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FÓRMULA 1 ARCADE

La F1 se cuela en el ocio madrileño: "Aunque los fans del motor y del 'gaming' son un público clave, la experiencia no está pensada solo para ellos"

En las próximas semanas abrirá en Castellana 103 un espacio de 1.500 metros cuadrados con 71 simuladores, barra de 12 metros, gastronomía y 'watch parties' para seguir los Grandes Premios

F1 Arcade acelera hacia Madrid: simuladores, cena, copas y 'watch parties' en plena Castellana.

F1 Arcade acelera hacia Madrid: simuladores, cena, copas y 'watch parties' en plena Castellana. / Cedida

Andrea San Martín

Andrea San Martín

Madrid

Madrid calienta motores para un 2026 lleno de gas y no solo por el Gran Premio: la Fórmula 1 se baja del circuito y se sube a la Castellana. F1® Arcade abrirá en las próximas semanas en Castellana 103 con un plan hecho para encadenar sin moverte del sitio: 71 simuladores, dos plantas, barra enorme, comida, cócteles y experiencias híbridas para vivir las carreras como si estuvieras en la grada. Se trata de un lugar que engancha tanto a fans de la F1 como a quien no ha visto una carrera en su vida.

Detrás de este nuevo tardeo con rivalidad sana en pleno eje financiero hay una apuesta por enganchar a públicos muy distintos, desde fans de la Fórmula 1 hasta gente que solo busca un plan diferente, y por convertir Madrid en su escaparate: la capital es su primera parada en Europa continental. Pablo Rodríguez, CMO de Top Racing Iberia, explica que el objetivo es ofrecer un cóctel de juego, comida y ambiente pensado para funcionar como comodín en la ciudad, igual de válido para una primera cita que para un plan de oficina.

Pablo Rodríguez, CMO de Top Racing Iberia.

Pablo Rodríguez, CMO de Top Racing Iberia. / Cedida

¿Es F1 Arcade el nuevo plan 360 de la Castellana para encadenar afterwork, cena, copas y competición sin cambiar de sitio? ¿Cómo surge la idea?

"Nace como un plan global. No es solo un afterwork, sino una experiencia completa, inmersiva y competitiva, que combina gastronomía, juego y socialización en un mismo espacio y momento. La gamificación, en este caso a través de la Fórmula 1, introduce una temática que genera otra forma de relacionarse y de compartir el tiempo libre. Tanto la comida como el propio juego están pensados para disfrutarse en compañía, y ese es el objetivo principal. Creemos que encaja especialmente bien con la forma de socializar en España, muy ligada al ocio compartido y a los planes en grupo. El concepto surge en Reino Unido, donde este tipo de entretenimiento está más desarrollado. Sus creadores, junto con Fórmula 1, diseñaron una experiencia más cercana al hospitality experiencial que al ocio tradicional, con el objetivo de acercar al público a sensaciones similares a las de subirse a un monoplaza".

F1® Arcade, el concepto oficial de "hospitality experiencial" de la F1 en su local de Londres.

F1® Arcade, el concepto oficial de "hospitality experiencial" de la F1 en su local de Londres. / Cedida

¿Por qué Madrid y por qué ahora: qué dice del ocio madrileño que una marca global estrene aquí su primer local fuera de Reino Unido y EE. UU.?

Madrid lleva tiempo en un momento muy potente: oferta gastronómica sólida, tirón turístico y una agenda de ocio enorme que va de musicales a deporte. Eso hace que sea una ciudad especialmente receptiva a propuestas nuevas. Por eso, para nosotros, Madrid es el mejor punto de partida para presentarnos en España. Más adelante se estudiarán otras ciudades, pero el estreno tenía sentido aquí.

¿Puede convertirse en el punto de encuentro 'comodín' para grupos mixtos: fans de la F1, gamers, foodies y gente de 'yo solo vengo por el plan'?

Esa es la idea. La Fórmula 1 lleva años ampliando su estrategia para llegar a públicos más allá del aficionado tradicional, y de ahí nace este proyecto. Evidentemente, el motor y el gaming son importantes, pero la experiencia está pensada para que cualquiera pueda entrar y disfrutar. La tecnología ajusta la dificultad, así que personas con niveles muy distintos pueden competir en igualdad de condiciones. Eso abre muchísimo el abanico.

¿Qué aporta a la Castellana: un 'hub' que vale igual para una primera cita que para un plan de oficina?

Aporta versatilidad. El diseño del espacio permite desde tomar algo de manera informal hasta organizar una experiencia más estructurada en grupo. El local se adapta a afterworks, quedadas, celebraciones y también a formatos corporativos como presentaciones o team building, sin perder ese espíritu social que está en el centro del concepto.

¿Cómo cambia 'ver una carrera' cuando pasas de la televisión del bar a una experiencia híbrida inmersiva con ambiente de circuito?

Cambia por completo. En cuanto entras, te metes en el universo F1: ambientación, sonido, iluminación y la propia dinámica del espacio. Las watch parties están pensadas para que la carrera se viva en colectivo, con más emoción y participación que simplemente tenerla puesta. Buscamos que se parezca más a la energía de una grada que a un bar convencional.

¿La propuesta gastronómica puede ser un reclamo en sí mismo, más allá de los simuladores?

La gastronomía es clave, no un extra. Se ha trabajado con perfiles con mucha experiencia en hostelería para construir una propuesta cuidada, con producto de calidad y pensada para compartir. Va en una línea mediterránea y social, dentro del universo del comfort food, y alineada con el ADN del espacio. La coctelería también está diseñada para acompañar el plan en distintos momentos, con opciones con alcohol y sin alcohol, incluidos mocktails.

¿Esto puede marcar tendencia y empujar una nueva ola de ocio experiencial en Madrid en 2026?

Sin duda. Forma parte de una categoría que ya se está consolidando en otros mercados: ocio inmersivo, social y competitivo. La llegada a Madrid busca acercar ese tipo de experiencia al público local y sumar a un ecosistema que, previsiblemente, seguirá evolucionando hacia formatos híbridos donde el plan es mucho más que salir a tomar algo.