Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

UN 6% MÁS QUE EN 2024

Nueve de cada 10 perros abandonados en 2025 en la Comunidad ya tiene un hogar: "Está mal visto decir que has comprado una mascota"

Según datos de la Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, la cifra descendió un 8,9% en el caso de los canes y 1.757 extraviados fueron devueltos a sus dueños gracias al microchip

Un galgo en el Centro Asociación ALBA, un espacio de recuperación de animales.

Un galgo en el Centro Asociación ALBA, un espacio de recuperación de animales. / Raúl Gómez / EFE

Pablo Tello

Pablo Tello

Madrid

El 90% de los perros abandonados en la región el año pasado han conseguido un hogar, ha informado la Comunidad de Madrid en un comunicado, una cifra que supone seis puntos más que en 2024. Un total de 3.020 perros y 3.518 gatos fueron adoptados en la región. “Hace 10 años, el porcentaje de adopciones con respecto a los abandonos rondaba el 71%. En 2024 subió al 85% y este último año hemos alcanzado el 90%. El éxito no se debe a que las adopciones se hayan disparado, sino a una reducción en los abandonos en más de un 42% durante la última década”, explica Ángel de Oteo, Director General de Agricultura y Ganadería de la Comunidad de Madrid. Según apunta, todo esto es posible gracias a las campañas de tenencia responsable, que cada vez conciencian a un mayor número de familias: “Cada vez más personas lo tienen interiorizado y les tratan como un miembro más. No obstante, aún hay mucha gente que desconoce todos los sacrificios que conlleva tener un animal de compañía”. 

En el caso de los gatos, y aunque las adopciones rozan el 75%, también han decrecido los abandonos. “Casi un 30%. Hace una década sólo se adoptaban 2.300 gatos al año en la Comunidad y ahora superamos los 3.600. Tiene mucho que ver con la forma en la que vivimos en esta ciudad, que hace que un gato sea más fácil de cuidar que un perro. Los felinos pueden pasar más horas solos en un piso”, añade. La autonomía cuenta con 91 centros de protección animal, 20 centros de acogida en municipios y 48 centros de acogida temporal. Además, el Centro Integral de Acogida de Animales de la Comunidad de Madrid (CIAAM), se responsabiliza de todos los abandonos en localidades de menos de 5.000 habitantes: “Los recogen y trasladan a otras instalaciones porque entendemos que no tienen suficiente infraestructura o poder económico para gestionarlos. Actualmente, en él viven 95 perros y 51 gatos en acogida”. 

Captured at Madrid on 2-Jun 2020 by Jesus Hellin. Use of this photo is governed by contract and intellectual property laws of Spain. This image remains the exclusive copyright property of the Creator. No rights are granted unless written contracts are in place

Hace una década se adoptaban 2.300 gatos al año en la Comunidad y ahora superan los 3.600. / Jesus Hellin

La caza no es el mayor problema del abandono de perros en nuestro país, según de Oteo. “Todo el mundo piensa que se abandonan más perros en los pueblos por esta práctica. Sin embargo, el Colegio de Veterinarios realizó un informe el año pasado en el que lo esclarecía. Hace años lo era, pero en la actualidad no. Casi el 85% se producen en carreteras y zonas retiradas. Nadie lo hace en Castellana”, suma. Los hay con más suerte que otros y, pese a que la cifra de adopciones se mantiene, también lo hacen los tiempos de espera para algunas razas: “No se adopta igual un perro considerado potencialmente peligroso o un animal grande, que uno pequeño o mestizo, cuya estancia en estos espacios ronda los 15 y tres meses respectivamente”. Los abandonos en la Comunidad han bajado de los 4.100 al año en 2022 a los 3.600 hace dos años. Sin embargo, la compra de cachorros en Navidad sigue suponiendo un abandono masivo cuando llegan los meses de verano.

Proceso exhaustivo

“Son familias que no saben lo que es tener un animal en casa. No están concienciados y se dan cuenta de que no pueden asumirlo. No hay que demonizar la compra en criaderos, siempre y cuando sean legales y estén controlados”, sostiene. De Oteo considera esencial seguir concienciando a la sociedad dejando claro que las adopciones han de ser lentas para alcanzar el mayor porcentaje de éxito. “Hemos puesto en marcha Mascomad, una aplicación móvil en la que rastrear los miles de animales en adopción de la Comunidad de Madrid, conocer su historia e incluso visitar sus informes veterinarios y fotografías. También se pueden concertar visitas”, zanja. En ese proceso, extenso y complejo, está especializada Alejandra Botto, presidenta de la Fundación el Arca de Noé, un centro de protección animal con sede en Morata de Tajuña, Madrid. “Desde hace 35 años recogemos y acogemos animales abandonados o extraviados. Examinamos el estado físico y mental en el que llegan y les damos una educación etológica para ver con qué tipo de familia pueden encajar mejor”, dice. 

Un perro asiste a un acto organizado en la Fundación Olivar con motivo del Día Mundial de los Animales en la Fundación Olivar de Castillejo, a 6 de octubre de 2021, en Madrid, (España). Durante el acto se han expuesto las principales líneas de la Ley de Protección y Derechos de los Animales. También se ha reconocido el trabajo en defensa de los animales de la Patrulla Leona-Kenia, las Gestoras y Gestores de colonias felinas y la Fundación Ochotumbao. 06 OCTUBRE 2021;DIA MUNDIAL DE LOS ANIMALES;FUNDACIÓN OLÍVAR;LEY PROTECCIÓN;DERECHOS;ANIMALES;COLONIAS FELINAS Alejandro Martínez Vélez / Europa Press 06/10/2021. Alejandro Martínez Vélez;category_code_new

Un perro asiste a un acto organizado con motivo del Día Mundial de los Animales. / Alejandro Martínez Vélez / Europa Press

Huye de los tópicos pues, para ella, generarlos en materia de abandono es “una injusticia”. “Si bien febrero perjudica mucho a galgos y podencos, desechados tras el periodo de caza, no son las razas más comunes en estos centros. En otras autonomías sí lo son. En España se abandona en cualquier momento del año y con cualquier tipo de excusa. Desde alergias a falta de recursos o enfermedades. El error parte de tener un animal sin recursos económicos”, cree. A el Arca de Noé llegan cánidos de todo tipo, desde perros de raza a mestizos, PPP, de criadero o adoptados: “El problema es que la cría no está controlada realmente. Muchos de esos animales que salen de los criaderos llegan aquí sin chip. Y eso es lo más preocupante, ya que no se puede castigar ni al propietario ni al criador”. Como centro de protección, Botto cree que ralentizar los procesos de adopción es sinónimo de éxito: “Nos alejamos de la urgencia porque salgan de aquí. El procedimiento es muy exhaustivo y permanecemos al lado del adoptante durante toda la vida del animal. Las visitas previas a la adopción son para evitar la devolución a toda costa”. 

Perfil del adoptante

“Nos llama mucha gente que ha adoptado en otras protectoras y lo quieren devolver pero no les dejan. Aquí ha estado viniendo gente durante muchos meses hasta que ha establecido un vínculo real con el perro, gato o conejo”, insiste. Alejandra, que ha tratado con miles de personas en estas tres décadas al frente de la fundación, ha visto cambiar el perfil del adoptante en nuestro país. “Antes era gente que no podía comprar y a mí eso siempre me preocupó. No era mi objetivo. Estábamos entregándolos a personas que, en caso de enfermar el animal, quizás no podían hacerse cargo de los gastos. Hemos redirigido el target del adoptante a familias con recursos y paciencia. La imagen del galgo torturado es una realidad, pero si sólo mostramos esa, las familias van a adoptar por pena. Y a mí no me interesa”, concluye. En el caso de los gatos, el número de chips desciende drásticamente, dificultando así las tareas de localización y rescate. “Para reducir la tasa de abandonos felinos es necesario un control real sobre los dueños. El chip, aunque sea obligatorio, no se respeta en muchos casos. De qué sirven las leyes si no se hacen cumplir”, lamenta Mercedes Hervás, presidenta de la asociación Amigos de los Gatos del Retiro, en la capital. 

Sólo un 5% de los perros que habitan las protectoras de la Comunidad de Madrid son de raza.

Sólo un 5% de los perros que habitan las protectoras de la Comunidad de Madrid son de raza. / Agencias

“Nacimos ante la problemática de las colonias en el parque, creadas por culpa de quien los deja ahí sin pensar en las consecuencias. Si sobreviven y no están esterilizados, dan lugar a estas comunidades que no paran de crecer. Lo hacen creyendo que van a sobrevivir y, en el 99% de los casos, no lo hacen. El resto le atacarán, será el último en comer y terminará muriendo”, relata. En caso de que Mercedes y su equipo logren rescatar algún ejemplar con vida, intentan llevarlo a algún centro de protección animal: “Y si no podemos, los llevamos a alguna casa de acogida, donde voluntarios trabajan con ellos para que pierdan el miedo y se hacen cargo de su mantenimiento. Desde ahí publicitamos su adopción, que a veces se dificulta. Todo el mundo quiere cachorros, pero es un error. Un gato adulto ya tiene el carácter desarrollado y, por tanto, es más fácil encontrar una familia compatible. Son los gatos negros y carey los que menos suerte tienen a pesar de su carácter afable”.