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INVESTIGACIÓN

Los neandertales convirtieron Pinilla del Valle en un santuario de caza con cráneos de grandes herbívoros

Un nuevo estudio sostiene que la Cueva Des-Cubierta fue utilizada durante generaciones para depositar de forma ritual cráneos seleccionados, una práctica simbólica sin precedentes en Europa

Archivo - Cueva Des-Cubierta

Archivo - Cueva Des-Cubierta / COMUNIDAD DE MADRID - Archivo

Andrea San Martín

Andrea San Martín

Madrid

Los neandertales que accedieron a la Cueva Des-Cubierta, en Pinilla del Valle (Madrid), utilizaron este enclave como un santuario de caza en el que depositaron de manera intencionada cráneos de grandes herbívoros a lo largo de varias generaciones. Así lo concluye una nueva investigación internacional que refuerza la interpretación simbólica de este singular yacimiento del Parque Arqueológico de El Valle de los Neandertales.

Un comportamiento recurrente y cultural

La investigación, publicada en la revista Archaeological and Anthropological Sciences y liderada por la investigadora de la Universidad de Alcalá de Henares (UAH) Lucía Villaescusa, concluye que "los resultados apoyan la interpretación de un comportamiento neandertal recurrente y culturalmente motivado, centrado en la acumulación deliberada de cráneos de grandes herbívoros, apuntando a una dimensión simbólica en estas prácticas".

El interés científico por la Cueva Des-Cubierta se intensificó en 2023, cuando el equipo de Pinilla del Valle dio a conocer en Nature Human Behaviour una extraordinaria acumulación de cráneos de grandes herbívoros, seleccionados por sus apéndices defensivos y modificados para retirar mandíbulas y maxilares. Aquel hallazgo fue interpretado como un santuario de caza neandertal y situó al yacimiento como un caso excepcional en el contexto europeo.

Un santuario sin señales de habitación

Posteriormente, en 2025, un estudio publicado en Journal of Quaternary Science permitió caracterizar la estratigrafía y la geomorfología de la cueva, aportando el marco sedimentario necesario para interpretar el contexto de la acumulación.

Ahora, según han señalado fuentes de la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte a Europa Press, la nueva investigación profundiza en el proceso de formación del conjunto arqueológico. El análisis espacial de datos geológicos, arqueológicos y paleontológicos, junto con la reconstrucción de los cráneos, ha permitido determinar cómo se alternaron los derrumbes naturales del techo con las visitas humanas en las que se depositaron los restos.

Arqueólogos en el Valle de los Neandertales, cuya visita es una de las actividades que podrá sugerir la nueva función de sugerencias personalizadas de ocio de Cuenta Digital.

Arqueólogos en el Valle de los Neandertales, cuya visita es una de las actividades que podrá sugerir la nueva función de sugerencias personalizadas de ocio de Cuenta Digital. / COMUNIDAD DE MADRID

Las actividades se desarrollaron en un entorno de alta montaña durante una fase fría del Pleistoceno superior, hace entre 70.000 y 40.000 años. La secuencia documentada demuestra que no se trató de un evento aislado, sino de entradas humanas repetidas a lo largo del tiempo.

A diferencia de otros yacimientos del Parque Arqueológico de El Valle de los Neandertales, la Cueva Des-Cubierta no presenta indicios de habitación. Su morfología de estrecha galería y la ausencia de restos asociados a actividades domésticas refuerzan la hipótesis de un uso con un fin específico.

Evidencia única de simbolismo neandertal

La selección intencionada de los cráneos, su modificación y la recurrencia del uso del mismo espacio apuntan a una práctica no vinculada a la subsistencia, sino a un ritual compartido y transmitido entre distintos grupos de neandertales.

En el contexto de los comportamientos neandertales documentados en Europa —como la caza especializada, el uso de pigmentos, las garras de aves rapaces, la construcción de estructuras en cuevas o las prácticas funerarias— la acumulación de cráneos de la Cueva Des-Cubierta destaca por su magnitud y continuidad, y constituye una evidencia excepcional de una práctica cultural compleja.

El estudio se enmarca en el proyecto de investigación dirigido por Enrique Baquedano, Juan Luis Arsuaga y Alfredo Pérez-González. Excavado desde 2002, el conjunto de yacimientos de El Valle de los Neandertales se ha consolidado como uno de los enclaves de referencia internacional para el estudio del comportamiento neandertal.

Un museo para divulgar el hallazgo

Además de su vertiente investigadora, el Parque desarrolla una intensa labor divulgativa. Fuera del periodo de excavación, ofrece visitas guiadas realizadas por miembros del equipo científico, que se reanudarán el 1 de abril de 2026.

Esta actividad se verá reforzada con la inauguración del Museo de El Valle de los Neandertales, prevista para este año 2026, tal y como anunció la presidenta autonómica, Isabel Díaz Ayuso. El centro de interpretación, promovido por el Museo Arqueológico y Paleontológico (MARPA), permitirá contemplar parte de los hallazgos procedentes de las excavaciones en la sierra madrileña.

El museo contará con dos edificios con entrada común y espacios destinados a conservación, restauración, almacén de piezas, talleres y salas expositivas. La muestra ofrecerá una explicación detallada de los descubrimientos, el proceso de excavación y los trabajos de restauración, además de información sobre la geomorfología, el paisaje y la fauna del Pleistoceno.

Entre los contenidos destacados figurarán las herramientas líticas del Abrigo de Navalmaillo y la reconstrucción del santuario neandertal de la Cueva Des-Cubierta, con réplicas de fósiles de bisontes, uros, ciervos y rinocerontes, una pieza clave para explicar la capacidad cognitiva y simbólica de los neandertales.