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POLÍTICA

El PP de Ayuso cierra filas tras la reestructuración de su grupo parlamentario en la Asamblea de Madrid

Los de Ayuso recomponen la cúpula de su representación en la Asamblea tras las crisis por la acusación de acoso al alcalde de Móstoles y el cese del consejero de Educación

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en le último Pleno de la ASsamblea. Tras ella, el portavoz del Grupo Popular, Carlos Díaz-Pache.l de la Asamblea de Madrid

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en le último Pleno de la ASsamblea. Tras ella, el portavoz del Grupo Popular, Carlos Díaz-Pache.l de la Asamblea de Madrid / José Luis Roca

Víctor Rodríguez

Víctor Rodríguez

Madrid

No ha sido un buen mes de febrero para el PP madrileño. Los de Isabel Díaz Ayuso, y la propia presidenta regional, han tenido que hacer frente en estos 28 días a dos de los momentos más delicados de lo que va de legislatura, primero las acusaciones de presunto acoso sexual dirigidas contra el alcalde de Móstoles, Manuel Bautista, y luego el cese del consejero de Educación, Emilio Viciana.

Más allá de a Bautista, el primer caso dejaba tocados a Alfonso Serrano y Ana Millán, números dos y tres en la estructura del partido en Madrid, e incluso apuntaba a la presidenta madrileña. Una exedil de la localidad, segunda ciudad más poblada de la región tras la capital, acusa al regidor de haberle hecho repetidas insinuaciones sexuales y, tras ser rechazadas, de orillarla en sus labores en el Consistorio. Siendo todavía concejal, escribió al gabinete de Ayuso con intención de ser recibida para trasladar su situación. El gabinete de la presidenta madrileña derivó el asunto al partido y la exedil llegó a reunirse con Serrano y con Millán. "Ese amparo que pides pasa por que te quites de la cabeza cualquier tipo de denuncia", le trasladó Millán en una de esas reuniones.

Los populares aseguran que lo que les llegó en un principio fue "una disputa laboral en el ámbito de un grupo municipal" y que no fue hasta meses después del primer email al gabinete de Presidencia, y cuando la edil ya había dimitido, cuando habló de "acoso sexual". Para entonces, aseguran, el caso estaba ya en el Comité de Derechos y Garantías del PP nacional, que lo terminó archivando. Se mantiene el apoyo a Bautista. Ayuso ha llegado a decir esta semana que detrás está el PSOE. Pero el asunto está lejos de quedar cerrado y no solo la oposición regional, el propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, lo agita contra ella y contra Alberto Núñez Feijóo.

Dos semanas después llegaba la destitución de Emilio Viciana, el consejero de Educación, Ciencia y Universidades. Lo que debería haber sido un relevo fulminante justificado en las dificultades para sacar adelante una polémica Ley de Universidades y un modelo de financiación se acabó complicando con la salida de dos directores generales, Nicolás Casas y María Luz Rodríguez de Llera, y la dimisión de tres diputados del Grupo Popular en la Asamblea de Madrid, Pablo Posse, portavoz en la comisión de Educación, Mónica Lavín y Carlota Pasarón. A los cinco, como al propio Viciana, se les ha dado en llamar los Pocholos y se les relaciona con Antonio Castilla Algarra, dramaturgo e ideólogo al que se atribuía cierta influencia sobre Ayuso.

El grupo parlamentario reaccionó rápido. Apenas dos horas después de que Posse, Lavín y Pasarón anunciaran su renuncia ya se estaba comunicando el nombre de los tres sustitutos, Eva María Gallego, Irene Zamora y Paul Rubio. Pero la salida de los tres diputados y la forma en que se produjo, con Posse anunciando su marcha en plena reunión de la comisión de Educación resultó bastante inesperada. Y mostraba por primera vez una fisura en el hasta entonces aparentemente rocoso Grupo Parlamentario Popular, que domina con 70 escaños, dos más de los necesarios para la mayoría absoluta, la cámara de Vallecas.

En el contexto de esa doble crisis en el PP madrileño, el Grupo Popular en la Asamblea ha procedido a la remodelación de su cúpula. Permanecen como presidenta Isabel Díaz Ayuso, como vicepresidente Alfonso Serrano y como portavoz Carlos Díaz-Pache. También se mantiene como portavoz adjunto Rafael Núñez Huesca, quien además asume la portavocía en la Comisión de Educación que ha dejado Posse. Pero en la otra portavocía adjunta Ainhoa García Jabonero sustituye a Elisa Vigil, que empezaba a ganar cierta y a veces polémica presencia mediática, y ahora sale de la dirección.

Entran también como secretaria general Isabel Vega, en sustitución de José Virgilio Menéndez, que pasa a ser coordinador institucional, y como coordinadora de comisiones Esther Platero en sustitución de Ignacio Catalá. Permanece en la dirección Ana Millán, hasta ahora coordinadora institucional y que pasa a ser coordinadora territorial.

Diversos medios han publicado que estos cambios refuerzan la figura de Pache, hombre de confianza de Ayuso, quien, como portavoz, se sienta tras ella en el hemiciclo de Entrevías y ejerce como escudero, con más contundencia que sutilezas, cada lunes en rueda de prensa tras la junta de portavoces y los jueves en el Pleno. Al tanto de los cambios ha estado también Serrano. "Es completamente normal en un grupo grande ir encajando momentos y perfiles", aseguran fuentes del grupo parlamentario frente a quienes hablan de división. "Los cambios que se han llevado a cabo obedecen únicamente al objetivo de impulsar la actividad del grupo en el último año de legislatura. ⁠No hay ni familias, ni motivaciones externas ajenas a la dinámica del propio grupo. Estamos contentos con la labor realizada hasta ahora y tanto los diputados que entran en la dirección como los que salen cuentan con la misma confianza. Somos un grupo unido, con el mismo compromiso y un objetivo común, que es responder a la confianza que los madrileños nos dieron en las urnas".