Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

REALIDAD VIRTUAL

La Cueva de Altamira presenta su nueva realidad virtual: los madrileños podrán visitarla sin abandonar sus hogares

La recreación se ha realizado a partir del conocimiento científico que actualmente se tiene de cómo fue la vida en la cueva de Altamira durante el Paleolítico superior

Diorama de la cueva de Altamira, obra de Josep Font, creado para la Exposición Internacional de Barcelona de 1929

Diorama de la cueva de Altamira, obra de Josep Font, creado para la Exposición Internacional de Barcelona de 1929 / Wikimedia Commons

Irene Pérez Toribio

Irene Pérez Toribio

Madrid

La conocida como la 'Capilla Sixtina' del arte rupestre anunciaba la reapertura de sus "puertas" a través de la cuenta oficial en 'X' del Ministerio de Cultura. Sin embargo, este régimen de visitas es algo distinto a lo que cabría esperar, y es que los madrileños no solo no tendrán que desplazarse a Cantabria, sino que podrán adentrarse en sus profundidades sin levantarse del sofá.

La Cueva de Altamira, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, fue hallada en 1868 por Modesto Cubillas, y sus pinturas identificadas en 1879 por Marcelino Sanz de Sautuola. Considerada una de las cuevas con arte rupestre más importantes del mundo, esta reliquia histórica se encuentra actualmente cerrada al público general para evitar el deterioro causado por el cambio de microclima y la humedad.

Por ello, desde el Museo de Altamira han compartido 'Altamira, la cueva animada'. Esta experiencia de Realidad Virtual pone a disposición de todos los curiosos la oportunidad de conocer la Altamira del Paleolítico sin alterar sus condiciones de conversación. Desde la comodidad de sus hogares, los visitantes podrán "entrar de puntillas" en la escena en el mismo momento en que se estaban pintando los famosos bisontes polícromos, convirtiéndose en testigos privilegiados de ese momento tan especial.

La vida en Altamira durante el Paleolítico

Con un clima frío y un territorio cambiante, los humanos que vivieron durante el Paleolítico superior (aproximadamente entre el 40.000 y el 10.000 a.C) tuvieron que combinar la movilidad, la estrategia y el conocimiento del entorno para sobrevivir. Con una esperanza de vida de aproximadamente 30 años, estos grupos tenían una economía basada en la caza, la recolección, la pesca y el marisqueo.

De acuerdo a las investigaciones de Dídac Román, del departamento de Historia, Geografía y Arte de la Universidad Juame I, la cordillera en la zona cantábrica hacía de frontera natural para especies como el reno, el bisonte o el mamut. Esta realidad nos ha llegado a través del arte rupestre con un buen ejemplo en los icónicos bisontes de Altamira.

Realizadas por el Homo sapiens utilizando pigmentos naturales

Estas pinturas, que incluyen bisontes, caballos y ciervos, fueron realizadas por el Homo sapiens durante esta etapa utilizando pigmentos naturales (óxido de hierro o carbón) mezclados con agua o grasa animal. Usando las irregularidades, grietas y protuberancias de la roca, los artistas de Altamira dieron volumen y realismo a sus creaciones que hoy pueden admirarse en esta recreación.

Así, esta experiencia de realidad virtual ha sido creada a partir del conocimiento científico que actualmente se posee de cómo fue la vida en la cueva de Altamira durante el Paleolítico superior, conjugando la información arqueológica con la tecnología más avanzada a través del empleo del láser escáner y la fotogrametría.