Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

PLANES

El mejor parque de Madrid para disfrutar del espectáculo natural más bonito de la primavera: los almendros en flor ya florecen en la capital

Declarado Bien de Interés Cultural, el parque madrileño ofrece un paseo entre almendros en flor, combinando historia, urbanismo y naturaleza con actividades lúdicas para todas las edades.

Este precioso e histórico parque está en Madrid y ahora es el mejor momento para visitarlo

Este precioso e histórico parque está en Madrid y ahora es el mejor momento para visitarlo / COMUNIDAD DE MADRID

Ángela Berná

Ángela Berná

Madrid

La floración de los almendros solo puede significar una cosa: se acerca la llegada de la primavera, momento en los parques de Madrid comienzan a teñirse de rosa y blanco. Este fenómeno es considerado uno de los espectáculos naturales más bonitos del año.

Hay un lugar de Madrid en el que el aroma característico de los almendros en flor se respira con fuerza. La Quinta de los Molinos, un parque situado en el distrito de San Blas-Canillejas, se llena de visitantes que recorren un sendero rodeado de árboles blancos y rosados. Familias y animales disfrutan aquí de las flores y el buen tiempo, combinación que convierte al parque en uno de los lugares más recurridos durante estas semanas.

Los almendros suelen florecer entre finales de febrero y principios de marzo

Los almendros suelen florecer entre finales de febrero y principios de marzo / Turismo Madrid

El mejor lugar para disfrutar de los almendros

No es de extrañar que los madrileños elijan este lugar para disfrutar de los almendros en flor. Y es que este parque ha sido incluso declarado como Bien de Interés Cultural por la Comunidad de Madrid gracias a su valor histórico, urbanístico y paisajístico.

Un parque cuyo origen se remonta a comienzos del siglo XX y que tuvo como primer uso el recreo turístico urbano con zonas de explotación agrícola, con un marcado carácter mediterráneo. Con el tiempo se ha transformado en un espacio urbano de gran valor histórico y natural, muy destacado en este periodo del año gracias a la floración de los cerca de tres mil almendros.

Más que almendros

Si bien es cierto que cobra parte de su fama por los almendros en flor, este lugar es bonito durante todo el año. El parque cuenta con caminos sinuosos, jardines... Llama la atención su estanque por el que se derivó las construcciones de diversas albercas y fuentes ornamentales.

Además, cuenta con edificios históricos como el Palacete de estilo vienés, el invernadero, la Casa del Reloj y un par de molinos de viento. Y entre sus ejemplares incluye olivos, cipreses, pinos carrascos, cedros, plátanos, tilos, eucaliptos y arbustos como rosales y lilos que aportan color al parque.

Este lugar combina la observación de la floración con el paseo y las actividades lúdicas. Los pétalos caídos forman alfombras naturales sobre las áreas verdes, donde abuelos, padres y niños juegan y buscan un hueco bajo la rama de un almendro en el que descansar. Este espectáculo natural permite mantener la sensación de primavera durante varias semanas, un plan perfecto para esta época del año.