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DESPEGUE GASTRONÓMICO

Madrid abre la puerta europea a Olive Garden: así arranca el plan de crecimiento de la cadena de restaurantes de comida italiana

El proyecto nace de un inversor español que descubrió la marca en Estados Unidos y confió a Pangea Food & Leisure la gestión de su aterrizaje en España

La cadena de restaurantes de comida italiana Olive Garden elige Madrid como banco de pruebas para su expansión europea.

La cadena de restaurantes de comida italiana Olive Garden elige Madrid como banco de pruebas para su expansión europea. / Olive Garden

Andrea San Martín

Andrea San Martín

Madrid

Exportar una marca de restauración va mucho más allá de replicar un concepto de éxito. Supone reinterpretar una propuesta gastronómica, una experiencia y un posicionamiento para mercados con hábitos de consumo, normativas y niveles de exigencia propios. En restauración, el reto se multiplica: el producto, la cadena de suministro, el diseño y hasta la percepción del valor deben repensarse desde cero. Bajo esta premisa se produce la llegada de Olive Garden a España.

La cadena estadounidense de comida italiana inicia su desembarco en la Península Ibérica con la apertura de su primer restaurante en España, ubicado en pleno barrio de Salamanca, en Madrid, concretamente en Jorge Juan, 33. Un movimiento que no responde a una expansión oportunista ni a la simple reproducción del modelo norteamericano, sino a un proyecto concebido específicamente para el mercado europeo, con España como punto de partida y laboratorio de una futura expansión por Portugal y, previsiblemente, por otros países de Europa, avanza Julián Morón, CEO de Pangea Food & Leisure a EL PERIÓDICO DE ESPAÑA.

La cadena italiana Olive Garden aterriza en Madrid para medir su expansión europea.

La cadena italiana Olive Garden aterriza en Madrid para medir su expansión europea. / Olive Garden

La operación está liderada por Pangea Food & Leisure, la división de restauración de Pangea Retail, que ha asesorado al masterfranquiciado de Olive Garden en España y Portugal durante todo el proceso. El trabajo conjunto entre Olive Garden Iberia, la marca y la consultora se ha prolongado durante meses y ha abarcado desde la negociación inicial hasta la adaptación e implantación del concepto en el mercado español. Según explica Morón, uno de los principales desafíos era introducir una marca con baja notoriedad local y hacerla relevante para un consumidor especialmente exigente en el segmento de la restauración italiana.

Durante varios meses, el equipo trabajó en la adaptación de recetas, pruebas de producto y homologación de la cadena de suministro, con el objetivo de cumplir los estándares europeos y responder a las expectativas del cliente español. Esa adaptación se ha reflejado tanto en el producto como en el precio, el diseño del restaurante y la experiencia global.

La pizza, la gran excepción pensada para España

Uno de los ejemplos más claros es la incorporación de la pizza a la oferta. Un producto que Olive Garden no trabaja en otros mercados, pero que en España se consideró clave. "Entendíamos que aquí tenía todo el sentido", señala. La apuesta ha funcionado. La pizza, con un enfoque de calidad, se ha convertido en uno de los productos que mejor está funcionando en el restaurante que lleva menos de un mes en funcionamiento. La adaptación también se percibe en el diseño del local. El restaurante combina elementos icónicos de la marca, como los arcos o los vinilos, con una estética más limpia y contemporánea, alineada con el gusto del mercado español, sin perder la identidad Olive Garden.

El proyecto nace de un inversor español que descubrió la marca en Estados Unidos y confió a Pangea Food & Leisure la gestión de su aterrizaje en España. Madrid se ha elegido como primer destino por su "perfil cosmopolita y su capacidad para testar conceptos internacionales", sostiene el director con entusiasmo. No en vano, la capital concentrará la primera fase de crecimiento: el acuerdo de master franquicia incluye España y Portugal y contempla cinco aperturas en Madrid a lo largo de este año, tanto en ubicaciones prime de la ciudad como en centros comerciales.

Con una hoja de ruta de expansión a diez años vista, Olive Garden utiliza Madrid como banco de pruebas para ajustar su propuesta europea. Un aterrizaje medido y estratégico que confirma que, en restauración, el éxito internacional pasa por entender y respetar el paladar, y las expectativas, de cada mercado.