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PROTESTA

Un residente de Colmenar Viejo abandona la huelga de hambre tras 25 días por la comida de una residencia pública

El mayor denuncia la baja inversión en alimentación y anuncia que continuará sus reivindicaciones por otras vías

Huelga de hambre en una residencia pública de Colmenar Viejo

Huelga de hambre en una residencia pública de Colmenar Viejo / COMUNIDAD DE MADRID

EFE

Un residente de la residencia pública de mayores de Colmenar Viejo, en la Comunidad de Madrid, ha decidido poner fin a su huelga de hambre después de 25 días de protesta por la que considera la pésima calidad de la comida que se sirve en el centro.

El afectado es Marcelo Marko, de 68 años, quien inició la huelga el pasado 8 de enero como forma de denuncia. Aunque reconoce que "no ha recibido compromisos concretos", afirma sentirse satisfecho por la gran repercusión mediática alcanzada y por el interés mostrado por responsables institucionales.

Repercusión institucional y mediática

Marcelo ha explicado a EFE que tanto el gerente de la Agencia Madrileña de Atención Social (AMAS) como la fiscal de zona del Mayor se han interesado por su caso.

"Hoy hablo con la doctora y hoy o mañana empiezo a comer poco a poco", ha señalado, confirmando el fin de la huelga tras casi un mes alimentándose únicamente de "agua, café y tabaco".

El residente destaca como uno de los puntos clave de su denuncia que en una residencia pública se destinen "6,98 euros diarios por residente para cuatro comidas", una cifra que considera insuficiente para garantizar una alimentación digna.

Pérdida de peso y presuntas represalias

Durante la protesta, Marcelo asegura haber perdido más de 10 kilos y denuncia haber sufrido "represalias por parte de la Agencia Madrileña de Atención Social (AMAS)", organismo responsable de la gestión del centro, que le ha abierto un expediente disciplinario.

Según el residente, se le acusa de faltar al respeto al personal, incomodar a otros usuarios e insultar, hechos que niega rotundamente. "Cuando protestas, llegan las represalias. Todo eso es mentira", afirma.

Desde la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, fuentes oficiales han indicado que el expediente se abrió por una "presunta agresión física y verbal a otro residente en Nochebuena", tras una discusión en el comedor relacionada con la valoración de la comida.

Marcelo admite un enfrentamiento verbal, pero insiste en que "no hubo agresión física" y que el incidente "no fue a más".

Fin de la huelga, pero no de las reivindicaciones

El residente ha decidido abandonar la huelga tras evaluar el impacto de su protesta. "Mis compañeros me piden que me recupere cuanto antes. Me quieren en plena forma para seguir luchando por otros medios", ha declarado.

No obstante, asegura que continuará exigiendo mejoras en la residencia, no solo en la alimentación, sino también en otros servicios.

"En Madrid pagamos el 86 % de nuestra pensión para vivir en una residencia. En otras comunidades es el 75 %. Con el 14 % que nos queda no se puede vivir", denuncia.

La postura de la AMAS: "El menú es correcto"

La situación fue abordada este lunes en la Comisión de Familia y Asuntos Sociales de la Asamblea de Madrid, tras una pregunta del grupo Más Madrid.

El gerente de la AMAS, José Manuel Miranda, defendió que el menú de la residencia es "completamente correcto" y aseguró que el estado de salud del residente es "normal", pese a haber pasado 25 días "supuestamente" sin comer.

Miranda afirmó además que en 2024 se incrementó un 33 % el gasto en materia prima alimentaria y señaló que, tras hablar con Marcelo, no pudo concretar sus demandas más allá de que "no le gusta la comida", mientras que a otros residentes sí.