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LALIGA | REAL MADRID-GETAFE (21H.)

Vinícius pone a prueba el muro de Bordalás

Los blancos quieren olvidar la derrota en El Sadar y seguir en la lucha por la liga mientras que los azulones necesitan los 3 puntos para alejarse de la zona de peligro

Vinicius Junior en el partido de Champions contra el Benfica.

Vinicius Junior en el partido de Champions contra el Benfica. / EP

Madrid

El Real Madrid se agarra al estado de gracia de Vinícius Junior para no perder el paso en LaLiga. El brasileño ha firmado seis goles en los últimos cinco encuentros y ha asumido galones en el momento en que Kylian Mbappé, condicionado por molestias en la rodilla izquierda, bajó su rendimiento hasta verse obligado a parar. Enfrente espera el Getafe de José Bordalás, un equipo que convierte cada partido en una batalla táctica y que pondrá a prueba la paciencia blanca.

La caída en El Sadar ante Osasuna tuvo consecuencias inmediatas. El liderato apenas duró unos días y el Barcelona, firme en la cima, ha estirado la ventaja hasta los cuatro puntos. El margen de error se reduce y el Bernabéu exige una reacción inmediata.

Plaga de bajas y dudas en el once

Álvaro Arbeloa vuelve a mirar a la enfermería con preocupación. Rodrygo Goes está de vuelta tras superar una tendinosis en el isquiotibial derecho, pero la lista de ausencias es extensa: Éder Militao en defensa; Dani Ceballos y Jude Bellingham en la medular; y Mbappé en ataque, sin fecha de regreso mientras fija como horizonte la eliminatoria europea ante el Manchester City.

A esas bajas se suma la de Raúl Asencio, con problemas cervicales tras un golpe ante el Benfica. Dean Huijsen, fuera en los dos últimos encuentros por molestias en el gemelo, apura opciones, al igual que Eduardo Camavinga, afectado por un problema bucal.

El defensa del Real Madrid Raúl Asencio (en el suelo) es atendido durante el partido de vuelta de la fase de acceso a los octavos de la Liga de Campeones que Real Madrid y Benfica disputaron en el estadio Santiago Bernabéu. EFE/Juanjo Martín. (REAL MADRID)

El defensa del Real Madrid Raúl Asencio es atendido durante el partido de Champions entre el Real Madrid y el Benfica. / Juanjo Martín / EFE

El dibujo es una incógnita. Sin Mbappé, Gonzalo García se perfila como referencia ofensiva, con Vinícius como faro desde el costado izquierdo. La presencia de Rodrygo en la derecha devolvería al equipo al 4-3-3; si no, Arbeloa podría reforzar el centro del campo. También hay ajustes pendientes en defensa tras las dudas mostradas en Pamplona. Rüdiger apunta a titular junto a Alaba, con la posibilidad de retrasar a Tchouaméni si fuera necesario.

Getafe: memoria, resistencia y refuerzos

En el sur de Madrid no olvidan que el Bernabéu es territorio hostil. Desde aquel 0-1 de 2008, el Getafe ha enlazado 16 derrotas consecutivas como visitante ante el conjunto blanco. Una estadística que pesa, pero que Bordalás utiliza como combustible competitivo.

El último tropiezo frente al Sevilla, condicionado por la expulsión de Djené, cortó una racha que había devuelto el aire al equipo azulón. La reacción coincidió con el mercado invernal. Martín Satriano, Luis Vázquez, Veljko Birmancevic, Zaid Romero y Sebastián Boselli llegaron para ampliar una plantilla corta y han cambiado la dinámica: dos victorias, dos empates y una sola derrota en cinco jornadas, con apenas un gol encajado.

El Getafe mantiene cinco puntos de ventaja sobre el Mallorca, que marca el límite del descenso. No es una frontera definitiva, pero sí un colchón que permite competir sin complejos.

Satriano y Luis Vázquez han asumido el peso ofensivo ante las lesiones de Abu Kamara y Borja Mayoral, ya de vuelta a los entrenamientos. En defensa, Zaid Romero se ha consolidado y podría formar en una línea de tres junto a Domingos Duarte y Boselli, si Abqar no llega a tiempo. Sin Djené por sanción, el centro del campo recaerá en Mario Martín, Milla y Arambarri, un trío diseñado para disputar cada balón al límite.

El guion está servido: un Madrid necesitado, aferrado al talento de Vinícius, frente a un Getafe que hace del orden y la incomodidad su bandera. En ese choque de estilos se decidirá algo más que tres puntos.