TRAGEDIA FERROVIARIA
Carlos Alberto, migrante venezolano en Madrid: el tripulante de Iryo que trajo calma al caos tras el accidente de Adamuz
Su mensaje, grabado en vídeo y difundido en redes sociales, se ha convertido en uno de los símbolos de aquellos momentos de incertidumbre

Carlos Alberto, el tripulante que calmó el miedo. / Adri Vélez
Fabiola Mouzo
“Estamos en una emergencia y la situación es complicada, pero es más seguro estar ahora dentro del tren, porque no sabemos en qué condiciones están las vías de los lados”. Eran las palabras, pronunciadas con mucho temple y tranquilidad, de Carlos Alberto Castillo Martínez, migrante venezolano y tripulante del tren Iryo siniestrado en Adamuz apenas minutos después del accidente y que consiguió calmar, al menos un poco, a los supervivientes.
Castillo nació en Barquisimeto (Venezuela) y es tripulante de cabina, titulado por el Instituto de Especialidades Aeronáuticas (IDEA), promoción de 2019. Reside en Madrid desde 2020 y forma parte de la tripulación de Iryo.
El mensaje, grabado en vídeo y difundido posteriormente en redes sociales, se ha convertido en uno de los símbolos de aquellos momentos de incertidumbre. En él, Castillo pide a los viajeros confianza y unidad: "Por favor, confiad en nosotros, tenemos muchos años de preparación, pero si nos ponemos rebeldes, no hay preparación que valga. Permaneced juntos, unidos y atentos". Para muchos pasajeros, sus palabras supusieron un alivio en un contexto en el que aún se desconocía la gravedad de lo ocurrido.
Tras la difusión del vídeo, familiares, amigos y antiguos compañeros han destacado su profesionalidad y su temple. Una de sus familiares, Sandra Castillo, asegura a través de sus redes sociales que "sus valores, principios y humanidad vienen desde su hogar" y afirma que Carlos Alberto es una persona "entregada a su trabajo" y que toda su familia "está orgullosa de él", incluyendo a su padre "desde el cielo".
Otro de sus familiares ha expresado que su padre, quien en vida fue bombero, "lo guió para encontrar la calma y la confianza de brindar las palabras idóneas y apropiadas y fue capaz de llenar de paz un momento de angustia". Antiguos compañeros de estudios en el Liceo Mario Briceño Iragorry, donde cursó secundaria hasta 2011, lo describen como una persona "más que preparada" para afrontar una situación de emergencia. Entre sus allegados, el sentimiento más repetido es el alivio de "poder verlo vivo".
Adri Vélez, autor del vídeo, ha asegurado a través de su cuenta en Twitter que en ese momento los tripulantes del Iryo "venían de los vagones afectados y han dado instrucciones de una manera impecable y firme, qué suerte haber coincidido con vosotros, porque han sido super profesionales a pesar de todo".
La imagen de Carlitos, como lo conocen sus amigos y familiares se hizo viral en redes sociales y en organizaciones migrantes, como América, España, Solidaridad y Cooperación (Aesco), con sede en Madrid, la Federación Venezolana de Asociaciones en España, o el Centro Hispano Venezolano. Algunos de ellos piden incluso un reconocimiento para el trabajador por su actuación durante el accidente.