UN FESTÍN SATÍRICO
El don de Nicolás y Kevin, los madrileños que triunfan en el fenómeno mundial 'The Book Of Mormon': "La gente dice no haber visto nada igual"
El musical escrito por los creadores de la controvertida serie 'South Park' bajará el telón el 31 de mayo: sólo en Madrid ha 'evangelizado' a 500.000 espectadores desde su estreno en 2023

Kevin Tuku y Nicolás Colomer, en el Teatro Rialto de Madrid. / ALBA VIGARAY

Las luces están apagadas. Y apenas se escucha el bullicio de la Gran Vía. Todo está tal y como lo dejaron anoche. Es curioso ver el Teatro Rialto así. Impone incluso más que lleno hasta la bandera. Quedan dos horas para que The Book Of Mormon arranque otra vez. Y, de lejos, en el vestuario ya se intuye cierto movimiento. Primero, la ropa. Luego, el maquillaje. Hay que calentar la voz. Y estirar. Se trata de una comedia tan exigente que, aunque les avalan 850 funciones, ojo, la revisión hay que pasarla a diario. "Hemos tenido que cambiar nuestros hábitos para estar siempre a punto. Intentamos dormir siete horas, no hablar a gritos. De lo contrario, estamos perdido", dice Kevin Tuku. Es, junto a Nicolás Colomer, el único actor de Madrid del elenco. Y, claro, al jugar en casa, las pulsaciones se disparan cada tarde. Ningún pase se parece al anterior. "Es adictivo", coinciden. Una emoción que ha conquistado a 500.000 espectadores desde su estreno en octubre de 2023. El musical bajará su telón en Madrid el 31 de mayo, pero no les preocupa. Seguirán dando lo mejor de sí mismos. Su huella será eterna.
"Tenemos un público de nivel, con el listón muy alto. ¿Madrid impone? Sí. Pero también nos da mucho calor", asegura Kevin. A lo que Nicolás añade: "A mí me encanta cuando viene algún conocido a vernos. Nos da vida. Los compañeros que son de fuera no tienen esa suerte tan a menudo". Ya están preparados para encarnar a sus personajes. Ambos forman parte del reparto que apoya la trama liderada por Alexandre Ars, Jan Buxaderas. Albert Bolea y Jimmy Roca. Aunque, a veces, cuando es necesario, también interpretan a los protagonistas. Son los covers de Mafala y Elder Price, respectivamente.

Kevin Tuku, fotografiado en 'The Book Of Mormon'. / ALBA VIGARAY
The Book Of Mormon, escrito Trey Parker y Matt Stone, creadores de la controvertida serie South Park, relata el viaje que los misioneros Elder Price y Elder Cunningham realizan a una aldea de Uganda para compartir su fe con los locales. Al tiempo, descubren que su mensaje religioso ya no cala tanto en una comunidad que enfrenta graves problemas sociales. Allí conocen a Nabulungi, una joven que sueña con un futuro mejor y se convierte en su aliada. Así que, mientras el primero empieza a dudar de su cometido, el segundo decide adaptar las enseñanzas de El Libro de Mormón con un método disidente.
"Lo más difícil fue encontrar el tono que requería la obra, pero el director lo tenía claro. David Serrano aceptó nuestras propuestas y, poco a poco, durante los ensayos, fuimos perfilando el código. Sólo teníamos una norma: no buscar la risa inmediatamente. Si te pasabas del límite, perdías la gracia. Así que confiamos en el texto. Es un proyecto tan concreto que tienes que vivirlo en directo para afianzarlo. Está muy bien escrito. Los primeros números están hechos para que el público se enganche. Y, a partir de ahí, querrá más. Se dejan llevar. La gente suele salir con la sensación de no haber visto nada igual", señala Kevin, de 34 años. Desde que debutó con la compañía Dittirambo, tuvo claro que quería dedicarse profesionalmente al arte. Y, tras montar Alas negras y Alicia, dio el salto al popularTina. Uno de los puntos fuertes de The Book Of Mormon es la banda sonora: está compuesta por Roberto López, responsable de la música de Coco y Frozen. Un libreto delicioso que crece exponencialmente en directo.

Nicolás Colomer, en 'The Book Of Mormon'. / ALBA VIGARAY
Nicolás, de 22 años, se incorporó al equipo poco antes de acabar la segunda temporada. Por aquel entonces, la maquinaria ya estaba engrasadísima. Sin embargo, pese al reto inicial, rápidamente se metió en el papel: "No estaba acostumbrado a bailar tanto. Ni tampoco a cantar en tesituras tan altas. Era un auténtico desafío muy importante para mí. Por suerte, lo he podido sacar adelante. En ocasiones, cuesta mantener la motivación. Si bien nunca llegas a perder el respeto al escenario, te acostumbras a él. Y, ahí, tienes que buscar otras referencias que te mantengan activo. La suerte de actuar todos los días es que tienes muchas oportunidades para ponerlas en práctica". Formado en la Real Escuela Superior de Arte Dramático y The New York Conservatory for Dramatic Arts, ha dejado su impronta en Los pilares de la Tierra, Blancanieves y Princesa 2.0, entre otros. Asimismo, ha participado en la serie No me gusta conducir, de Borja Cobeaga, y en el documental Edelweiss, de Eulogio Romero.
15 años en Broadway
Los Elderes de Madrid ya han vestido 30.000 corbatas y tocado 27.000 timbres. Símbolo del éxito que han recabado en España tras arrasar 15 años en Broadway y 13 en Londres. Una pieza exigente que demanda gran energía a diario. Lo que lleva a plantearse qué sucede cuando uno de los actores tiene el día malo. Kevin y Nicolás comparten la misma opinión al respecto: "Nos damos cariño y espacio cuando lo necesitamos. Es imposible estar tan arriba cada jornada. Por ello, intentamos utilizar el escenario para canalizar nuestras emociones. Reír y bailar nos ayuda mentalmente. Es nuestra cura".

Escenario de 'The Book Of Mormon' en el Teatro Rialto de Madrid. / ALBA VIGARAY
A pesar del rodaje que llevan a la espalda, quedarse en blanco puntualmente es posible. De hecho, a Kevin le ocurrió recientemente. Y, lejos de ser una experiencia traumática, gracias a sus colegas, salió adelante airoso. "Es lo que tiene tener tan trillado el texto. A veces, desconectas un segundo y no sabes qué viene a continuación. Entonces, todos te miran con cara discreta y sigues adelante", asegura entre risas. Lo bueno de haber formado una familia tan grande es que los golpes se amortiguan mejor. El pelotazo que The Book Of Mormon ha pegado en Madrid no es casual. Detrás hay una industria que lleva décadas amasando la Gran Vía. ¿Una burbuja a punto de tallar? Los dos lo descartan: "Está todo vendido. Cuando alguien entra en el circuito de los musicales, jamás sale. Vas enlazando unos con otros. Los hay para todos los públicos. Son horas de diversión".
P. Hay una especie de fenómeno fan en torno a The Book Of Mormon, ¿no?
K. Sí. Siempre supera las expectativas. Tiene nuestro sello, una forma distinta de entenderlo.
N. La gente repite. De hecho, hay quien ha venido a vernos hasta 50 veces. Es increíble. Yo mismo lo haría.