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TRAS EL ACCIDENTE DE ADAMUZ

Emoción y normalidad en Atocha en la reapertura de la línea Madrid-Andalucía: "Ha sido duro pasar por ahí, porque sentía que podía haber sido yo"

El primer tren en salir esta mañana desde Sevilla en dirección a la capital ha llegado a su hora; a partir de ahí, la puntualidad ha empezado a torcerse

Varios pasajeros en la estación de Atocha se suben a un tren AVE con destino Sevilla.

Varios pasajeros en la estación de Atocha se suben a un tren AVE con destino Sevilla. / EFE/ Kiko Huesca

Héctor González

Héctor González

Madrid

Casi 30 días después del horrible accidente de Adamuz, la línea de alta velocidad entre Madrid y Andalucía ha vuelto a funcionar este martes 17 de febrero. Pese a todo lo sucedido en este largo mes en la red ferroviaria, la sensación general en la terminal de llegadas de Atocha es de normalidad, retrasos incluidos. El primer tren en salir esta mañana desde Sevilla en dirección a la capital ha llegado a su hora; a partir de ahí, la puntualidad ha empezado a torcerse, haciendo que la mayoría de viajeros que llegan a la estación tengan más prisa que preocupación.

Siempre te queda algo de incertidumbre cuando pasa algo así, pero al final no lo piensas", cuentan Mario y Montse, que es la primera vez que cogían un AVE en su vida. De regreso de pasar unos días en Granada y antes de enfilar a Barcelona, aseguran que no tenían miedo de subirse al tren, pero sí cierto respeto. Su viaje, como el del resto de los que salen de los andenes, ha transcurrido sin ningún otro incidente, más allá de llegar con media hora de retraso. "Todo normal, pero me voy que no llego", responde Jairo sin pararse.

Algunos, incluso, no se han enterado de la reapertura de la línea. Alejandro Arjona y Oliva Fernández, jubilados ambos, se han bajado en Atocha de un tren proveniente de Sants (Barcelona) convencidos de que iban a tener que hacer escala en Córdoba para continuar en autobús hasta Sevilla. "Anda, pues vamos a ver si nos lo cambian", responden al enterarse de que el tramo ya está abierto. Un equívoco que no empaña su experiencia: "Luego dicen que no funciona, pero nosotros hemos venido sin ningún problema", afirma con convicción Alejandro.

Como no podía ser de otra manera tras el trágico suceso en el que perdieron la vida 46 personas, también ha habido hueco para la emoción esta mañana. "Ha sido duro pasar por ahi, porque sentia que podia haber sido yo", relata al borde de las lágrimas Diana, procedente de un tren de Sevilla. Antes del accidente hacía este trayecto, que atraviesa Adamuz, dos veces por semana y lleva desde aquel día pensando que "me podía haber pasado a mí", confiesa entre afectada y aliviada por haber llegado sin mayores problemas. Eso sí, no está "segura de que con el Gobierno de ahora no vuelva a pasar" otra tragedia.

Pantallas de información de llegadas en la estación de Atocha.

Pantallas de información de llegadas en la estación de Atocha. / H.G.

Para otros, pese al recuerdo, la emoción predominante es la "alegría porque vuelva a haber trenes", tal y como resume María José. "Muy contento de poder volver a usar el AVE", apunta otro pasajero, usuario habitual de la línea por su trabajo antes del accidente y que hoy ha podido recuperar su rutina. Hay quienes han optado por dormir todo el viaje para no darle muchaas vueltas, como Valeria. "Sí pensé en lo sucedido antes de montarme, pero luego he venido dormida todo el camino", confiesa , "demasiado tranquila, igual".

Quienes no hayan ido con los ojos cerrados como ella, han vivido cómo al pasar por la zona donde se produjo el descarrilamiento y posterior colisión del Alvia y el iryo, los trenes reducían su velocidad. "Hemos venido a 250 casi todo el camino", explica una viajera que ha ido atenta a la información de las pantallas del tren durante todo el trayecto; pero al acercarse a Adamuz, la velocidad "ha bajado a 50".

La mezcla de sensaciones es muy parecida entre quienes hacen el camino inverso. Juan David Murillo, originario de Colombia pero residente en la capital hispalense desde hace 7 años, vuelve este martes a su casa tras visitar Alemania. ¿Qué ha pasado aquí?", pregunta sorprendido por la cantida de cámaras, micrófonos y periodistas presentes en la estación. Al escuchar la respuesta, asegura que iba "muy tranquilo" para allá, pero "ahora me haces dudar un poco". Dudas que, no obstante, no impiden que celebre que las cosas puedan "volver un poco a la normalidad".

Con las vías ya despejadas y reparadas, aunque con la investigación todavía en marcha, se ha reanudado por fin el servicio entre la capital y el sur. Parcialmente, al menos: Renfe ha restablecido las conexiones entre Madrid, Sevilla, Cádiz y Granada, así como el Alvia Madrid-Granada-Almería. Sin embargo, el Madrid-Huelva continuará un tiempo más por carretera desde Córdoba y el Madrid-Málaga no recuperará la normalidad hasta inicios de marzo por retrasos en las obras.

Además, a partir de mañana miércoles se activará un plan alternativo con traslados por carretera entre Antequera y Málaga por la caída de un muro de contención. Los viajeros afectados podrán cambiar el billete o pedir reembolso sin coste. Iryo, por su parte, operará 14 circulaciones diarias (7 por sentido) e incluye cuatro viajes diarios en la ruta transversal Barcelona-Sevilla. Los nuevos horarios ya están disponibles en los canales de venta y en su web.