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TRAGEDIA FERROVIARIA

Madrid centralizará la investigación del accidente de Adamuz

La sede de la CIAF se encuentra en la capital, desde donde se ha desplegado el equipo investigador y a donde se mandará el material rodante afectado para su análisis

Última hora del descarrilamiento del tren en Adamuz: el número de fallecidos se eleva a 41 mientras sigue la investigación

Muestras de ADN del accidente de trenes en Adamuz llegan a Madrid para su análisis en Criminalística

Lucía Feijoo Viera

Héctor González

Héctor González

Madrid

Madrid va a jugar un papel clave en la investigación del trágico accidente ferroviario del domingo en Adamuz (Córdoba). La capital, donde se ubica la sede de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), concentrará la coordinación y el grueso de los análisis técnicos de la brutal colisión entre dos trenes que se ha cobrado, por lo que se sabe hasta el momento, la vida de al menos 41 personas.

Desde Madrid partió el mismo domingo a las 22:00 de la noche el equipo comisionado por el organismo independiente para hacerse cargo de la investigación. El secretario de la CIAF y dos técnicos investigadores llegaron al lugar de los hechos en torno a la 01:30 de la madrugada, procediendo a inspeccionar el punto donde se inició el descarrilamiento, la infraestructura de carriles, traviesas y plataforma en ese punto y los daños producidos, tal y como ha informado el Ministerio de Transportes en un comunicado.

De acuerdo con dicha nota, el organismo investigador se encuentra en una fase inicial de recogida de datos “in situ” y de recopilación de documentación procedente de distintos registros, pero ya ha definido un itinerario de trabajo que pasa por custodiar material en dependencias adscritas a la CIAF en Madrid antes de enviarlo a un laboratorio competente para su análisis.

Entre las primeras actuaciones anunciadas figura el análisis en laboratorio de los carriles en el punto donde se habría iniciado el descarrilamiento, así como la extracción de datos de los registradores embarcados de ambos trenes (las conocidas como “cajas negras”) y la solicitud a Adif de información sobre las circulaciones de los dos días anteriores por la zona del siniestro. Además, en los próximos días, se activarán más investigadores desde la capital para ampliar las pesquisas, incluyendo revisiones de rodadura de otros trenes que circularon por el punto afectado

En este arranque de la investigación, la CIAF subraya que todas las hipótesis” sobre las causas permanecen abiertas. La normativa contempla, en principio, un plazo de hasta un año para la publicación del informe final, una vez completadas las fases de análisis técnico y, si procede, la formulación de recomendaciones de seguridad.

Por otro lado, la Guardia Civil ha trasladado en helicóptero las diferentes muestras de ADN aportadas por familiares directos del accidente a Madrid, donde serán posteriormente analizadas en el laboratorio de Criminalística del instituto armado. Dichas muestras proceden de los puntos habilitados en Huelva, Málaga y Sevilla, a las que se sumarán los de Córdoba y el de la propia capital.

Los agentes ya han concluido la inspección ocular de los coches 7 y 8 del tren Iryo descarrilado, que ya pueden ser retirados de la vía. Según ha explicado este martes el ministro de Transportes, Óscar Puente, la investigación se centra ahora en el vagón 6 del convoy de Iryo. Cuando la Guardia Civil concluya con su trabajo de reocpilación de pruebas, entrarán los técnicos y se abordará la retirada del coche de las vías, una operación difícil por lo escarpado del terreno.

En declaraciones a Onda Cero, Puente ha añadido que, tras hablar con técnicos de Hitachi, la CIAF, Adif e ingenieros de Ineco, todo apunta a que tuvo que ocurrir “algo verdaderamente excepcional”, porque es “muy raro” que un tren descarrile por la cola a 200 km/h, por debajo del máximo, y tratándose de un vehículo nuevo.