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PUEBLOS

Este es el barrio de Madrid que aún conserva su esencia de pueblo: elegido como uno de los favoritos para vivir

Sus orígenes se remontan al siglo XIII y pertenecía a la provincia de Toledo

Hoy este barrio pertenece al distrito de San Blas-Canillejas

Hoy este barrio pertenece al distrito de San Blas-Canillejas / Madrid Film Office

Irene Pérez Toribio

Irene Pérez Toribio

Madrid

Madrid es sinónimo de bullicio, de gente abarrotada y con prisas que cruzan de un lado a otro de la Gran Vía esquivando coches, taxis y autobuses. Pero, entre todo este ruido, y a pocos minutos del centro de la ciudad, pequeños oasis ofrecen un refugio a aquellos que buscan tranquilidad. Hablamos del barrio de Canillejas que, a pesar de formar parte de la metrópolis, ha sabido conservar su esencia de pueblo, convirtiéndose en uno de los favoritos para vivir por su aire tranquilo.

Un mapa que nos recuerda a otra época

Canillejas fue fundado en el siglo XIII (cuando aún pertenecía a Toledo), y aunque algunos se atreven a situar su origen hace cien mil años antes de Cristo, la historia documentada se remonta 800 años atrás. Con apenas 100 habitantes en el siglo XVIII, este barrio madrileño está habitado por más de 29.000 personas en la actualidad.

Primer mapa del municipio que data de 1875, donde se observa la distancia a Madrid (4 km) y a la Puerta del Sol (9 km)

Primer mapa del municipio que data de 1875, donde se observa la distancia a Madrid (4 km) y a la Puerta del Sol (9 km) / Asociación Vecinal "Amistad de Canillejas"

Apellidado como pueblo hasta 1949, Canillejas se situaba cerca de la Villa de Madrid y abastecía de agua a la ciudad. No sería hasta que Franco decidió anexionarlo a Madrid, junto a Vallecas, Vicálvaro, Carabanchel, Villaverde, Barajas o Canillas, que Canillejas se convertiría en un barrio más de la capital.

Iglesia de Santa María la Blanca en Canillejas que resalta por su techumbre mudéjar

Iglesia de Santa María la Blanca en Canillejas que resalta por su techumbre mudéjar / Arte en Madrid

Aunque en este proceso, perdió su nombre al adoptar el del distrito de San Blas, el barrio recuperó su identidad en 2012. Así, el barrio, pertenece hoy al distrito de San Blas-Canillejas, pero aún conserva sus comercios de toda la vida, su iglesia, su plaza y sus vecinos con una distribución que parece recordar a otra época. Su Plaza de la Villa de Canillejas, donde se ubica la parroquia de Santa María la Blanca, luce con orgullo su fuente, restaurada en 2017, donde se puede apreciar el antiguo escudo de Canillejas.

Fuente de la Plaza de la Villa de Canillejas

Fuente de la Plaza de la Villa de Canillejas / Madridlandia

Lo mejor de ambos mundos

A día de hoy, este barrio madrileño combina lo mejor de ambos mundos: la tranquilidad de un pueblo a las afueras y la conexión y la vida en una gran ciudad. Con precios más rebajados que en otros distritos más populares, Canillejas cuenta además con varios centros escolares, y zonas verdes como el Parque El Capricho o el Juan Carlos I. Actualmente la zona se está revalorizando gracias a su proximidad con el Metropolitano.

Los almendros suelen florecer entre finales de febrero y principios de marzo

Los almendros suelen florecer entre finales de febrero y principios de marzo / Turismo Madrid

Entre las zonas destacadas, y especialmente con la llegada de la primavera, la Quinta de los Molinos es una parada obligada. En marzo, los más de dos mil almendros en flor tiñen el paisaje de colores rosados y blanquecinos, que contrastan con el verde bajo los pies de quien pasea.

Durante la Guerra de Sucesión, la quinta fue confiscada por las tropas del Archiduque de Austria para fijar su residencia

Durante la Guerra de Sucesión, la quinta fue confiscada por las tropas del Archiduque de Austria para fijar su residencia / Comunidad de Madrid

Pero este no es su único rincón de cuento, ya que Canillejas cuenta además con un precioso palacio construido en ladrillo rojo. El Palacio de Torre Arias, que fue utilizado como quinta de recreo de la nobleza en el siglo XVI, ofrece en su interior estancias como La Casa del Jardinero Jefe, la Bodega o las Caballerizas, que permite soñar, a tan solo 9 km de la Puerta del Sol con una época donde damas con vaporosos vestidos paseaban por sus pasillos.