Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

ENCUESTA DE LA MPAC

Radiografía de la cesta de la compra en Madrid: menos tiempo, más IA y máxima calidad nutricional

Pese a la inflación, la región muestra mayor resistencia a sacrificar la calidad, especialmente en productos frescos

Imagen de archivo de un supermercado de Madrid

Imagen de archivo de un supermercado de Madrid / MARIO MORON / EFE

El panorama del consumo en España está viviendo una transformación profunda, y la Comunidad de Madrid se sitúa a la vanguardia de este cambio. Así lo reflejan los datos de la Encuesta de Hábitos de Consumo 2025, elaborada por la Mesa de Participación (MPAC), que dibujan a los madrileños como uno de los perfiles de consumidor más dinámicos, tecnológicos y analíticos del país.

Los hábitos de compra en Madrid evolucionan más rápido que en otras regiones, impulsados por la digitalización, la eficiencia y una mayor capacidad de adaptación a los cambios económicos y tecnológicos. Mientras que en gran parte de España domina un consumo más pragmático, condicionado principalmente por el precio, Madrid rompe moldes en su relación con la tecnología aplicada a la compra, según el informe.

Así, la región es la comunidad más abierta al uso de la Inteligencia Artificial en el consumo: un 30% de los madrileños acepta que la IA recomiende productos en función de sus gustos y hábitos, una cifra muy superior a la registrada en comunidades como Galicia o Extremadura, donde el rechazo a este tipo de tecnología sigue siendo mayoritario.

Las redes sociales, decisivas

Esta apertura digital también transforma la forma de informarse antes de llenar el carrito. Madrid lidera el uso de Internet y las redes sociales como fuente principal de información para comprar, superando el 20% y relegando progresivamente a los canales tradicionales.

Además, el consumidor madrileño prioriza la comodidad y el ahorro de tiempo, incorporando el canal online no como una opción puntual, sino como un pilar de su logística diaria de compra. A diferencia de otras comunidades donde se reparte la compra entre varios establecimientos para ahorrar, en Madrid se tiende a concentrarla en un único punto, buscando eficiencia. Esta fidelidad se sostiene siempre que el establecimiento combine productos frescos con soluciones tecnológicas que agilicen el proceso, como el pago rápido o las aplicaciones de fidelización.

Huevos, a 20 de noviembre de 2025, Madrid (España)

Huevos, a 20 de noviembre de 2025, Madrid (España) / Jesus Hellin / Europa Press

Pese al contexto económico marcado por la inflación, el comportamiento del consumidor en Madrid presenta matices diferenciadores. Aunque la mayoría de los españoles ha modificado sus hábitos por la subida de precios, en la Comunidad de Madrid se observa una mayor resistencia a sacrificar la calidad.

Los madrileños son de los que menos han reducido el gasto en productos frescos respecto a la media nacional. En lugar de renunciar a estos alimentos, optan por ajustar el presupuesto mediante la búsqueda activa de ofertas y promociones, una práctica compartida con el 52% de la población española.

Otro rasgo distintivo es la combinación entre planificación y flexibilidad. Existe un alto porcentaje de madrileños que elaboran listas de la compra cerradas para controlar el gasto, pero al mismo tiempo son los más permeables a probar nuevos productos cuando los descubren en el punto de venta. La innovación sigue siendo un motor real de compra en Madrid, incluso en un contexto económico exigente.

Nutrición consciente y sostenibilidad

En materia de nutrición, el consumidor madrileño se sitúa entre los más exigentes e informados de España, destacando por prestar especial atención al etiquetado nutricional, con un análisis más técnico centrado en componentes como los hidratos de carbono y la fibra, más allá de las calorías o el azúcar.

Esta actitud refleja una orientación hacia dietas enfocadas en el bienestar digestivo, la salud y el rendimiento físico. Frente al auge de soluciones rápidas para perder peso, según el citado estudio el madrileño desconfía de las dietas milagro y de las promesas sin base científica, apostando por un estilo de vida saludable y sostenible en el tiempo, en el que las modas pasajeras quedan relegadas a un segundo plano.

El perfil madrileño es uno de los más conscientes respecto a las intolerancias y alergias alimentarias. El informe destaca que Madrid es una de las regiones donde la compra de productos "sin" (sin gluten, sin lactosa, etc.) no solo responde a necesidades médicas diagnósticadas, sino también a una percepción de salud general.

La Responsabilidad Social Empresarial (RSE) tiene un peso creciente en las decisiones de compra. Los madrileños muestran una predisposición superior a la media a elegir empresas que reduzcan el uso de plásticos y las emisiones contaminantes, siempre que la información sea clara y transparente.

Contraste ante la inflación

Más allá de Madrid, el mapa del consumo en España revela importantes diferencias regionales. Extremadura (56%) y Galicia (52%) lideran la búsqueda intensiva de ofertas, mientras que Castilla y León es la comunidad donde menos han variado los hábitos de compra por la inflación.

En cuanto a sostenibilidad, Castilla y León (50%) y Cantabria (49%) son las regiones más dispuestas a pagar más por productos sostenibles, mientras que Navarra es donde se detectan más dificultades para realizar una compra responsable.

Desperdicio alimentario y nuevas dietas

En la lucha contra el desperdicio alimentario, Castilla-La Mancha y La Rioja encabezan el aprovechamiento de alimentos, y Extremadura destaca por su planificación, con un 64% de ciudadanos que organizan sus raciones para ahorrar.

Respecto a las nuevas dietas, Extremadura y Castilla-La Mancha son las comunidades más abiertas a sustituir proteínas animales por vegetales (50%), mientras que Asturias y Murcia presentan un rechazo superior al 80% a este cambio alimentario.