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MEDIDA DEL GOBIERNO

Los jóvenes madrileños, ante la prohibición de redes a menores de 16 años: "Ahora que soy más consciente del peligro valoro más mi intimidad"

Los estudiantes admiten que el uso temprano de las plataformas afecta al desarrollo de su pensamiento crítico y coinciden en que no eran conscientes de los peligros de las redes cuando se crearon su primer perfil en Internet

Un niño mira una red social en su teléfono móvil.

Un niño mira una red social en su teléfono móvil. / Jesús Prieto

Ángela Berná

Ángela Berná

Madrid

"Depende de su uso, si las utilizas sin cabeza pueden ser malas y te pueden traer problemas". Esta frase no es de ningún experto ni especialista, es de Luis, que tiene 13 años y contesta a las preguntas en su pausa de estudiar, porque mañana tiene examen de música en el instituto. Él no tiene redes sociales, pero no es una decisión suya, sino de sus padres: "Creen que no es necesario", explica. Sin embargo, sabe que si sus padres le dejaran igual sí las tendría, al igual que sus amigos quienes "las tienen desde hace tres años por lo menos".

El caso de Luis refleja el debate que se extiende en las aulas, familias y amigos desde que Pedro Sánchez anunciase la nueva medida que prohibirá el acceso a plataformas digitales a menores de dieciséis años en España. El presidente puso de manifiesto durante el World Governments Summit la determinación del Gobierno de proteger a los jóvenes y reforzar el control en las redes sociales. Aunque aún no están aprobadas, desde Moncloa se ha anunciado que serán cinco las nuevas medidas, entre las que se incluye la prohibición del acceso a menores de dieciséis años, obligando a las plataformas digitales a implementar sistemas efectivos de verificación de edad.

A muchos jóvenes les cayó la noticia como una bomba. Pero no todos están molestos: Luis asegura que los dieciséis años puede ser una buena edad para comenzar en las plataformas de Internet, porque "ya deberías utilizar bien las redes sociales y usarlas con cabeza". Él y sus amigos, a pesar de su bisoñez, comprenden el peligro del mal uso de redes como Instagram o TikTok. Sabe que su edad no es la adecuada para usarlas, pero admite que son sus padres los responsables de que no las tenga. Desde hace años, la adolescencia se ha asociado a móviles en mano y muchos minutos de pantalla que no entienden de horarios ni de pausas. Hoy, dar el salto a la adolescencia significa abrirse perfiles en redes sociales y crear personalidades en Internet, incluso sin haber formado todavía una propia.

Los que comenzaron pronto ahora se cuestionan

Son muchos los madrileños que a edades tempranas se inician en redes, cosa que no tiene nada de nuevo. Lo conoce bien Marina Martínez, de 21 años, que admite que su primer perfil en redes sociales lo abrió hace casi diez años, cuando apenas tenía 12. "Ahora soy más consciente del peligro y valoro más mi intimidad", dice al reflexionar sobre su temprana andadura en las plataformas digitales. La joven admite que le parece bien la medida, debido a los peligros de contenidos que circulan de forma libre por las redes sociales: "Los niños pueden imitar muchos comportamientos que no son adecuados porque no tienen la capacidad suficiente de saber lo que está bien y lo que está mal".

Cada vez hay más estudios que apuntan que tener altas horas de consumo influye en la salud mental y el rendimiento académico. José López tiene también 21 años y lo ha vivido en primera persona: "Cuando era más pequeño, subía cualquier cosa en busca de la aprobación de los demás". También admite que ahora que es más consciente de los peligros que supone, al igual que Marina, valora más su privacidad. "Creo que ha roto la creatividad y el pensamiento crítico, sobre todo de los más jóvenes", cuenta desde su experiencia, y eso que recuerda que cuando era más pequeño todavía no existía el 'scroll' infinito, que considera que es lo realmente adictivo y lo que genera la dopamina que engancha a los usuarios.

Las consecuencias en los jóvenes que empezaron pronto en redes es generalizada. Corina Cárceles, de 22 años, coincide en que sentía constantemente la necesidad de estar pendiente a las notificaciones. "A partir de los 17 o 18 años diría que es lo mejor porque se hace un uso más consciente, según mi experiencia", admite cuando se le pregunta sobre la edad adecuada para empezar en redes.

Limitar el acceso a las redes sociales es una "misión fallida" si no se implican las plataformas, según un experto

Un grupo de jóvenes consulta las redes sociales en sus móviles. / EPE

España no es la única

Esta nueva medida que el Gobierno pretende aprobar en España la conocen bien en otros territorios como Australia, país que se convirtió el pasado diciembre en una de las naciones con la legislación más extensa contra el uso de redes por parte de menores. Allí, la propuesta se basa en multas tecnológicas y la implantación de contrafuertes digitales que estiman la edad del usuario. Para ello, verifican la edad a través de documentos oficiales y los registros de sus rasgos faciales o su voz.

Las opiniones entre los estudiantes son variadas, pero jóvenes como Corina reconocen que de haberle afectado la medida "en esa rebeldía de la edad" le hubiese sentado mal, no la entendería y la criticaría. Su experiencia no fue negativa, pero admite que "con el tiempo te das cuenta de que es necesaria y se agradece" al hablar sobre la nueva medida. Otros como José piensan que "hay que educar y no bloquear y prohibir", mientras Marina no comprende cómo se va a poder aplicar la norma. Esto último quedará en manos del Gobierno, mientras el debate continúa en las casas, colegios y universidades de Madrid.