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DESPIDOS

Juanma Lorente, abogado laboralista, asesora a los trabajadores de Madrid: "Cuantas más veces llegues tarde al trabajo, más difícil será para la empresa despedirte"

El principio de tolerancia empresarial puede convertir un despido por retrasos reiterados en improcedente por generar una expectativa tácita de permisividad

Aunque llegar tarde puede considerarse una falta leve, en algunos casos, puede jugar a favor del trabajador

Aunque llegar tarde puede considerarse una falta leve, en algunos casos, puede jugar a favor del trabajador / Freepik

Irene Pérez Toribio

Irene Pérez Toribio

Madrid

Habitualmente, llegar tarde al trabajo suele considerarse una falta leve o, en caso de repetirse, incluso un incumplimiento laboral. Sin embargo, en algunos casos, este mal hábito puede jugar a favor del trabajador. Lo que muchos madrileños desconocen es que el derecho laboral se construye sobre la práctica diaria, es decir, lo que sucede día a día dentro de la empresa, lo que se tolera, lo que se sanciona, y lo que no. Así, aunque sorprendentes, las declaraciones del abogado laborista Juanma Lorente, tienen un sustento legal.

Cuantas más veces llegues tarde a tu trabajo más difícil será para la empresa despedirte. No estoy loco. Esto es real”, explicaba en un vídeo en su cuenta oficial de la red social 'TikTok'. Para explicarlo, el joven abogado experto en derecho laboral plantea un ejemplo concreto: “Imagínate que llevas llegando tarde a tu trabajo 2 años, 5, 10 o 15 minutos y la empresa no te dice nada. Tú llegas y fichas con la hora real a la que estás llegando y la empresa te lo tolera”.

Sin embargo, un día al llegar a tu puesto de trabajo, encuentras una carta de despido en la que te echan por llegar tarde. "Ese despido sería improcedente", sentencia el abogado. En este escenario, la empresa, aunque tiene constancia del incumplimiento del horario, nunca había reaccionado frente a ello, por lo que se ha generado una expectativa tácita de permisividad.

Tolerancia empresarial

Esto es lo que se denomina tolerancia empresarial, que impide a la compañía usar como causa de un despido un comportamiento que ella misma ha consentido durante un periodo prolongado sin sancionar. Es decir, "la empresa no puede despedirte por lo mismo que te ha permitido durante dos años", subraya el abogado.

La empresa no puede usar como causa de un despido un comportamiento que ella misma ha consentido durante un periodo prolongado

La empresa no puede usar como causa de un despido un comportamiento que ella misma ha consentido durante un periodo prolongado / Freepik

Los tribunales ya han resuelto en numerosas ocasiones a favor del empleado este tipo de situaciones, basándose en que la empresa no puede cambiar las reglas del juego de forma unilateral y sin previo aviso cuando durante mucho tiempo no mostró objeción alguna. Así, si no se ha impuesto ninguna disciplinaria previa, como una amonestación o suspensión de empleo y sueldo, incluso si el retraso es real, será difícil justificar la gravedad suficiente para un despido.

¿A qué tengo derecho si se declara improcedente?

Si el juez declarase el despido como improcedente, el empresario deberá abonar una indemnización de 33 días por año trabajado con un máximo de 24 mensualidades, según los criterios establecidos por el Estatuto de los Trabajadores en función de la antigüedad del trabajador y el salario percibido.