, oportunidades y empleo y calidad de vida. Así, el plan plantea actuar sobre 5.600 hectáreas para impulsar la construcción de 160.000 viviendas, que el documento cifra como cerca del 40 % del total previsto en la región en los próximos años. Por lo que respecta al empleo y la calidad de vida, la estrategia busca reforzar el tejido productivo y revitalizar áreas industriales (con medidas como la hibridación de usos para mezclar vivienda, empresas, comercio y servicios, y actuaciones como la ampliación de Mercamadrid o la transformación de suelos industriales), además de mejorar servicios y entorno urbano.

El gran broche es el futuro de Abroñigal, los terrenos logísticos vinculados a Adif. La idea del equipo de Gobierno es crear allí una nueva centralidad del sur que funcione como segundo gran polo de la capital junto a Madrid Nuevo Norte. Se trata, según Almeida, de "una oportunidad histórica para vertebrar la ciudad" desde el norte hasta el sur., convirtiendo a Abroñigal en la "puerta de entrada" al sur de la ciudad. Para hacerlo realidad, el Ayuntamiento llevará una proposición al próximo Pleno municipal de marzo y se ha comprometido a "trabajar conjuntamente con el Gobierno de España", ya que "esto no es un proyecto de Gobierno, esto es un proyecto de ciudad", deslizó el primer edil.

Tras estos anuncios, Almeida cerró su intervención de ayer con un mensaje inequívoco hacia los posibles futuros votantes: "El futuro es el sur, sin ninguna duda. Estamos preparados [...], ha llegado el momento, tenemos que dar el salto adelante”; y con una promesa igual de clara: “Puedo garantizar que no le fallaremos a los vecinos del sur de Madrid, que van a tener todas las oportunidades que merecen y que van a tener sin lugar a dudas, la mejor ciudad para vivir".

Como cabía esperar, la izquierda no ha tardado en reaccionar a estos anuncios. Para la portavoz del PSOE-M, Reyes Maroto, se trata de un "refrito de planes y proyectos" ya existentes, "reempaquetado para hacer propaganda" en un acto electoralista. "El alcalde habla del sur como si fuera otra ciudad, como si el Partido Popular no llevara gobernando más de 30 años en estos distritos y, por tanto, no fuera responsable de su abandono", critica la socialista. Para José Luis Nieto, de Más Madrid, se trata de puro "humo". Lo que hace falta es "una intervención potente de regeneración urbana para reparar la enorme grieta medioambiental entre Madrid y su periferia sureste"; así como una "revitalización económica y de regeneración de los espacios logísticos de Abroñigal".