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JUEGOS DE INVIERNO

‘Curling’, el deporte olímpico que se entrena en Madrid: “Es muy divertido, familiar y puede practicarlo cualquiera”

Una disciplina de precisión, coordinada y que requiere de estrategia, pero que está abierta a todas las edades y que lleva más de veinte años desarrollándose en la capital

Jugadores del club de 'curling' B-52 practicando en la pista del Palacio del Hielo.

Jugadores del club de 'curling' B-52 practicando en la pista del Palacio del Hielo. / Cedida

Cristina Andrade del Alcázar

Cristina Andrade del Alcázar

Madrid

El curling debutó en los Juegos Olímpicos de Invierno en Chamonix 1924, aunque no fue hasta 2006 cuando el Comité Olímpico Internacional lo reconoció oficialmente. La actual celebración en Milán de esta competición ha traído consigo una creciente atención mediática a este deporte y ha vuelto a ponerlo en boca de todos los espectadores.

Aunque la celebración de los Juegos Olímpicos de Invierno ayuda a que la gente conozca el curling, la realidad es que este deporte ya cuenta con una historia de más de dos décadas en Madrid. Concretamente, en el Palacio del Hielo es donde el único club de curling de Madrid, llamado B-52, cuenta con algunas instalaciones que les permiten practicarlo. 

Uno de los curiosos que se engancharon a la ola del curling en los primeros años fue Raúl García, que por aquel entonces era jugador de rugby. Debido a múltiples lesiones tuvo que buscar otra disciplina y descubrió el curling. “Desde entonces hasta ahora”, relata, no ha dejado de practicarlo.

Lo que más le llamó la atención desde el primer momento fue que cumplía dos enormes atractivos: “Por un lado, podía competir -además era deporte olímpico- y por otro lado, generaba un clima social envidiable”. “Siempre después del partido te tomabas algo y comentabas las jugadas, y es verdad que había muy buen ambiente”, rememora.

Para toda la familia

Y es que Raúl explica que el curling es “muy familiar y lo puede aprender cualquiera”, ya que “físicamente puede ser muy exigente si te lo tomas en serio, pero también puedes practicarlo tranquilamente”. Asimismo afirma que “es muy divertido”: “Para mí, más que practicar un deporte, es algo con lo que me lo paso bien y disfruto”.

Cinco mujeres componen el equipo Ice Madrini que entrena a día de hoy en estas instalaciones y cuyo objetivo también vino acompañado por la idea de “convertirnos en deportistas olímpicas”, explican entre risas. Y es que, el día que acudieron a una jornada de puertas abiertas del club B-52 y un pensamiento les recorría la mente: “¿Te imaginas que lleguemos a ser olímpicas?”. Esto, en parte, las ha motivado y las sigue impulsado para dar lo mejor de sí mismas en este deporte.

El equipo femenino coincide en señalar que el ambiente “está guay” y que es un deporte en el que se lo pasan “muy bien” gracias a que cuentan con “un concepto de equipo muy fuerte”.

Un claro ejemplo de que “la edad no importa en este deporte” es Ibai, el jugador más joven del club. Tiene sólo 16 años, pero lleva desde hace tres sumergido en este deporte y lo que comenzó “porque lo veía en la televisión”, se ha convertido a día de hoy en una pasión y un compromiso para él. “Al final no es un deporte de contacto, así que puede hacerlo cualquier persona, es para todas las edades”. De hecho, reconoce que “el rango de edad es super variado” y que coinciden gente joven, como él, hasta gente de 70 años aproximadamente.

Ibai se siente “feliz, lo disfruto y además me despeja”. “Siento que valgo para esto y a pesar de que el horario es complicado -entrenan los martes de 1 a 12 de la noche- me provoca cierta felicidad practicarlo”, puntualiza. Admite que lo que más le gusta “el sonido de dos piedras chocando en la pista, cuando todo está en silencio”. Declara que fue ese sonido “lo que me enamoró” del curling.

Jugadores entrenando en las instalaciones del Palacio del Hielo de Madrid

Jugadores entrenando en las instalaciones del Palacio del Hielo de Madrid / Cedida

Estrategia y precisión

Por otro lado, lo que más le motiva para practicar este deporte, dice, es “el ambiente y la estrategia”. Asegura que la atmósfera que se crea es “única” ya que “la gente está riéndose, se cae alguien, nos reímos, les ayudamos”. En definitiva, reconoce que “es un ambiente muy cooperativo, de felicidad en general, y lo que he experimentado en estos martes que vamos a entrenar no lo había sentido en ningún otro deporte”.

En cuanto a la técnica, sostiene que “se asemeja mucho al ajedrez, ya que hay miles de posibilidades de jugadas y cada partido es un mundo”. 

“Cuando lanza el número uno, el dos y el tres están barriendo y el cuarto está marcando dónde queremos poner la piedra”, relata Raúl, que añade que el capitán, que suele ser el número cuatro, “es el que marca la estrategia del equipo”. Para Raúl el curling es “un deporte muy preciso para el que hace falta mucha estrategia”.

Las Ice Madrini cuentan que cuando al principio lo veían en la tele “nos parecía algo sencillo pero en realidad no estás entendiendo nada”. Ahora que están familiarizadas con esta disciplina tienen claro que “lo más importante aquí es la estrategia para lanzar, hacer cálculos, practicar la velocidad por el tiempo para que la piedra que lanzas acabe en un sitio concreto”. Asimismo, inciden en que hay que tener “cierta actitud y disposición”.

“Todas somos equipo y el día que una flojea, la otra le anima”, relatan las Ice Madrini, que aprovechan los entrenamientos para “corregirnos las unas a las otras” y seguir mejorando. “Nos gusta ver cómo avanzamos, nosotras estamos aquí para aprender, para disfrutarlo, pero queremos pasárnoslo bien también y queremos competir”, concluyen.