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SUCESOS

La Policía detiene al portero de Opium que dejó inconsciente a un cliente a la salida de la discoteca

El arrestado asegura que la víctima calló por las escaleras tras un forcejeo por negarse a abandonar el local

Exterior de la discoteca Opium, en la calle José Abascal.

Exterior de la discoteca Opium, en la calle José Abascal. / Google Street View

Héctor González

Héctor González

Madrid

Agentes de la Policía Nacional ha detenido a uno de los porteros de la discoteca Opium de Madrid como presunto autor de un delito de lesiones por la agresión sufrida por un cliente a la salida del local. La víctima, un hombre de 42 años, permanece ingresada en estado muy grave tras haber tenido que ser inducida al coma por la gravedad de las heridas.

Los hechos ocurrieron el pasado domingo 11 de enero, cuando Emergencias recibió el aviso de que había un hombre tirado en la calle frente a la sala, ubicada en el número 56 de la calle José Abascal. A su llegada, los agentes localizaron al sujeto inconsciente y sangrando abundantemente por la cabeza, que tuvo que ser asistido de urgencia por los servicios sanitarios y trasladado a un centro hospitalario.

La investigación, asumida por el Grupo de Policía Judicial de la comisaría de distrito de Chamberí, se inició tras tomar declaración al hermano de la víctima, que se encontraba con él esa madrugada. Según su relato y el de varios testigos, ambos estaban abandonando la discoteca cuando, al bajar por las escaleras, uno de los porteros les empujó de forma repentina. Al recriminarle lo sucedido, se habría desencadenado una agresión extremadamente violenta, con puñetazos y patadas cuando la víctima ya se encontraba en el suelo.

Los testigos aseguran que, tras la paliza, los vigilantes dejaron al hombre inconsciente en la vía pública y regresaron al interior del local sin prestarle auxilio. Una versión que difiere de la ofrecida por los responsables de la discoteca, que sostienen que en el momento de la agresión la sala ya estaba cerrada y que uno de los porteros supuestamente implicados había finalizado su turno.

El relato del portero también es distitno. Según su testimonio, relevado por El Mundo, el detenido el herido y su hermano fueron invitados a abandonar el local tras el cierre, a lo que, ambos se negaron, enfrentándose con él y otros miembros del equipo de seguridad. Esto derivó en un forcejo en las escaleras, fruto del cual la víctima calló y se golpeó la cabeza, afirma el susodicho, que niega la paliza.