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TRATA DE BLANCAS

Ocho mujeres liberadas de una trama de explotación sexual y tráfico de drogas en Tetuán

La Policía desmantela una organización que controlaba a sus víctimas las 24 horas, las obligaba a prostituirse y ofrecía drogas a los clientes

Libreta hallada en el domicilio con los pagos cobrados por las mujeres explotadas.

Libreta hallada en el domicilio con los pagos cobrados por las mujeres explotadas. / Jefatura Superior de Policía de Madrid

Héctor González

Héctor González

Madrid

Dormían en el suelo, comían cuando se lo permitían y vivían vigiladas por cámaras y mensajes constantes. Así transcurría el día a día de 8 mujeres atrapadas en una red criminal que las explotaba sexualmente en un piso del distrito madrileño de Tetuán, y que han sido finalmente liberadas por la Policía Nacional.

Meses de investigación han conducido a la desarticulación de la organización, dedicada a la trata de seres humanos con fines de explotación sexual y al tráfico de drogas. Un operativo que se ha saldado con la detención de ocho personas (siete mujeres y un hombre), incluyendo a la principal cabecilla del entramado, según han informado fuentes policiales.

Las pesquisas arrancaron en abril de 2025, cuando los agentes tuvieron conocimiento de la existencia de un piso donde varias mujeres, en situación de especial vulnerabilidad, eran obligadas a prostituirse bajo estrictas normas. No podían salir si había un cliente, no podían negarse a ningún servicio y debían enviar fotografías y ubicaciones en tiempo real cada vez que salían para atender citas externas.

El piso en cuestión estaba diseñado exclusivamente para la prostitución: las habitaciones eran exclusivamente para los clientes; mientras que las mujeres se hacinaban en un pequeño salón, sin camas, durmiendo en el suelo. Seis encargadas se turnaban para garantizar que, las 24 horas del día, siempre hubiera víctimas disponibles para prestar servicios sexuales. Todo ello marcado por un trato vejatorio y degradante, con constantes insultos, amenazas y humillaciones.

Además de a la explotación sexual, los detenidos se dedicaba también al tráfico de drogas, que se ofrecían directamente a los clientes. Durante la investigación, los agentes descubrieron un grave episodio delictivo: la organización anuló la voluntad de un hombre durante más de diez horas, aprovechando su estado de inconsciencia para realizar numerosos movimientos bancarios y sustraerle más de 4.200 euros.

.El pasado mes de enero se llevaron a cabo tres registros domiciliarios, en los que se intervinieron drogas, básculas de precisión, teléfonos móviles, un ordenador portátil, datáfonos y 20.000 euros en efectivo. La operación concluyó con la detención de los ocho implicados como presuntos autores de delitos de pertenencia a organización criminal, prostitución, contra la salud pública y blanqueo de capitales.