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ESCAPADA

El 'Pueblo Mágico del 2026' está a tan solo 30 minutos de Madrid: una joya cultural conocida por ser el refugio de la familia de los Duques de Alba

Es una de las joyas del turismo cultural de la Comunidad de Madrid

Este pueblo es una de las paradas más interesantes de la Gran Ruta de Ciudades Mágicas de Madrid

Este pueblo es una de las paradas más interesantes de la Gran Ruta de Ciudades Mágicas de Madrid / Pueblos Mágicos de España

Ángela Berná

Ángela Berná

Madrid

Las temperaturas comienzan a aumentar y, con la salida del sol a las calles madrileñas, es inevitable pensar en planes para hacer con la llegada del buen tiempo. Y es que la capital es un lugar lleno de encanto, sin embargo, las maravillas de Madrid no se limitan solo a la zona más céntrica. Hasta la reconocida familia de los Duques de Alba ha elegido este rincón como refugio, y no es de extrañar: es un lugar repleto de cultura e historia.

A tan solo 30 kilómetros del corazón de Madrid, dentro del Corredor de Henares, se encuentra Loeches, un pueblo que reúne todo lo necesario para ser considerado una auténtica joya del turismo cultural. Tanto es su encanto que está incluido en la Red de Pueblos Mágicos de España desde el año 2022 por ser "tierra de emociones y sueños que despiertan el corazón".

Vista de Loeches

Vista de Loeches / Cristhian Alvarenga

Uno de los pueblos "mágicos" de Madrid

Además de su belleza, es uno de esos rincones de Madrid que destacan por su historia, patrimonio y naturaleza y que, sin duda, no deja indiferente a aquellos que lo visitan. Desde 'Pueblos Mágicos lo definen a la perfección: "sus muros, testigos de vidas vividas y anhelos compartidos, susurran historias que resuenan en el alma".

El haber sobrevivido al paso de los siglos mantiene su encanto tan especial y medieval. Eso sí, no todo lo bueno que tiene es histórico, sino que "la verdadera grandeza de Loeches no se limita a su patrimonio arquitectónico", también destaca su gastronomía única y la fuerza de su gente, quienes preservan las tradiciones de sus raíces.

Un rincón lleno de historia

Este pueblo de menos de 10.000 habitantes es un entorno tranquilo que ofrece múltiples lugares para visitar. En primer lugar, uno de los edificios más emblemáticos en relación con la familia nobiliaria es el Monasterio de la Inmaculada Concepción, que alberga el Panteón de la Casa de Alba, donde descansan los miembros de la familia ducal, está ubicado junto a la Iglesia del Convento de la Inmaculada Concepción de las Madres Dominicanas, inaugurado por Jacobo Fitz-James Stuart junto a la Emperatriz Eugenia de Montijo, esposa de Napoleón III. Este pueblo refugia múltiples de referencias a los Duques de Alba, rincones que guardan recuerdos de la familia.

Panteón de la Casa de Alba

Panteón de la Casa de Alba / Turismo Loeches

No es casualidad que la plaza principal de todas las del municipio sea la Plaza Duquesa de Alba, visita imprescindible por su gran interés histórico. Además, allí también se sitúa el Convento de las Carmelitas, también conocido como el Monasterio de San Ignacio Mártir, del siglo XVI.

Esta es la Plaza de la Duquesa de Alba.

Esta es la Plaza de la Duquesa de Alba. / Pueblos Mágicos

Dentro del patrimonio cultural de Loeches también se encuentra la Iglesia de Nuestra Señora de Asunción, construida en piedra y un buen ejemplo de construcción de estilo renacentista que data del siglo XVI y que fue descubierta bajo el cemento de una de las paredes en una de las reformas realizadas durante el siglo pasado.

Fusión entre naturaleza y gastronomía

Uno de los puntos fuertes de este pueblo son los elementos naturales que lo rodean. Uno de los mayores puntos de interés son los baños de aguas medicinales con efectos terapéuticos que, aunque actualmente no están en uso, son famosos desde hace décadas.

Estos son los duquetes de Loeche

Estos son los duquetes de Loeche / Pueblos Mágicos

Además de la arquitectura y el entorno natural que rodea al pueblo, su gastronomía es otro de los grandes atractivos de la localidad. Desde tapas hasta menús a la carta y siempre productos de calidad y recetas que reflejan la esencia de la tierra. Destaca el cocido madrileño, los caracoles y los populares duquetes, deliciosos bollos de aceite y azúcar. También las mermeladas de las Carmelitas Descalzas, una mezcla entre sabor y tradición que completan la visita llena de historia, naturaleza y una rica y profunda gastronomía.