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CHAMPIONS LEAGUE | ATLÉTICO 4 - 1 BRUJAS

Sorloth sentencia al Brujas de las mil y una vidas para dar al Atlético la clasificación a octavos

Los de Simeone estarán en el sorteo de la siguiente fase que se celebrará este viernes a las 12:00 horas

David Magán

David Magán

Nadie dijo que fuera fácil, pero ni el aficionado más pesimista del Atlético de Madrid podría esperar una eliminatoria tan sufrida ante el Brujas. Hasta en cinco ocasiones tomó la delantera el conjunto rojiblanco, primero a su paso por Bélgica y, después, en la segunda entrega disputada en el Metropolitano. Rompió con la constante igualada que imperó en estos dos enfrentamientos un hat-trick de Alexander Sorloth y un tanto del renacido Johnny Cardoso. A eso se agarró el Atlético de Madrid, que estará este viernes en el sorteo de octavos de final para saber si la próxima piedra en el camino será el Liverpool o el Tottenham.

El Brujas inquieta al Metropolitano

Arrancó el partido con aroma al encuentro de ida disputado en el Jan Breydel de Brujas. Todo parecía una continuación de lo vivido el pasado martes. Un Atlético de Madrid dubitativo, agarrotado incluso, con un ritmo impropio para un encuentro de semejantes características. Buena parte de culpa le correspondía a ese horario raruno y poco habitual para disputar una eliminatoria de Champions. Lo padeció el Metropolitano, al que le costó entrar en el partido, y también los futbolistas del conjunto rojiblanco. Fueron minutos de zozobra para el atlético. La iniciativa la puso el Brujas, mientras el respetable se impacientaba ante la falta de fluidez de los suyos.

Vetlesen dispuso de la primera gran oportunidad de los belgas. Forbs, que se convirtió en un auténtico quebradero de cabeza para Ruggeri, desbordó al italiano para servir un centro peligroso al área rojiblanca. El ‘10’ disparó con pierna izquierda, pero la intervención de Hancko bajo la portería evitó el primero de un despreocupado Brujas. El extremo portugués, que ya fue decisivo en el encuentro de la fase liga ante el Barça, volvió a ser de la partida tras perderse por lesión el primer capítulo de la eliminatoria.

Cuando peor lo estaba pasando el Atlético, llegó el gol para el equipo rojiblanco. Un pelotazo de Jan Oblak sirvió para asistir a Sorloth, que, en una acción individual y con la colaboración de Mignolet, desató la locura en el feudo rojiblanco. Porque, a veces, y solo a veces, el fútbol es así de sencillo. Lanzamiento del portero en busca del delantero para encontrar el gol. El noruego fue el que mejor entendió lo que reclamaba el encuentro. Le puso calma al ataque rojiblanco y dio oxígeno al equipo por medio de sus descargas.

Encontró antes el gol que el fútbol el equipo de Simeone. Sorloth despertó a la grada y el Atlético comenzó a encontrarse por momentos. A falta de diez para el descanso, llegó el empate del conjunto belga. Ya saben, balón al primer palo, peinada y gol en el segundo palo. Fue Ordóñez, recién atendido a causa de una hemorragia, quien consiguió el tanto para los de Ivan Leko sobre la línea de gol. Con el Atlético aún conmocionado, Tzolis sirvió un centro medido a la cabeza de Vetlesen, pero este se encontró con una parada milagrosa de Oblak para mantener al Atlético con vida. El mediapunta actuó como factor X en una primera mitad donde dispuso de las mejores ocasiones para el conjunto belga.

Un gol liberador de Cardoso y pase a octavos

Cuando aún muchos aficionados regresaban para ocupar su butaca tras el descanso, el Atlético de Madrid recuperó la ventaja en la eliminatoria. Le cayó a Johnny Cardoso una de esas pelotas en la frontal del área donde todo el estadio reclama un disparo. Precisamente, eso fue lo que hizo el futbolista estadounidense. Zarpazo de Cardoso para poner el segundo tanto en el marcador y devolver la tranquilidad a un Simeone que resoplaba desde el área técnica. Quizá, de los 22 futbolistas que ocupaban el césped del Metropolitano, era Johnny el que más necesitaba un gol vitamínico de estas características para recuperar sensaciones. El ex del Real Betis no ha encontrado todavía su mejor versión, en parte por culpa de los problemas físicos, pero Simeone le dio la oportunidad en el que, hasta el día de hoy, era el partido más trascendente de la temporada.

El Brujas volvió a demostrar que poco tenía que perder a su paso por la capital de España y se lanzó de nuevo al ataque para buscar las cosquillas al Atlético. El jovencísimo equipo belga dejó una gran impresión. Desmelenado y poco timorato, sin importar la magnitud del equipo que tenía enfrente. Simeone buscó reforzarse dando entrada a Nahuel Molina, adelantando así a Marcos Llorente al mediocampo, y un siempre amenazante Lookman. Imperial, de nuevo, estuvo Marc Pubill, que sostuvo al Atlético en los momentos donde más sufrió el conjunto rojiblanco.

Devolvió Sorloth el estado de relajación al estadio rojiblanco. En las botas del noruego arrancó la jugada del tercer y definitivo tanto del Atlético. El ex del Villarreal realizó un control exquisito para dar continuidad a la acción por medio de Lookman. El nigeriano se asoció con Griezmann, que se encuentra en una segunda juventud, y, nuevamente, Lookman encontró a Sorloth, que llegaba para finalizar la jugada que el mismo había empezado. El ‘9’ puso la guinda a su partido con el tercer tanto de su cuenta particular. Remató un centro exquisito de Ruggeri para el disfrute del Metropolitano. Terminó así un encuentro que refuerza al Atlético de Madrid, un equipo capaz de sufrir una ‘pájara’ que bien pudo costarle la eliminatoria en Brujas y, al mismo tiempo, hacer sucumbir a su rival en una tormenta perfecta respaldada por el Metropolitano.