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GASTRONOMÍA

El restaurante de comida madrileña que triunfa en Nueva York: famoso por su tradicional cocido

Este restaurante en plena ciudad de Nueva York sirve cocido madrileño con la tradicional técnica de los vuelcos

Este plato ya es parte de la expresión fundamental de la identidad madrileña

Este plato ya es parte de la expresión fundamental de la identidad madrileña / SHUTTERSTOCK

Ángela Berná

Ángela Berná

Madrid

Cocido, tortilla de patatas, huevos rotos o croquetas son algunos de los platos que recuerdan a Madrid. En especial, destaca el cocido madrileño, con su reciente declaración como Bien de Interés Cultural (BIC) en la categoría de Patrimonio Inmaterial. Este plato ya es parte de la expresión fundamental de la identidad madrileña y su fama es tal que traspasa nuestras fronteras hasta cruzar el océano Atlántico.

A 5.000 kilómetros de distancia se encuentra el restaurante Bartolo, en Nueva York, una propuesta en el West Village donde sirven el cocido madrileño de la forma tradicional de respeto a los vuelcos. No es casualidad que dominen la técnica, ya que el chef, Ryan Bartlow, pasó años dentro de una cocina en España.

Un cocido muy completo que incluye todo lo que se puede imaginar: carne desde morcilla, butifarra, chorizo, hasta garbanzos y diferentes verduras. Eso sí, están hasta acostumbrados a la técnica tradicional de emplatado, pues se sirve primero el caldo con fideos y después el resto de los ingredientes.

Restaurante dentro de la Guía Michelin

"Rebosante de estilo y clase", así definen a Bartolo desde el prestigioso reconocimiento de la Guía Michelin. En su interior está su acogedora barra frontal, gruesas vigas de madera en el techo y elegantes banquetas que generan un ambiente íntimo en tonos ámbar en la que la rica y contundente cocina española surge como protagonista.

Y es que no es el cocido el único plato que destaca, sino que el restaurante ofrece una amplia gama de platos típicos, como un pan de cristal untado con mantequilla y cubierto de anchoas, ajo blanco con sorbete de melón o incluso huevos rotos con gambas. Los platos principales prometen no defraudar a los paladares más exigentes con cerdo ibérico a la parrilla, rabo de buey braseado en vino tinto o cochinillo y corderos asados.

Además, el restaurante también ofrece una extensa carta de cócteles para animar la noche, lo que lo convierte en una propuesta completa que se consolida como un rincón madrileño a miles de kilómetros de la capital.