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SECTOR PRIMARIO EN MADRID

El campo madrileño dice basta a Mercosur: "La sociedad debería comprender que la tierra es de lo que se alimenta y que todos lo sufriremos"

Agricultores y ganaderos expresan su preocupación por la situación del sector primario y su incertidumbre de cara al futuro generacional

Una columna de tractores en el Paseo del Prado en una anterior protesta.

Una columna de tractores en el Paseo del Prado en una anterior protesta. / Alejandro Martínez Vélez - Europa Press

Marina Armas

Marina Armas

Madrid

"Un país sin agricultura y ganadería es un territorio condenado a pasar hambre, de eso debería darse cuenta la ciudadanía, porque la clase política no lo va a hacer". Son las palabras de quien lleva trabajando su tierra más de 50 años. Juan Luis, agricultor de la Alcarria madrileña, se muestra preocupado por problemas que "todos vamos a acabar sufriendo como consumidores", dado que "van a llegar alimentos al mercado producidos con sustancias prohibidas hace muchos años en Europa porque son nocivas para la salud".

Él es uno de los miles de agricultores y ganaderos que están mostrando su malestar por toda la geografía española tras el acuerdo de la Unión Europea y Mercosur, pero también por los recortes previstos de los fondos de la Política Agraria Común (PAC) y el escaso respaldo para solucionar los problemas de la mano de obra, costes y burocracia. "Cada vez el sector primario está peor y, si no hacemos algo, va a tener graves consecuencias. A mí me gusta mucho el campo, nos alimenta a todos, pero está tan complicado que no hay jóvenes que quieran trabajar en él", añade Juan Luis, preocupado también por el relevo generacional.

Tras este aviso, Marcos, agricultor de San Martín de Valdeiglesias, que continúa el oficio heredado en casa, y se dedica a la huerta -con hortalizas como tomate, pimiento, calabacín o judía verde-, reclama que la sociedad tome "conciencia" de que, con el acuerdo de Mercosur, "vamos a comer productos que no tienen la misma trazabilidad que los de aquí". Mientras, lamenta que no se valore “como se tiene que valorar lo que produce el sector primario en Madrid y en España". A ese temor se suma la presión del día a día, por lo que pide "menos burocracia y más apoyo". Por eso, advierte, "cada vez hay menos ganaderos y agricultores", una tendencia que, insiste, "todos" acabaremos notando como consumidores: "La sociedad debería comprender que la tierra es de lo que se alimenta y que todos los sufriremos si traemos los productos de lugares donde las exigencias son más blandas".

No todos los trabajadores del campo, sin embargo, proceden de una estirpe agropecuaria. Es el caso de Isidoro, ganadero en Guadarrama, que también pide más ayudas para quienes se incorporan al sector y admite que, aunque ahora "en el vacuno no estamos tan mal", la incertidumbre es “enorme" por lo que pueda traer el acuerdo con Mercosur. "No peleamos con las mismas armas”, resume.

El campo nos alimenta a todos, pero está tan complicado que no hay jóvenes que quieran trabajar en él

Juan Luis, agricultor madrileño

Denuncia que en los miembros de Mercosur (Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay) no se aplican los mismos controles veterinarios ni de bienestar animal, que allí pueden usarse medicamentos prohibidos en la UE y que aquí, además, se exige un protocolo y seguimiento veterinario que encarece la actividad. Con esa asimetría, sostiene que "no podemos competir". "Podemos competir en calidad, pero no en precio", apunta, antes de recordar también el papel del ganado en el territorio y el medio ambiente. "Habría que saber qué aporta más a nuestros montes: tener ganado o dejar que todo se llene de matorrales y se puedan producir grandes incendios", concluye.

Ayuso toma nota

Burocracia y relevo generacional son dos de las preocupaciones trasladadas por el sector primario a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en la reunión de esta semana. La Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores de Madrid (Asaja Madrid), la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA Madrid), la Unión de Ganaderos, Agricultores y Silvicultores de la Comunidad de Madrid (UGAMA), Agricultores y Ganaderos Independientes de Madrid (AGIM-COAG) y la Unión de Cooperativas Agrarias Madrileñas (UCAM) tenían previsto protestar en Sol, acto que tuvo que ser aplazado por causas meteorológicas, pero las organizaciones agrarias si tuvieron la oportunidad de comentar sus reivindicaciones.

Francisco José García, presidente de Asaja Madrid, valoró como "productiva" la reunión con Ayuso y subrayó el clima de "actitud positiva" por parte del Gobierno regional, aunque admitió que "tampoco hemos profundizado" en los asuntos abordados. Según explicó, trasladaron su preocupación por el acuerdo UE-Mercosur, el posible recorte de la PAC y problemas específicos del campo madrileño como la fauna silvestre, la burocracia y el relevo generacional, destacando que la Comunidad de Madrid "siempre nos escuchan y nos atienden" pese al escaso peso del sector en el PIB regional. En este sentido, García advirtió del impacto de la fauna salvaje en cultivos como el cereal: "O se actúa en breve o tendremos un problema con las cosechas", alertó, y señaló al cereal como uno de los principales perjudicados.

Además, desde UGAM incidieron en la falta de relevo generacional y reclamaron medidas para facilitar el acceso a la actividad agraria, como poner a disposición espacios o tierras de la Comunidad para quienes quieran dedicarse al campo. Otras organizaciones subrayaron la situación de "crisis" del sector y denunciaron problemas concretos como la sobrepoblación de conejos, también ligada a la campaña del cereal, mientras que Cooperativas Agroalimentarias se sumó al llamamiento al consumo de producto local -"Madrid también es campo"- y defendió una "competencia leal" ante la entrada de productos de terceros países.

Además, Asaja Madrid avanzó que el próximo 6 de febrero volverán a reunirse "para profundizar los temas" en la Cámara Agraria de Madrid, en un encuentro con el consejero y el director general de Agricultura junto al resto de organizaciones agrarias. Desde el Ejecutivo autonómico, Ayuso trasladó su apoyo a las reivindicaciones y defendió que, si el acuerdo con Mercosur sale adelante, debe incorporar "cláusulas de salvaguarda" y un refuerzo de los controles en frontera para proteger a los productores.