TRANSPORTES
Un día a bordo de la (cada vez más polémica) C-5 en Madrid: "Llegar tarde al trabajo es malo, pero llegar tarde a por el niño al cole es peor"
Los usuarios habituales de la línea de cercanías no esconden su enfado y denuncian la arbitrariedad del servicio

Sara Fernández

Ya es habitual que los madrileños suscritos al foro de difusión de WhatsApp de Cercanías reciban un mensaje: "Línea C-5, los trenes pueden sufrir demoras, detenciones y ver variado su recorrido habitual". Sin saber a qué hora o con qué frecuencia pasará el próximo Cercanías, muchos de los usuarios habituales de esta línea se han visto obligados a modificar sus hábitos, llegando a estar en la estación entre 30 y 45 minutos antes de lo necesario.

Mensaje recibido a través del canal de disfusión de WhatsApp oficial de Cercanías Madrid a las 6:47 de la mañana del 5 de febrero / Irene Pérez Toribio
"Antes de que empezase a ir lento, cada cinco minutos o menos pasaba un tren, pero desde la tragedia (de Adamuz) empezó a ir muy lento..., así lo cuenta Dana, que a las 8:15 espera un tren en la parada de Villaverde Alto. Con un trabajo por la mañana y otro por las noches, la joven denuncia que ahora tiene mucho menos tiempo de descanso: "Me levantaba a las 8:30 para salir a las 9:00 de mi casa para llegar y ahora me levanto a las 7:00 de la mañana".
Cuando el panel marcaba una espera aproximada de 11 minutos, una usuaria explica que el retraso se debía a una incidencia en Fuenlabrada, "me lo ha comentado una compañera de trabajo". Este ramal, que acumuló 217 incidencias sólo en el año 2025, está siendo objeto de duras críticas por el Partido Popular de Fuenlabrada, quienes exigen al alcalde socialista José Ayala "un plan de choque inmediato" para corregir las deficiencias detectadas. Comprometiéndose a llevar este asunto al próximo pleno del Ayuntamiento, la oposición presiona al alcalde para que mueva ficha frente a una "preocupación creciente de la población".

Aglomeraciones en la C-5 a las 8:27 de la mañana / Irene Pérez Toribio
Finalmente, tras una demora de 15 minutos, el tren hace su entrada en la estación pero, al abrirse las puertas, el retraso se deja notar en una fuerte aglomeración de personas. Tanto, que algunos incluso han tenido que resignarse a esperar..."sí, sí, sí, siempre lo mismo, esta línea es siempre así", exclama un usuario tras ver como las puertas se cierran dejándole fuera.
Tras el paso de tres cercanías, la acumulación de personas fue disminuyendo hasta hacer posible que los usuarios pudieran subir a los vagones sin agolparse, pero los ánimos se fueron caldeando hasta que el tren se detuvo a mitad de camino entre las paradas de Puente Alcocer y Orcasitas. Al preguntar si este tipo de incidencias eran habituales, el vagón estallaba en críticas y quejas de los usuarios: "hace tres semanas, desde el accidente (de Adamuz) la C-5 funciona fatal... estos parones pasan todos los días", explicaban, "da lo mismo mañana, que mediodía que tarde, siempre es así, salimos antes y llegamos tarde todos los días".

Línea C-5 en Villaverde Alto a las 8:30 de la mañana el 5 de febrero / Irene Pérez Toribio
Recordando el incidente sufrido por esta misma línea el pasado lunes, muchos pasajeros afirmaban que el tren dejó de pasar desde las 8:15 de la mañana hasta casi las 9:00 sin previo aviso. Aunque algunos usuarios declaraban no sentirse tan contrariados por las esperas, pues podían adaptar sus horarios, otros denunciaban que "por mucho que pidamos un justificante, eso no sirve de nada, justifica que has llegado tarde pero esas horas hay que recuperarlas, y si trabajas por horas, pues no te la pagan".
Abandonando la estación de Atocha, las conversaciones de los usuarios se filtraban entre el sonido de los trenes y dos amigas comentaban en las escaleras mecánicas la situación tan compleja y la arbitrariedad con la que los trenes llegaban a la estación. "Nuestra experiencia es catastrófica, o sea, retrasos casi todos los días", comenta una, "yo ayer tardé 50 minutos en un trayecto que normalmente no llega a 20 minutos y esto nos afecta para llegar al trabajo y nos afecta para a la vuelta, por ejemplo yo recojo al niño del cole y bueno... llegar tarde al trabajo es malo, pero llegar tarde a por el niño al cole es peor".

Aviso a través del canal de difusión de WhatsApp oficial de Cercanías Madrid a las 9:20 de la mañana / Irene Pérez Toribio
Con los avisos por megafonía como banda sonora constante, el tren finalmente recupera su frecuencia habitual de aproximadamente cuatro minutos cerca de las 9:10 de la mañana. Apenas diez minutos más tarde, un nuevo aviso advierte en el canal de difusión de nuevas incidencias y limitaciones de velocidad de la línea. Ante esta realidad y sin alternativas para ir a trabajar o desplazarse, las críticas se expanden en los municipios en los que la principal vía de conexión con la ciudad de Madrid es el Cercanías.
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