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EXPOSICIÓN

Los enigmas que Helen Levitt planteaba en sus imágenes: Madrid disecciona el archivo personal de la fotógrafa del Bronx

La Fundación Mapfre la reivindica en una gran retrospectiva como una de las fotógrafas más celebres de la primera mitad del siglo XX: podrá visitarse hasta el 17 de mayo

'New York' (1976), de Helen Levitt.

'New York' (1976), de Helen Levitt. / CORTESÍA DE ZANDER GALERIE

Pedro del Corral

Pedro del Corral

Madrid

Las imágenes de Helen Levitt (1913-2009) tienen una cualidad misteriosa que las convierte en enigmas visuales. Desde que debutó a finales de los años 30, mostró un especial interés por transformar escenas cotidianas en composiciones difíciles de definir. A veces, sin una narrativa clara. Otras, con gran magnetismo. Un hermetismo que, lejos de desconectar al espectador, ojo, despertaba aún más interés en su trabajo. Documentó como ninguna escenas íntimas y fugaces de conexión humana, convirtiéndose en una figura esencial de la fotografía del siglo XX. Fue una de las primeras mujeres en adentrarse en esta disciplina. Y, por tanto, pionera en inmortalizar ciertas emociones universales. La Fundación Mapfre las desgrana en la primera gran exposición que se le dedica en España. "Sentía una gran preocupación social", ha explicado Joshua Chuang, su comisario. De ahí su trascendencia.

Comenzó como aprendiz en un estudio del Bronx y, en 1984, por sus propios medios, adquirió su primera cámara. Al poco tiempo, se unió a la New York Film and Photo League, donde conoció a Henri Cartier-Bresson, cuya influencia fue decisiva para que Levitt se dedicara a la fotografía de forma independiente. "Hemos accedido a su archivo. Hay negativos, recortes, notas... Cuando empecé a investigarlo, me surgieron más preguntas que respuestas. Por lo que pensé que sería un tema atractivo para una retrospectiva", ha añadido Chuang. Podrá visitarse hasta el 17 de mayo.

'Gelatin Silver Print' (1940), del Helen Levitt.

'New York' (1940), del Helen Levitt. / CORTESÍA DE ZANDER GALERIE

Algunas de sus instantáneas más populares fueron las que tomó entre 1938 y 1942, mientras documentaba los barrios de Nueva York. Atenta siempre a los gestos fugaces de la vida urbana, rompió con los cánones tradicionales del fotoperiodismo y abrió vías para la fotografía como medio de expresión social. De hecho, un año más tarde, dado su éxito, el MoMA le dedicó su primera muestra individual. No obstante, no llegó a tener el reconocimiento popular hasta una edad avanzada. Sobre todo, cuando empezó a calar su particular modo de aceptar los placeres y terrores que la rodeaban. Algo que, en el paisaje urbano, tan caótico a veces, ha pasado desapercibido.

La exposición que acoge la Fundación Mapfre realiza un amplio recorrido por la trayectoria de Levitt a través de 200 imágenes. Incluye obras inéditas, así como los trabajos cinéfilos en México en 1941 y buena parte del trabajo a color que aborda a partir de los 50. Además, se presenta la película In The Street, dirigida por ella misma junto con Janice Loeb y James Agee. "Su obra tiene mucha belleza. No es nostálgica. Lo que capturaba con su lente hoy puede verse en muchas ciudades. Estamos ganando espacios para que un nuevo público la conozca", ha apuntado Chuang.

'New York' (1939), de Helen Levitt.

'New York' (1939), de Helen Levitt. / CORTESÍA DE ZANDER GALERIE

Durante las décadas siguientes, continuó fotografiando de forma interminente, regresando al blanco y negro puntualmente, así como explorando nuevos escenarios en Nueva Jersey y Nuevo Hampshire. Su obra, marcada por la ambigüedad y la emoción contenida, ha sido reconocida por su capacidad para capturar cambios sutiles en entornos complejos. Un enfisema la limitó por completo a los años. Y, desde entonces, su valor no ha hecho más que crecer.