Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

GOLPE AL NARCOTRÁFICO

Cae 'La Oficina', un bloque de viviendas okupadas de Villaverde convertidas en una fábrica 'industrial' de marihuana

La policía ha incautado el mayor alijo de la historia de la capital, con 4.300 plantas y 30 kilos de cogollos ya listos

Varias de las 4.300 plantas de marihuana incautadas en el operativo.

Varias de las 4.300 plantas de marihuana incautadas en el operativo. / Policía Nacional

Héctor González

Héctor González

Madrid

La Policía Nacional ha asestado un golpe de calado al negocio de la marihuana en Madrid con el desmantelamiento de 13 plantaciones “indoor” y la incautación de 4.300 plantas repartidas en 16 viviendas de tres bloques contiguos del barrio de San Cristóbal, en Villaverde.

Detrás, según los investigadores, estaba un clan familiar que había convertido el vecindario en un auténtico centro de producción y manufactura capaz de generar hasta seis millones de euros al año. La operación se ha saldado con 5 detenidos (tres mujeres y dos hombres), que ya han ingresado en prisión.

Bautizadas como 'La Oficina', las 16 viviendas okupadas se dedicaban en exclusiva al cultivo y manufactura de marihuana, con el habitual despliegue de enganches ilegales para alimentar focos, extractores y sistemas de climatización sin levantar sospechas… o con el riesgo añadido de provocar incendios.

El balance de las 16 entradas y registros deja cifras contundentes: además de las plantas, los agentes intervinieron 30 kilos de cogollos envasados al vacío, 5.000 euros en efectivo, material de cultivo, armas blancas y un subfusil, un hallazgo que eleva el listón de peligrosidad y apunta a la protección armada del negocio.

La investigación arrancó el 4 de noviembre de 2024, cuando los agentes tuvieron conocimiento de la existencia de una organización familiar presuntamente dedicada a la producción y venta de marihuana. El grupo, según la Policía, tenía reparto claro de funciones y operaba en tres edificios donde convivían otros residentes ajenos a la trama. Vecinos y entorno, relatan los investigadores, vivían atemorizados por el trasiego, la presión ambiental y la sombra constante de un negocio ilícito instalado puerta con puerta.

Las plantaciones desmanteladas contaban con un alto nivel de tecnificación, con equipos de última generación destinados a maximizar cosechas y elevar la calidad del producto: iluminación potente, sistemas de extracción y filtrado, climatización y control ambiental. Un laboratorio de cultivo instalado en viviendas que, en apariencia, debían ser hogares.

El golpe se ejecutó el 4 de febrero con un despliegue de más de 250 efectivos de UDYCO Central, la comisaría de distrito de Usera-Villaverde, UIP, GOIT, Unidad Aérea y Policía Científica. En paralelo, la intervención de UDEF permitió atacar el músculo económico de la red: embargo de cuentas bancarias (más de una treintena), dos vehículos y el bloqueo preventivo de ocho inmuebles, una maniobra dirigida a cortar beneficios y evitar que el negocio se reactive por otras vías.