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MADRID FUSIÓN

De postre de siempre a campeón del mundo: Madrid corona la torrija

Villaroy’s gana el I Campeonato a la Mejor Torrija del Mundo, con Arzábal y Latasia en el podio

Villaroys gana el I Concurso de la Mejor Torrija del Mundo, en Madrid Fusión 2026.

Villaroys gana el I Concurso de la Mejor Torrija del Mundo, en Madrid Fusión 2026. / Cedida

Andrea San Martín

Andrea San Martín

Madrid

La torrija, dulce icónico de nuestra cultura gastronómica, vive un nuevo momento de gloria. Lo ha confirmado el I Campeonato a la Mejor Torrija del Mundo, celebrado en el marco de Madrid Fusión Pastry 2026 y con Calidad Pascual como patrocinador oficial: un certamen nacido para demostrar que la tradición, en manos maestras, puede estar el cualquier rincón de Madrid.

El podio lo dejó claro: primer puesto para Villaroy’s, segundo para Arzábal y tercero para Latasia. Pero si hubo una victoria especialmente significativa fue la de Villaroy’s, porque no solo se alzó con el título, sino que además llegaba con credenciales: sus torrijas ya habían sido reconocidas como las mejores torrijas de restauración de la Comunidad de Madrid en la categoría de "Torrija tradicional", en el certamen organizado por ACYRE Madrid (Asociación de Cocineros y Reposteros de Madrid). Una doble corona que convierte su propuesta en referencia directa del género.

Villaroys gana el I Concurso de la Mejor Torrija del Mundo, en Madrid Fusión 2026.

Villaroys gana el I Concurso de la Mejor Torrija del Mundo, en Madrid Fusión 2026. / Cedida

Martín Martínez Villamor, el madrileño que empezó antes de llegar a la encimera

Detrás de la torrija ganadora está Martín Martínez Villamor, propietario de Villaroy’s. Tiene 30 años, es oriundo de Madrid y su relación con la cocina empezó cuando muchos aún no distinguen un cuchillo de una cuchara. Él lo cuenta con una imagen doméstica y muy reveladora: preparaba los bocadillos que llevaban al colegio sus hermanos mayores cuando todavía no llegaba a la encimera. A los 14 años lo tuvo claro: quería estudiar cocina y llegar a ser chef.

Martín Martínez Villamor, el madrileño ganador de la I Concurso de la Mejor Torrija del Mundo.

Martín Martínez Villamor, el madrileño ganador de la I Concurso de la Mejor Torrija del Mundo. / Cedida

Esa mezcla de vocación temprana y oficio aprendido a fuego lento se nota en una propuesta que huye del artificio. La torrija que gana no pretende sorprender con lo raro, sino emocionar con lo perfecto.

La torrija perfecta, según el campeón

Martín resume su receta del éxito en dos claves:

  • Un pan muy esponjoso, capaz de empapar sin deshacerse, para que la leche cale de verdad.
  • Leche y nata de gran calidad, porque ahí está el fondo de sabor, la profundidad y la identidad.

En Villaroy’s, además, no hay prisas: las torrijas no se hacen al momento. Se dejan infusionando y reposando toda la noche en frío, un paso decisivo para que la leche y la nata se condensen, se integren y no "se salgan" cuando llega el momento crítico: la fritura. Y ahí entra lo más difícil: el mimo. El proceso exige cuidado absoluto para no romperlas, para no "poner todo patas arriba", para que la torrija llegue al plato entera, melosa, con ese equilibrio exacto entre empape y estructura que separa una buena torrija de una torrija inolvidable.

El campeonato, evaluado por un jurado de cocineros, pasteleros, periodistas y expertos del sector, ha servido para colocar a la torrija en el lugar que merece: el de un postre popular que, cuando se domina, puede ser alta precisión.