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GASTRONOMÍA

Masa fermentada 72h y horno de Nápoles: el italiano 'pet friendly' de Madrid donde tu perro es VIP

Chimenea, estética de cabaña alpina e ingredientes traídos de Nápoles: en Trattoria La Bonita se cena sin prisa y con tu perro a gusto

La Bonita, el restaurante italiano escondido en Madrid que presume de algunas de las mejores pizzas napolitanas de la ciudad.

La Bonita, el restaurante italiano escondido en Madrid que presume de algunas de las mejores pizzas napolitanas de la ciudad. / EPE

Andrea San Martín

Andrea San Martín

Madrid

El primer aviso no llega por el plato, sino por el olor. Madera, fuego y masa caliente. Luego aparece la chimenea, el crujido del horno y esa sensación extraña de estar a punto de cenar en una cabaña alpina, pero en pleno Madrid. Así empieza la experiencia en La Bonita, un restaurante italiano escondido en la calle Rosario Pino, 15, que ha convertido la pizza napolitana de verdad en su mejor carta de presentación.

Un italiano acogedor y pet friendly, con estética de cabaña alpina en pleno Madrid: madera por todas partes, luz cálida y un ambiente que invita a quedarse. Pero lo que de verdad está poniendo a La Bonita en el radar es su pizza napolitana: aquí se viene a bajar el ritmo, pedir vino y ver cómo la masa —fermentada 72 horasentra y sale de un horno italiano traído de Nápoles, con ingredientes llegados directamente desde Italia. La Bonita se aleja del tópico del italiano urbano. Su decoración —madera, luz cálida, mesas íntimas y una chimenea central donde puedes pedir un deseo— crea un ambiente tranquilo, casi de refugio de montaña.

Pizzas imprescindibles: de la Lussuria a la Ira

Entre las más destacadas está la pizza Lussuria, elaborada con mozzarella fior di latte, mortadella italiana, salsa de pesto, burrata, granos de pistacho y albahaca. Cremosa, equilibrada y muy napolitana en espíritu.

Otra de las favoritas es la pizza Ira, también con mozzarella fior di latte, salchichón picante, intensa pero perfectamente armonizada gracias a la calidad de la masa y el horneado.

La carta incluye otras propuestas que merecen mención:

  • Gola, con crema de ’nduja de Calabria, spianata picante y stracciatella
  • Invidia, con crema de calabacín, salsiccia italiana, ricotta, porchetta y cebolla caramelizada
  • Avarizia, con anchoas, salsa pomodoro, alcaparras y aceitunas negras
  • Superbia, una quattro formaggi coronada con miel
  • Pigrizia, con crema de alcachofas, scamorza ahumada y guanciale
  • Margherita, sencilla y bien ejecutada, como manda la tradición

Entrantes y platos que completan la experiencia

Antes de llegar a la pizza, conviene probar las flores de alcachofa con crema de parmesano y jamón crujiente, delicadas y sabrosas. También destacan el tartar de fuet y la burrata sobre tierra trufada, un imprescindible para los amantes del queso.

Y si hay un plato que se ha convertido en icono del restaurante es la Cacio e Pepe preparada directamente en la rueda de queso pecorino, elaborada en mesa. Un espectáculo visual y gustativo que conecta Roma y Madrid en un bocado.

Postres, vino y ganas de quedarse

El broche final está a la altura del plan: babá y un tiramisú que pide sobremesa sin prisa, con crema suave y café intenso, rematado con capas de praliné de avellanas y Lotus trituradas que aportan ese punto caramelizado y crujiente. Todo, con buen vino y una atención cercana que termina de redondear la sensación de estar en casa. Y así se entiende el encanto de La Bonita: un italiano escondido en Tetuán, con alma napolitana, horno auténtico, ingredientes traídos de Italia y una de las masas mejor trabajadas de Madrid.