Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

COPA DEL REY | ATLÉTICO 4-0 BARÇA

El Atlético de Madrid retrata, golea y castiga al Barça para acariciar la final de Copa

El equipo de Simeone firmó el partido perfecto con cuatro goles en la primera parte y viajará a Barcelona con la clasificación encarrilada

Atlético de Madrid - FC Barcelona.

Atlético de Madrid - FC Barcelona. / EP

David Magán

David Magán

Madrid

Difícilmente, antes de jugar el partido, alguien podía llegar a pensar en que uno de los dos equipos pudiera resolver la eliminatoria en el encuentro de ida. El Atlético obvió los tópicos propiamente dichos de este tipo de partidos y, salvo sorpresa mayúscula, jugará la final de la Copa del Rey tras aplastar al Barça con 45 minutos de fútbol total. Apoyados en Griezmann, que dejó una actuación para el recuerdo, y un Lookman que justifica su fichaje cada vez que tiene la oportunidad. Hasta un ‘deprimido’ Julián apareció para reivindicar su estatus de máxima figura en el conjunto rojiblanco. Tocará cerrarlo en Barcelona, pero para eso aún restan tres semanas interminables.

El Atlético zarandea al Barça en 45 minutos

Simeone acudió al ‘salvavidas’ Llorente para suplir la baja de Pablo Barrios en el centro de la medular rojiblanca. Una baja que apenas acusaron los locales, que jugaron un fútbol excelso durante los primeros 45 minutos. No se habían sobrepasado los cinco minutos de juego en la capital cuando el Atlético gozó de la primera ocasión del partido, que hacía presagiar cómo se acabaron desarrollando los acontecimientos en este encuentro de ida de las semifinales de Copa del Rey. Un minuto después llegó el primer tanto de los rojiblancos. El pase atrás de Eric García acabó en el fondo de la portería de un Joan García que cometió un error de bulto en el control. Para no dejar lugar a duda, tras el intento de despeje del central azulgrana sobre la línea de gol, el Atlético resolvió la jugada por medio de Lookman.

Cuando el Barça aún seguía recuperándose del error de su guardameta, llegó el segundo tanto del Atlético. Musso lanzó un contrataque a los pies de Lookman, que encontró a Molina en el costado derecho para asistir a Griezmann y doblar la ventaja en el marcador. El francés, que vio todo el fútbol de cara, castigó al que fuera su equipo hace tan solo unas temporadas. Buscó desmelenarse el Barça por medio de Fermín, que dispuso de las dos mejores ocasiones de los azulgranas en la primera mitad. En la primera de ellas, estrelló un balón en el travesaño de la portería de Musso. La segunda oportunidad llegó a través de un mano a mano que solventó a las mil maravillas el portero argentino.

En las transiciones, el Atlético desarboló al Barça. También esta fue la naturaleza del tercero de los tantos. Julián, que no atraviesa su mejor momento como rojiblanco, sirvió con mimo una pelota a los pies de Lookman. El extremo nigeriano no perdonó y, por medio de un disparo raso al palo largo de la portería de Joan, convertía el tercer tanto. Simeone, preso de la locura, se regocijaba en el área técnica del Metropolitano.

Aún tuvo tiempo el reciente fichaje de los rojiblancos para ser protagonista de nuevo. Lookman devolvió el regalo a ‘La Araña’ para que el argentino firmara el cuarto tanto en la primera mitad. De Leonardo a Marta, pasando por los primeros 45 minutos de fútbol del Atlético de Madrid. Un temporal futbolístico que atizó al Barcelona en su paso por la capital. Ver para creer en el Metropolitano.

El Metropolitano hace el resto

El paso por vestuarios estimuló al Barcelona, que ofreció una puesta en escena más reconocible en el arranque del segundo acto. Una nueva ocasión de Fermín y un gol de Cubarsí, que, con suspense, finalmente no subió al marcador. La posición antirreglamentaria de Lewandowski impidió al conjunto catalán sembrar la más mínima duda sobre los futbolistas del Atlético. El Metropolitano lo celebró como un gol propio, en el fondo, aunque no en la forma, lo era. Tras ello, brazos arriba de Simeone pidiendo más a su gente y a continuar con el plan de partido que tanto rédito le estaba dando hasta el momento.

Tras el paso adelante del equipo de Flick, Simeone dio entrada a Baena y Sorloth para mantener la energía de sus once futbolistas. Turno para la ovación y el reconocimiento a Griezmann y Julián Álvarez, que se despidieron con honores y un gol para cada uno en el casillero. En el otro lado, el Barça echó de menos la energía de Raphinha y el fútbol de Pedri. Mención aparte merece el partido de un Lamine Yamal frustrado y superado por Ruggeri y las constantes ayudas rojiblancas.

El partido se ensució en los últimos compases. Eric García vio la cartulina roja tras una falta como último hombre, no sin la revisión del VAR. En la acción posterior, una entrada de Dani Olmo sobre Simeone desencadenó una tangana que solo benefició a los rojiblancos. Sorloth dispuso de la última y definitiva ocasión para poner el 5-0 en el marcador, pero una intervención defensiva de Koundé impidió a los rojiblancos poner el broche a la eliminatoria.