XI EDICIÓN
Carrozas o danzas de leones en el desfile del Año Nuevo chino en Pradolongo al que han asistido casi 110.000 personas
El punto final ha tenido lugar en el espigón del lago, con un gran espectáculo que ha combinado música, teatro y artes marciales, a cargo de la Escuela Wushidao y de la Compañía Juvenil de Yingge de Cantón, llegada desde China

Javier Vendrell Camacho | PI STUDIO
EP
El Ayuntamiento de Madrid ha estimado que alrededor de 110.000 personas han presenciado este domingo las carrozas, las danzas de leones y la percusión de la XI edición del gran desfile del Año Nuevo chino, que por primera vez se ha celebrado en el parque de Pradolongo, en el distrito de Usera.
Al espectáculo también han asistido la delegada de Cultura, Turismo y Deporte del Gobierno municipal, Marta Rivera de la Cruz; la concejala de Usera, Sonia Cea; y el concejal de Moncloa-Aravaca, Borja Fanjul.

Celebración del Gran Desfile del Año Nuevo chino, en el parque Pradolongo. / Ricardo Rubio / EP
Rivera de la Cruz ha explicado que los cambios en el itinerario de la comparsa respecto al año pasado se deben a una "respuesta a las peticiones de las asociaciones" quienes, ha asegurado, "se encuentran mucho más cómodas" en la nueva localización.
La comitiva ha partido del Vial del Huerto Comunitario Halcón Pradolongo, adyacente al Centro de Educación Ambiental y Cultural Maris Stella, y ha atravesado los rincones más emblemáticos del parque, como la Fuente Circular, la zona posterior del Templete y la escultura 'Tres'.
El punto final ha tenido lugar en el espigón del lago, con un gran espectáculo que ha combinado música, teatro y artes marciales, a cargo de la Escuela Wushidao y de la Compañía Juvenil de Yingge de Cantón, llegada desde China.
El desfile ha estado compuesto por casi 2.000 participantes y, un año más, comparsas de asociaciones de la comunidad china, alumnos del Instituto Confucio de Madrid y escolares del distrito han transformado el parque en "un gran escenario al aire libre, lleno de música, color y creatividad", con coreografías y vestuarios inspirados en el caballo, símbolo del año que comienza.
El público ha podido disfrutar de exhibiciones de artes escénicas y marciales, artistas de circo y malabaristas, majestuosos caballos hinchables, así como del tradicional desfile de dragones y leones chinos al ritmo de tambores, gongs y platillos.
Esta ocasión excepcional ha permitido disfrutar en Madrid de la ancestral danza guerrera Yingge, con más de 300 años de historia y reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de China, en una puesta en escena de gran fuerza y simbolismo concebida para dar la bienvenida al nuevo año.
"Yo creo que al madrileño le gusta ser turista en su ciudad y descubrir otros distritos, descubrir que hay algo interesante en cada esquina de Madrid", ha destacado la delegada, quien ha añadido que el Año Nuevo Chino puede servir también para que "se conozca Usera, que tiene muchas más cosas y es un buen momento para empezar a descubrirlas".
La programación continuará hasta el 3 de marzo con distintas actividades organizadas conjuntamente por el Área de Cultura, Turismo y Deporte y la Junta municipal de Usera para celebrar el Año Nuevo chino y recibir el año del caballo de fuego.
- Así es el mejor colegio de España: está en Madrid y combina excelencia académica e innovación
- La Agencia de Protección de Datos archiva la denuncia contra Miguel Ángel Rodríguez por las filtraciones de datos de periodistas
- Madrid destaca en educación: tres colegios de la capital, entre los cinco mejores del país en 2026
- La actriz Loles León vende su vivienda en Madrid: 157 metros cuadrados, seis habitaciones y vistas a las Vistillas
- Un hombre de 25 años fallece y hay tres heridos graves tras un accidente en la M-506 de Fuenlabrada
- La Comunidad de Madrid impulsa el modelo EGB: duplica el número de colegios que imparten 1º y 2º de ESO el curso que viene
- Privado, laico y centrado en el desarrollo de las inteligencias: así es el colegio madrileño en el que estudió Ana Obregón
- La casa de Sonsoles Ónega en Pozuelo: con vistas a la montaña y una biblioteca heredada de su padre Fernando